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Las recientes denuncias por la muerte de un ocelote a manos de cazadores en Siuna, en el Caribe Norte y la agresión a pedradas y palos a un tiburón toro en Corn Island, provocaron el repudio de muchos nicaragüenses en las redes sociales.

El video donde aparece un grupo de personas agrediendo al tiburón toro con piedras y palos, cuando se encontraba varado en unas rocas, en las costas de Corn Island, se hizo viral.

Según el ecólogo Fabio Buitrago, se trataba de un tiburón martillo y es una especie migratoria, por lo que su población está prácticamente en todos los océanos del mundo.

Sin embargo, a nivel mundial esa especie está en peligro de extinción, aseguró Buitrago.

Tiburón martillo no representa mucho peligro para las personas, según expertos. AFP/END

El experto señaló que las listas de especies amenazadas de Nicaragua no incluyen a estos peces, ya que no se tiene mucha información de los organismos acuáticos como para poder documentarlos.

Dicho espécimen podría ser un animal adulto, ya que para que alcance ese tamaño deben pasar al menos 10 años, aseveró.

En la descripción del video que denuncia la agresión hacia el tiburón, afirman que el animal chocó con las rocas. No obstante, para el experto eso es muy raro.

“Normalmente ellos no se meten tan cerca de aguas poco profundas, es muy raro”, explicó.

Debieron ayudarlo a volver al mar

Buitrago dijo que el actuar de la población “no fue muy bueno”, debido a que, en vez de agredirlo a pedradas y garrotazos, como se aprecia en el video, debieron ayudarlo a volver al mar.

“En vez de ayudar a empujarlo con el palo para que vuelva a aguas abiertas donde pueda nadar, le pegan garrotazos y le tiran piedras”.

Afirmó que hasta el momento no conoce un solo caso de personas muertas por ataque de tiburón martillo, por lo que no representa ningún peligro para las personas. “Así que fue injustificado lo que esa gente hizo, por puro desconocimiento e ignorancia”, señaló.

Animales están presionados

El 7 de julio pasado, una organización llamada Eco Siuna público una foto en su cuenta de Facebook denunciando el hallazgo de un felino que fue asesinado.

Debido al daño de los bosques, estos animales se desplaza para poder conseguir comida. Orlando Valenzuela/END.

La publicación causó una gran cantidad de comentarios condenando el hecho. Según el experto en mamíferos y director del Programa de Conservación de Murciélagos de Nicaragua (PCMN) Octavio Saldaña, el animal exterminado se trata de un ocelote.

Saldaña indicó que prácticamente los felinos en Nicaragua están amenazados, ya que viven en bosques conservados, pero la fragmentación los desplaza grandes espacios para poder conseguir comida. “Con la deforestación van quedando islotes entonces ellos deben exponerse para salir a lugares abiertos”, indicó el especialista.

El experto aseguró que incluso suelen meterse a caseríos buscando qué cazar. “Prácticamente las matanzas de animales se dan porque salen a buscar comida porque en su hábitat natural no tienen”.

El ocelote representa algún grado de riesgo para las personas, sin embargo, es muy bajo, precisó Saldaña.

“Los animales reaccionan a la presencia humana y si ven a una persona posiblemente se corra, pero hay otros que se enfrentan a lo que tienen adelante, pero por lo general no son peligrosos”, indicó.

De acuerdo con la foto, el ocelote era posiblemente un ejemplar adulto, sin embargo, no se pudo identificar el sexo del animal.

“La gente los mata por puro gusto. Hace poco un investigador compartió una foto también de un ocelote que habían matado”, reveló el experto quien detalló que el crimen ocurrió en una reserva en Granada.

“Sus poblaciones (ocelote) son bien bajas, pero existen todavía”, afirmó.

De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) este felino está en un estado de “precaución menor” y señala que tiene una distribución desde el norte de México hasta el sur de Brasil.

Otro caso que indignó a la población ocurrió en mayo de este año cuando un oso hormiguero hembra que junto con su cría fueron sacados del bosque para ser vendidos en el casco urbano de Villanueva, Chinandega.

Los cazadores que habían agarrado a estos animales estaban pidiendo dinero a las personas que pedían liberarlo.

Leyes penalizan maltrato animal

El Código Penal de Nicaragua, en su artículo 380, establece que “el que cace animales que han sido declarados en peligro de extinción por los instrumentos internacionales ratificados por el Estado, o definición como tales por la ley o por disposición administrativa, será sancionado con pena de uno a cuatro años de prisión y de quinientos a mil días multa”.

Además, indica que si este crimen se comete en un área protegida la pena aumenta el doble.

De igual manera, dicta que “si la caza se realiza sobre especies de animales que no están en peligro de extinción, pero sin el permiso de la autoridad competente o en áreas protegidas, se impondrá de cien a cuatrocientos días multa”.