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El acuerdo de Corte Plena donde se oficializaba la quinta reelección consecutiva del magistrado Manuel Martínez y magistrado Rafael Solís como presidente y vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, respectivamente, no fue firmado ayer, porque algunos magistrados se opusieron a perder sus ‘feudos’ regionales, que fue el otro punto a tratar en pleno.

Según Solís, todo marchaba bien en la reunión, pues ya estaba “amarrado” que las autoridades en la Corte serían las mismas de años anteriores, hasta que a las 12:30 de la tarde se tocó el segundo punto de la reunión, que es la eliminación definitiva de las atenciones personales de cada magistrado por departamento.

Este aspecto no fue bien visto por algunos magistrados liberales y sandinistas, porque perderían poder en la administración de sus “feudos”, que ahora pasarían a manos del Consejo de Administración y Carrera Judicial, como lo manda la Ley Orgánica del Poder Judicial y su normativa.

“Están encariñados”

“El punto de desavenencia no fue la reelección de las autoridades, sino suprimir de una vez por todas la distribución por regiones en el país de parte de los magistrados. No sé si se han encariñado mucho con las circunscripciones asignadas, pero unos se levantaron de la mesa, otros no llegaron, y otros, simplemente, dicen que no están de acuerdo”, señaló Solís.

Lo que sí está seguro, según Solís, es que no van a ceder en ese punto, y que la asignación por regiones tiene que desaparecer, pues han creado mala imagen al Poder Judicial, con el nombramiento de familiares de magistrados en los recintos judiciales de cada departamento.

“Es el Consejo el que debe asumir, los demás estamos para hacer sentencia. No vamos a volver a la atención individualizada de las regiones, que ha causado problemas de percepción a la CSJ. Queremos que desaparezca”, enfatizó Solís.

Para el magistrado Sergio Cuarezma Terán, el contexto de la nueva organización de la Corte Suprema de Justicia es propicia para eliminar los feudos dentro del Poder Judicial.

“Es un buen momento para que la Corte Plena, de una vez y para siempre termine con los feudos. Que los magistrados nos dediquemos de lleno a trabajar en tareas jurisdiccionales y no administrativas, que son responsabilidad del Consejo”, expresó Cuarezma.

Alba Luz Ramos presidirá

En cuanto a la reelección de las mismas autoridades en presidencias de salas Penal, Constitucional, Contenciosa y Civil, privó el pacto entre liberales y sandinistas. Estos últimos, dominando las dos primeras salas de mucha importancia en este poder del Estado.

“Si hemos venido trabajando bien, como estamos, lo mejor es quedar igual”, dijo el magistrado Solís.

El vicepresidente de la Corte advirtió que si el jueves o viernes de esta semana no hay consenso en los dos puntos del acuerdo de Corte Plena, el próximo lunes no habrá autoridades nombradas de forma oficial, y la magistrada Alba Luz Ramos asumiría la Presidencia de la CSJ, por ser la primera vocal del Consejo y todas las actividades de las salas quedarían suspendidas.