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Los dueños de las embarcaciones que conectan a San Jorge con la turística isla de Ometepe, en Rivas, se declararon este martes al borde de la quiebra, solicitaron duplicar el valor del pasaje y dijeron estar dispuestos a que les quiten el subsidio estatal.

Los empresarios explicaron, en conferencia de prensa, que en la actualidad el pasaje cuesta C$50, pero que su propuesta es elevarlo a C$120.

También afirman estar dispuestos a perder un subsidio estatal al combustible. O, en caso de que no les acepten aumentar el valor de la tarifa, piden que se les incremente en un 50% el subsidio, de acuerdo con el empresario Milton Arcia.

El dirigente gremial también sostuvo que los transportistas enfrentan una caída de pasajeros, sufren las consecuencias de las alzas en el precio del combustible y una competencia desleal de parte de la Empresa Portuaria Nacional (EPN).

Arcia, presidente de la Cámara Nacional de Transporte Acuático, dijo que también se han visto obligados a mantener congelada la tarifa de carga y pasajeros desde hace 12 años.

“Y prácticamente estamos al borde de la quiebra y para no dejar incomunicada a la Isla de Ometepe hemos tenido que estar subsidiando los zarpes de las embarcaciones”, comentó Arcia.

Criticó que en un momento de crisis económica en Nicaragua, la EPN ahora ofrece servicios de carga y pasajeros, lo que consideró una competencia desleal.

“Con la situación difícil que estamos atravesando los transportistas acuáticos que cubrimos la ruta Isla Ometepe - San Jorge, el Estado ha llegado desde hace 8 meses a hacernos esta competencia desleal y ellos deben de ser facilitadores de la empresa privada, no competidores”, sostuvo Arcia, propietario de los ferris Ometepe Uno y Tres.

Explicó que hace dos meses sostuvo una reunión con el Ministro de Transporte e Infraestructura (MTI), Oscar Mojica, para plantearle la problemática que enfrentan los transportistas acuáticos y buscar una repuesta, pero según Arcia aún no hay solución.

El empresario Cipriano Quiroga, propietario del Ferri “Che Guevara”, y miembro de la Cámara Nacional de Transporte Acuático, detalló que han propuesto al gobierno que se les permita incrementar la tarifa para poder continuar operando.

“Nosotros hemos enviado cartas al MTI, a la Dirección General de Transporte Acuático (DGTA) y al presidente Daniel Ortega desde hace 8 meses y no hemos tenido repuesta y nuestra posición es que nos autoricen incrementar la tarifa y se nos quite el subsidio”, refirió Quiroga.

La tarifa de pasajeros en los ferris es actualmente de C$50 y la propuesta de los empresarios es incrementarla a C$ 120, además de que están dispuestos a que el Estado les elimine el subsidio del combustible.

Los ferris son clave para transportar a os turistas a la isla de Ometepe. Archivo/END

Otra alternativa es que el gobierno les incremente el subsidio al combustible en un 50% y se les permita incrementar 25 al costo del pasaje.

“Ya no podemos seguir subsidiando a las embarcaciones y la que sufra daños va a quedar fuera de circulación, porque ni préstamos están otorgando los bancos para hacer las reparaciones”, detalló.

En este sentido, Arcia explicó que el ferri “Rey del Cocibolca”, de la Alcaldía de Altagracia, es uno de los primeros afectados, “ya que no está brindando operaciones desde hace 8 meses, debido a que está en mal estado y no tienen dinero para repararlo y ese es el camino que nos espera a todos”.

De acuerdo con los propietarios de las embarcaciones, la demanda de pasajeros ha caído, sin precisar un número, y aseguran que los principales usuarios son lugareños y comerciantes.

Hasta 2017, se estimaba que cada mes llegaban a Ometepe unas 30 mil personas. En la actualidad, no hay una cifra oficial.

El servicio de transporte acuático lo brindan 5 ferris y tres lanchas, entre ellas la pequeña embarcación de madera de Manuel Centeno, quien aseguró que la difícil situación que atraviesan podría poner fin a los zarpes que tiene autorizado.

Los transportistas aseguran que mensualmente reciben un subsidio que oscila entre C$20,000 y C$40,000, pero según ellos ya resultan insuficientes debido a las constantes alzas del precio del combustible, la caída de la demanda de pasajeros y a que la tarifa está congelada desde hace 12 años.