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Familiares y amigos participaron en una misa esta tarde en la iglesia Divina Misericordia, en Managua, para conmemorar el primer aniversario de la muerte a balazos de dos estudiantes, durante un ataque armado que duró más de 12 horas.

En la actividad religiosa se pidió justicia por la muerte, hace un año, de Gerald Vásquez López, de 20 años y estudiante de la UNAN-Managua; y Francisco Flores, de 21 años, alumno de secundaria.

El padre Raúl Zamora, párroco de la iglesia Divina Misericordia, consoló a los familiares de los jóvenes asesinados diciendo que espera que en el futuro exista paz sobre una base sólida que será el amor, el perdón y la justicia.

“No puede haber paz sin justicia. No hemos venido a esta misa para vengarnos de nadie, ni para tener odio en el corazón contra cualquiera que nos haya hecho daños profundos, lo que queremos es que estos hermanos nuestros tampoco se pierdan”, dijo Zamora.

El sacerdote señaló que la misa estaba dedicada a las víctimas y también a quienes causaron el daño de los ataques a la iglesia.

“En esta misa no solo pedimos por las víctimas  y su familia, sino también por quienes causaron el daño, para que ellos tengan un sincero arrepentimiento”, dijo el padre.

Zamora exhortó que los cambios en la sociedad deben iniciar en cada individuo y explicó que se debe sanar el odio antes de pedir justicia.

Amigos de los estudiantes asesinados llevaron banderas de Nicaragua a la eucaristía. Lesther Arcia/END

Los cambios no vienen con las personas ni con las estructuras, los cambios vienen de los corazones de cada uno de nosotros. Lo importante es cambiar el corazón ante Dios, porque solamente con una vida nueva, con un corazón nuevo, despojados de toda violencia, podremos formar una nueva Nicaragua”, dijo el sacerdote en la homilía.

Familiares piden justicia

Susana López, madre de Gerald Vásquez López, asistió a la misa cargando flores y la imagen de su hijo.

“A un año del ataque a la UNAM-Managua es doloroso recordar el asedio y el ataque que sufrieron los jóvenes cuando habían negociado la entrega de la universidad”, dijo López.

La madre lloró al recordar que su hijo se atrincheró el 30 de mayo, demandó justicia por su muerte y pidió una Nicaragua libre.

Susana López, madre de Gerald Vásquez López. Isidro Hernández

“Lamentablemente no hay justicia para mi hijo. No reconocen que hubo un ataque, todavía hoy tenemos a los alrededores a la policía. Desde el fondo de mi corazón les pido que ya dejen tanto odio hacia la juventud. Deseo que Dios los perdone”, dijo Susana López.

“Vale la pena la lucha que libró él y todos los muchachos. Sabemos que la justicia vendrá pronto”, dijo Vanesa González, prima de Francisco Flores, el otro joven a quien dedicaron la eucarística.

Desde ayer se nota la fuerte presencia policial en el parque de la Divina Misericordia y en el costado sur del templo católico.

En el inicio de la actividad, agentes de la policía tomaron fotografías a las personas que ingresaban  a la iglesia.

Se realizó un plantón después de la misa

Después de la misa, un grupo de personas realizó un plantón en el parqueo de la iglesia, para pedir justicia por los estudiantes universitarios que murieron cuando estuvieron atrincherados en la UNAN-Managua, entre ellos Chester Chavarría e Isaías Portocarrero.

En la actividad sobresalieron consignas de protestas, personas que levantaban banderas de Nicaragua y pancartas que pedía la liberación de los manifestantes.