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La organización de abogados Defensores del Pueblo expresó este martes su preocupación ante el asedio que sufrieron de parte de varias patrullas policiales que llegaron a asediarlos cuando varias personas llegaban a interponer una denuncia.

El abogado Julio Montenegro, que dirige dicha organización, dijo que la policía pretende obstaculizar la labor de los defensores de derechos humanos para no permitirles recibir denuncias de personas a las que se les han violado sus derechos.

Montenegro agregó que la Policía, en vez de adoptar medidas de protección a promotores de derechos humanos, los asedias y trata de intimidarlos.

Un día antes, la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), fue asediada por unas 10 patrullas policiales, luego que unos jóvenes llegaran a interponer una denuncia y luego realizaran una protesta en las afueras del edificio.

Al respecto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a través de su cuenta de Twitter, llamó a la Policía a detener las hostilidades contra las organizaciones de derechos humanos.

“La CIDH tomó conocimiento de que la vigilancia y el seguimiento policial se intensificaron de manera amenazante sobre personas y organismos de derechos humanos en Nicaragua”, expresó el organismo regional.

El organismo urgió el cese de estos hostigamientos y llamó al Estado de Nicaragua a no obstaculizar la labor de defensores de derechos humanos y cumplir las medidas provisionales determinadas por la Corte IDH, que constituyen incumplimientos de sus obligaciones internacionales.

Asedio, intimidación y desprestigio

Por su parte, la directora del área de Asesoría Legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Carla Sequeira, señaló que se ha incrementado el nivel de persecución contra los defensores de derechos humanos en las últimas semanas, ocurriendo varios incidentes que implican una constante.

“No solo hay asedio e intimidación, también hay una campaña de desprestigio con montajes de fotografías, con lo que tratan de denigrarnos”, subrayó.

Impedidos de denunciar

Dulce Briseño, madre de María Guadalupe Ruiz, joven de 22 años detenida el sábado en la catedral junto a siete jóvenes, denunció que la policía le impidió llegar a las oficinas de los Defensores del Pueblo, para poner una denuncia, ya que su hija tiene más de 48 horas de estar detenida.

Briseño aseguró que los siete jóvenes fueron liberados la madrugada del domingo, sin embargo, Ruiz quedó detenida.

“Los jóvenes me aseguraron que escucharon que la estaban golpeando”, afirmó.

Añadió que el lunes visitó la Direccion de Auxilio Judicial (DAJ) y la estación 1 de la policía, pero no le brindaron información.

Indicó que su hija estudia en la Universidad Nacional de Ingeniería, (UNI).

Gladis Mejia, familiar de Ruiz, quien tampoco pudo llegar a las oficinas de los Defensores del Pueblo, afirmó que los policías las sacaron del perímetro y luego las siguieron, por lo cual tuvieron que refugiarse en un negocio de la zona.