• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

El centro de pensamiento pronostica que la economía del país puede caer entre 5.4% y 6.8% en 2019.

La recesión económica de Nicaragua se ha prolongado por 15 meses, indica un informe de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides). El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central de Nicaragua (BCN) refleja que ese indicador ha caído durante 10 meses consecutivos, entre mayo de 2018 y febrero de este año. En ese período la actividad económica se redujo en 5.2%. En febrero de este año el BCN publicó el último IMAE.

Sin embargo, de acuerdo con el informe de coyuntura, julio 2019, que presentó este martes Funides, la situación de recesión económica del país no ha variado desde febrero pasado, y al final de este año puede haber una contracción de entre 5.4% y 6.8%, de acuerdo con dos escenarios que se plantea este centro de pensamiento.

Un primer escenario indica que las expectativas de los agentes económicos no cambiarán en los próximos 6 meses y que la aplicación gradual de las sanciones se mantendrá.

El segundo escenario señala que podría haber efectos más negativos en el ámbito de la inversión privada y las exportaciones, provocados por la profundización de la “crisis de confianza”, ante un aumento de las sanciones internacionales.

“En el plano económico tenemos incertidumbre, seguimos en recesión. De continuar así nos podríamos aproximar a una depresión (económica) cuando cumplamos el término de 2 años”, afirmó Funides.

Agregó que ocurre una depresión tras 2 años de continuo decrecimiento económico del país y una contracción económica acumulada de al menos un 10% en ese tiempo.

Consumo bajo

La menor actividad económica en el segundo semestre seguirá siendo afectada por la disminución en el consumo, el cual podría caer 6.6% en 2019, debido a una menor demanda en la actividad comercial y el crédito de consumo.

Por otro lado, ante una profundización de la crisis de confianza entre los agentes económicos, en el peor de los casos, se proyecta una contracción de 8.4% por el lado de las exportaciones, debido a una baja en las ventas al exterior de mercancías, productos de zona franca y servicios.

“Las exportaciones se determinan en el primer semestre del año, el grueso de las exportaciones ya se dio, en el segundo semestre son aspectos menores. Si esperás un repunte de las mismas, no lo vas a tener en el segundo semestre”, explicó Funides.

Las importaciones también tendrán una contracción y se estima una disminución de 14.9%, según el informe.

En el tema de las inversiones, el primer escenario supone una caída de 20.4%; pero en un segundo escenario las mismas enfrentarían un resultado más negativo y llegarían a una contracción de hasta 26.3%, ante el incremento de las sanciones internacionales y la falta de confianza, según el organismo.

La economía de Nicaragua depende, fundamentalmente, de actividades como la inversión extranjera directa, exportaciones y turismo, aunque sobre ese último tema no se tienen datos actualizados desde el segundo trimestre de 2018.

Solo las remesas seguirán manteniendo un comportamiento positivo en 2019, porque no depende de los eventos que ocurren a lo interno del país.

Entre enero y mayo las remesas familiares acumuladas totalizaron US$662 millones, lo que representó un crecimiento de 8.7% en comparación con el mismo período de 2018.

Solo las remesas seguirán manteniendo un comportamiento positivo en 2019. Archivo/END

El sexto reporte del Monitoreo de las Actividades Económicas de Nicaragua (MAEN), presentado el mes pasado por Funides y por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), advirtió sobre una baja en las ventas de las principales actividades económicas del país, siendo el turismo el más afectado.

Efecto del diálogo

A pesar de la recesión, los pronósticos de la actividad económica de Funides tuvieron una variación con respecto a las proyecciones que hicieron en febrero de este año, cuando estimaban que la economía sufriría una contracción de entre 7.3% y 10.9%.

La disminución de las protestas, un menor retiro de los depósitos bancarios y la instalación de la mesa de negociación entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia son factores que incidieron en que las expectativas de los agentes económicos sean menos desfavorables que lo esperado a inicios de este año, analizó el centro de pensamiento.

Por otro lado, Funides afirma que las empresas y las personas se han adaptado a una “nueva realidad”.

Nicaragua registró una inflación de 3.7% entre enero y junio de este año, según un informe publicado recientemente por el BNC.