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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega se transportó en un autobús de dos pisos desde Managua hasta Masaya, para participar en la reedición del repliegue y en su discurso, que duró 10 minutos, no se refirió ni a la crisis ni a las sanciones contra los funcionarios de Nicaragua.

Como en 2017, Ortega se movilizó en un autobús, en un recorrido que empezó en la Plaza Alexis Argüello y culminó en el campo deportivo San José, ubicado a unos 300 metros de la entrada principal de Masaya.

El autobús estuvo escoltado por más de 100 policías, quienes iban a pie.

El presidente de Nicaragua, Ortega, llegó resguardado por fuerzas especiales de la Policía. AFP/END.

Al culminar el recorrido, que duró más de cinco horas, a eso de las 3:20 de la tarde, Ortega se subió a una tarima desde la cual se dirigió a los seguidores del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), dando un corto discurso.

Ortega mencionó en el 40 aniversario del repliegue, a los héroes de 1979 y la lucha que "gestaron los revolucionarios por la paz".

En el último minuto de su intervención, afirmó que su gobierno está "comprometido a defender la paz".

Sin embargo, para politólogos y miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Ortega no habló de temas "sustanciales que afectan al país", como la reciente aprobación de la resolución "La situación de Nicaragua", en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Tampoco habló de las sanciones individuales que recibieron miembros de su Gobierno, o de la falta de cumplimiento total de los acuerdos firmados en la mesa de negociación. También evitó referirse a una eventual reanudación del diálogo con la oposición.

El jurista y politólogo Carlos Tünnerman, titular de la mesa de negociación por la Alianza Cívica, aseveró que no hubo nada de sustancia en el mensaje de Ortega.

"Nada. Solo hubo más reiteraciones que se han hecho en otros momentos sobre el Frente Sandinista. Volvió a sus frases trilladas en las que no hubo ninguna novedad", criticó Tünnerman.

Agregó que Ortega no hizo alusión a grandes temas de este momento: "Da la impresión que no han tomado una decisión de cómo van a reaccionar sobre la decisión que tomó la Asamblea General de la OEA en Medellín, Colombia. Pareciera que todavía están pensando cuál será su posición oficial, si van a aceptar o no, o si van a seguir el camino de la represión. Tampoco habló de la reanudación del diálogo, tampoco dio su reiterativo discurso sobre el golpe de estado, sobre los golpistas, ninguna mención".

Managua amaneció vigilada por las fuerzas policiales este sábado, antes del repliegue táctico a Masaya. Oscar Sánchez/END.

Tünnermann explicó que Ortega habló "muchas veces de la paz, pero no menciona una paz con justicia, porque una paz sin justicia es una paz endeble".

El exdiputado José Pallais, también titular de la mesa de negociación por la Alianza Cívica, consideró que el silencio de Ortega sobre temas importantes que están sobre la mesa es porque "puede estar dejando el mensaje principal para el 19 de julio".

"Nunca (en) el repliegue se ha dado un mensaje decisorio, siempre han sido mensajes parciales, referencias históricas, pero no hay por tradición un contenido o posicionamiento sobre los temas del país".

No obstante, Pallais refirió que las palabras de Ortega sobre "defender la paz" no "se deben descartar", pues considera que pueden indicar que el gobierno sandinista "sigue creyendo en consolidar la paz mediante el uso de la fuerza, la paz impuesta, eso también tenemos que valorarlo, porque la verdadera paz se consolida con justica, libertad y democracia".

MONIMBÓ CIERRA PUERTAS

En el evento final del repliegue táctico, que este año al igual que en 2018 se convirtió en una caravana, participaron los miembros del consejo de ancianos de Monimbó, Masaya, y el alcalde de ese municipio, Orlando Noguera.

Noguera tomó la palabra solo para dar la bienvenida y elevar una consigna dirigida a los opositores azul y blanco: "No pudieron, ni podrán".

El repliegue táctico a Masaya se realizó originalmente el 27 de junio de 1979, con una caminata que partió de los barrios orientales de Managua hasta llegar a barrio indígena de Monimbó, en Masaya.

Sin embargo, este 2019, por segunda ocasión, el FSLN no llegó a Monimbó.

Rosario Murillo y Daniel Ortega, durante su viaje a Masaya.AFP/END

El año pasado, Ortega celebró el 39 aniversario del repliegue táctico con una caravana que llegó hasta la estación policial de Masaya.

Las puertas de la mayoría de las casas de Monimbó, Masaya, permanecieron cerradas este sábado, en respuesta a la llegada del repliegue del FSLN, según confirmaron pobladores.

La convocatoria del cierre de puertas fue lanzada por la Unidad Nacional Azul y Blanco, además de los manifestantes excarcelados, quienes solicitaron el cierre de puertas para demostrar rechazo a las violaciones a los derechos humanos, que se han cometido desde abril 2018.