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El cardenal Leopoldo Brenes manifestó su apoyo al obispo de Estelí, Juan Abelardo Mata, quien esta semana fue denunciado por injurias y calumnias por parte de un ciudadano de esta ciudad, quien afirma que el religioso lo señaló de ser un parapolicía que dio muerte a su propio hijo y dijo que espera que el caso se resuelva por la vía jurídica.

El cardenal indicó que el obispo Mata durante la eucaristía no hizo alusión a ningún nombre y tampoco ha acusado a nadie directamente, sino que solo mencionó un hecho que fue lamentable en Estelí.

El presidente de la Conferencia Episcopal explicó que el pasado viernes conversó con el obispo Juan Abelardo Mata, quien le manifestó que se encuentra tranquilo.

“Sabemos que siempre nos dicen cosas, yo lo encontré muy tranquilo de la mano del Señor, y sigue trabajando y visitando sus parroquias”, señaló Brenes.

Al ser consultado sobre si consideraba que la denuncia contra el obispo Mata era un nuevo ataque contra la Iglesia católica, el cardenal Brenes dijo que a lo largo de la historia los religiosos han sido criticados cuando algunas personas no están de acuerdo con su predicación.

“Ha sido parte de la vida de la Iglesia, no solamente aquí en Nicaragua y en otros tiempos. Recuerdo que alguien me decía, a las propiedades del credo le hace falta una propiedad, la Iglesia es una santa, católica y apostólica, pero le faltaría una propiedad, la Iglesia es perseguida”, respondió el cardenal a un grupo de periodistas que le preguntaron este domingo sobre el caso del obispo Mata y el asedio contra los templos, como el ocurrido el sábado en la iglesia Divina Misericordia.

El que denunció al obispo Mata es Reinaldo José Obregón Rodríguez, quien trabaja como vigilante en Enacal y acusó a Mata de haber cometido el delito de injurias y calumnias, porque supuestamente lo señaló, en una homilía el 23 de junio, de ser un parapolicía que mató a su propio hijo, pero fuentes cercanas al religioso señalan que este nunca mencionó nombres.

Protestantes deben respetar

Sobre el asedio a la catedral por las constantes protestas, Brenes aseguró que templo es de oración y que a veces pude haber algunos abusos y la población está reclamando.

El que denunció al obispo Mata es Reinaldo José Obregón Rodríguez, quien trabaja como vigilante en Enacal y acusó a Mata de haber cometido el delito de injurias y calumnias.Archivo/END

“Debemos mantener siempre el respeto hacia la otra persona, el respeto a la gente. La catedral es templo para el servicio de toda la gente, no tenemos colores políticos y está abierto para todas las personas. Estos jóvenes que han llegado a protestar al portón han quebrado los vidrios de los carros y nos han echado la culpa a nosotros. Las personas que están dirigiendo esto deben llamarles la atención para no perjudicar a otras personas”, expresó el cardenal.

Brenes agregó que en todas las parroquias donde hubo personas que perdieron la vida, a los familiares no pueden negarles una eucaristía.

“Nosotros seguiremos dando ese servicio porque orar por nuestros difuntos, acompañar a nuestra gente es la misión que tenemos y los sacerdotes tienen esa orientación, por las personas que perdieron la vida, indistintamente sea un nicaragüense que haya perdido la vida, si la familia nos pide una eucaristía, se la hacemos”, aseguró.

Aumentar esfuerzo por la paz

El cardenal también pidió a los políticos de Nicaragua, aumentar el esfuerzo para conseguir una salida pacífica a la crisis sociopolítica que enfrenta en país.

“La democracia no es una situación de un día para otro, es un trabajo largo, tedioso. Nicaragua es como un autobús que está pegado y que todos tenemos que echar nuestro esfuerzo. Hay algunos que no quieren empujar el bus y se quedan viendo y eso es negativo”, aseveró el religioso.

Consultado sobre las recientes reformas que aprobó la Asamblea Nacional para garantizar que continúe Gustavo Porras como presidente de ese poder del Estado, pese a las sanciones que le aplicaron Estados Unidos y Canadá, consideró que es el Gobierno el que toma la decisión de si lo sustituye en su cargo o no.


“Es lastimoso porque es una persona que tiene un cargo y que se les está quitando estas atribuciones. Hay situaciones especiales en las que él no puede ejercer. Una persona que se elige tiene determinadas atribuciones y debe cumplirlas a cabalidad”, expresó el cardenal Brenes.