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El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Kevin Sullivan hizo un nuevo llamado al Gobierno de Nicaragua y la oposición para encontrar mediante el diálogo una salida pacífica a la profunda crisis que el país experimenta desde abril del año pasado.

El diplomático, quien el martes pasado encabezó la ceremonia de celebración de la independencia estadounidense, en la que participaron funcionarios del Gobierno y de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, afirmó que valores democráticos como la libertad, igualdad y autogobierno fueron los pilares en los que se han fomentado la democracia estadounidense, la cual a su vez ha sido retomada por otros países con sus matices particulares para implementarlos en beneficios de su sociedad.

“Esa experiencia colectiva regional condujo a forjar nuevos compromisos compartidos por todas las democracias de las Américas a través de los instrumentos de la Organización de los Estados Americanos, incluyendo la Carta Democrática Interamericana. El artículo primero de la carta dice lo siguiente: ´Los pueblos de las Américas tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla´. Durante el último año, la OEA ha demostrado su determinación de aplicar estos conceptos por medio de su accionar y gestiones en Nicaragua”, manifestó Sullivan.

El diplomático agregó que en el último año las relaciones entre su Gobierno y el ejecutivo nicaragüense están tensionadas debido a las violaciones de derechos humanos que se han registrado contra manifestantes que protestaron ha incidido en el apoyo financiero hacia el país.

“No es secreto que hay tensiones hoy en la relación bilateral entre nuestros gobiernos. La grave crisis sociopolítica de Nicaragua, en la que se han registrado serios abusos a los derechos humanos, ha tenido un impacto negativo en nuestra cooperación; y no podría ser de otro modo… pero la comunicación franca entre nuestros gobiernos sigue siendo esencial”, señaló Sullivan.

La embajada de Estados Unidos en Nicaragua celebró el 4 de julio / Cortesía Otro aspecto señalado por el embajador estadounidense estuvo referido a que de no encontrarse una salida pronto a la tensión política, la crisis económica será mayor, pero también esa salida pasa por garantizar los derechos políticos de la ciudadanía.

“Cada día que pasa sin una solución a la crisis trae como consecuencia más negocios que cierran, más tierra sin cultivar y más fuga de talento humano. Es vital que los nicaragüenses puedan volver a tener la confianza de que sus derechos fundamentales estarán protegidos y sus voces serán escuchadas. Después de pasar estos siete meses en el país, estoy convencido de que el potencial de Nicaragua a largo plazo es demasiado grande como para desperdiciarlo”, enfatizó.

Finalmente Sullivan reconoció el papel que han desempeñado en el proceso de negociación la representación de la oposición, el gobierno de Nicaragua y los testigos del mismo el delegado de la OEA Luis Ángel Rosadilla, y el nuncio Stanislaw Sommertag.