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El cardenal Leopoldo Brenes expresó que la comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que atenderá la crisis de Nicaragua por decisión de la Asamblea General, debe venir al país con la disponibilidad de escuchar a todas las partes para que puedan sacar conclusiones.

“No solo escuchar a un determinado grupo, sino escucharlos a todos. No podemos hacer diferencia, es lo más triste cuando empezamos a decir esto sí, esto no”, comentó el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).

En la 49 Asamblea General de la OEA, que se celebró en Medellín, Colombia, del 26 al 28 de junio, los países miembros aprobaron una resolución que propone la creación de una comisión al más alto nivel que deberá entrar a Nicaragua para procurar una solución pacífica a la crisis sociopolítica y en un plazo de 75 días deberá brindar un informe sobre la situación de este país.

Sobre el plazo que la OEA otorgó al Gobierno nicaragüense para mostrar avances en los acuerdos que firmó con la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y permitir de nuevo el ingreso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el también arzobispo de Managua opinó que la única solución para Nicaragua es el diálogo, pero este debe gozar de confianza y sinceridad, sin “ninguna carta por debajo de la manga”.

Brenes dijo estar de acuerdo con que se retomen las negociaciones entre el Gobierno y la Alianza Cívica, sugiriendo que “se programen acciones concretas y viables, no que se pongan aportaciones idealistas”.

“Si no hay confianza, estamos muertos y si no hay sinceridad, estamos muertos; y si no hay obras concretas, estamos muertos”, declaró el cardenal Brenes.

Al ser consultado si los obispos están dispuestos a hablar con la delegación de la OEA, el cardenal manifestó que “siempre estamos dispuestos, si nos buscan, y a dar nuestra opinión desde nuestra dimensión como pastor, no como políticos, porque no lo somos”.

Juigalpa

Brenes también informó que el papa Francisco aún no ha elegido al obispo que se hará cargo de la Diócesis de Juigalpa, que abarca los departamentos de Chontales y Río San Juan.

La diócesis quedará vacante luego que el obispo Sócrates René Sándigo asuma la Diócesis de León, el próximo 24 de agosto.

El cardenal explicó que dentro de la Iglesia existe un código de derecho canónico, con el que se regirá la Diócesis de Juigalpa hasta que el papa Francisco nombre a su nuevo obispo.

Sándigo, quien será el obispo de León, aún permanece en la administración de Juigalpa, pero no puede hacer nombramientos (de nuevos sacerdotes) ni movimientos dentro de la diócesis.

"Si el Papa no nombra un administrador apostólico para Río San Juan y Chontales, el colegio de consultores formado entre siete u ocho sacerdotes, se reunirá para nombrar a un sacerdote que va a administrar hasta que el Papa nombre un nuevo obispo", dijo Brenes.