• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

José Isaac Duarte Salgado, el joven manifestante que permanece recluido en el albergue de Migración de Panamá, ha intentado suicidarse en varias ocasiones, pues su situación legal es incierta, denunciado sus familiares, a quienes les ha manifestado el temor de que lo deporten a su país.

Sarah Salgado, tía de Duarte, quien se encuentra exiliada en Estados Unidos, confirmó a El Nuevo Diario que el joven se ha cortado las venas en varias ocasiones, porque lo han intentado deportar a escondidas del territorio panameño y que ya tienen más de 15 días de no comunicarse con él porque las autoridades de Migración le quitaron su celular.

“Nos engañaron para que bajáramos la guardia, nos dijeron que le iban a dar refugio y después se lo negaron. Más bien lo tienen aislado y sin comunicación. El Gobierno de Panamá se está empeñando en violentarle sus derechos y el cónsul de Nicaragua en ese país está detrás de todo esto”, aseguró Salgado.

Duarte formó parte de los pobladores que realizaron las protestas en Sébaco. Iba a ser deportado el 1 de junio por las autoridades panameñas, sin embargo su expulsión fue cancelada gracias a la intervención de un alto funcionario de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Familiares de José Isaac Duarte Salgado. Archivo/END

Debido a eso, Duarte fue trasladado a un albergue de Migración, ubicado en Los Altos de Curundú, donde permanecería mientras se le otorga refugio o es enviado a otro país que no sea Nicaragua.

“Cada fin de semana lo tratan y lo amenazan con que lo van a deportar a escondidas de su abogado y de todo mundo. Antes nos dábamos cuenta, ahora tenemos 15 días de no saber de él, porque lo tienen en total aislamiento y sin celular”, aseguró.

“En el momento de la desesperación para que no lo deporten, se ha cortado las venas. Todos nosotros estamos preocupados, tememos por su vida, ya sea porque lo manden de regreso a Nicaragua o que él mismo se haga daño”, expresó Salgado.

Abogado lo ve a 3 metros de distancia

De acuerdo con Salgado, este viernes las autoridades panameñas le permitieron la visita de su abogado, quien puedo pasarle una cobija porque se encuentra en un cuarto donde hace mucho frío y ha presentado calentura, gripe y tos.

“No le permiten visitas, está aislado, su abogado lo pudo ver a 3 metros de distancia y custodiado por tres guardas de Migración; no lograron hablar mucho, pero por lo menos permitieron pasarle algo para que se cubriera del frío”, dijo Salgado.

Añadió que un funcionario del Gobierno de Nicaragua ha insistido para ver a Duarte, pero este hasta la fecha se ha negado a recibirlo.

Tanto sus hermanos menores que viven en Sébaco, como su tía que está en el exilio por recibir persecución y amenazas, piden a los organismos de derechos humanos internacionales y a la OEA volver a interceder por Duarte, pues considera que su vida está en riesgo.