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Política. El diputado del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Jacinto Suárez, declaró que le parece bien que todas las instituciones del Estado sean controladas por el presidente Daniel Ortega. 

Para el jurista opositor Carlos Tünnermann, esa declaración es una prueba de que el gobierno sandinista “no practica la democracia

Suárez aseguró, en una entrevista con la agencia AFP, que el FSLN “no cree en democracia por democracia, ese tipo de cosa que cada uno anda haciendo lo que le da la gana. Por eso América Latina no ha prosperado, es un desorden institucional”.

Tünnermann, quien es negociador de la opositora Alianza Cívica en el diálogo con el Gobierno, comentó que no le extraña que un partido como el FSLN “no crea en la democracia, porque tampoco la practican; dentro de ese partido no existen procedimientos democráticos, allí solo obedecen a lo que dice Daniel Ortega”.

Luego les recordó a los representantes del FSLN que Nicaragua es firmante de la Carta Democrática Interamericana, “cuyo artículo primero refiere que la democracia es un derecho de los pueblos, que el Estado tiene el deber de promoverla y protegerla.

Suárez, exguerrillero sandinista, que estuvo preso 7 años junto a Ortega durante la dictadura de Anastasio Somoza, dijo que en Nicaragua ya se vivió una democracia y “no dejó un país próspero” durante los 16 años en los que el FSLN era oposición.

Por el contrario, Tünnermann sostiene que durante esos 16 años se logró una “funcionalidad de los poderes del Estado, logramos avanzar, tuvimos un crecimiento económico del 5%, pese a que se recibió un país en banca rota por el gobierno sandinista (de los años 80)”.

Agregó que en ese período en el país “hubo un avance por las prácticas democráticas, todo lo contrario a la no democracia que pone impedimento para que se produzca un desarrollo auténtico de un país. Los países que practican la democracia son prósperos, si no, miremos el ejemplo de Costa Rica”.

Para Suárez, es “mejor la estabilidad y coherencia” que, a su criterio, se da cuando todos los órganos estatales responden a la voluntad del presidente de Nicaragua, en este caso, Ortega.

Tünnermann sostiene que durante esos 16 años se logró una “funcionalidad de los poderes del Estado. Archivo/END

Tünnermann cree que eso no garantiza la democracia. “Deja a todo un pueblo sin elecciones libres y transparentes, el pueblo pierde el derecho de elegir a sus gobernantes, no hay una justicia que aplique el derecho correctamente, sino que responde a la voluntad del dictador; todo esto lo hemos visto aquí (en Nicaragua), ya que todos los crímenes que se cometieron durante la crisis sociopolítica, que inició el 18 abril del año pasado, han quedado amnistiados porque la misma Asamblea Nacional garantiza la impunidad contra quienes cometieron crímenes y torturas”, afirmó el representante de la Alianza Cívica.

La “normalidad”

Suárez descartó adelantar elecciones, como demandan los nicaragüenses que han protestado contra el gobierno sandinista en los últimos 15 meses y la comunidad internacional.

Además, calificó a las manifestaciones antigubernamentales como un “intento de golpe de Estado”, que el Gobierno “logró estabilizar (…) hay tranquilidad, paz”.

Tünnermann niega que haya ocurrido un intento de golpe, basándose en el informe de los representantes de la misión de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que descartó que en Nicaragua haya ocurrido cualquier situación similar a un golpe de Estado.

Tünnermann consideró que los representantes del gobierno “usan esa narrativa para justificar que reprimieron con brutalidad a centenares de personas por manifestarse cívica y pacíficamente”.