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PUERTO CABEZAS

Tres personas resultaron heridas con arma de fuego durante un enfrentamiento entre miembros de la Policía y buzos cayuqueros y mujeres piquineras. El enfrentamiento se produjo cuando supuestamente los buzos, enfurecidos, intentaron penetrar por la fuerza a las instalaciones de las oficinas de Copescharle, la empresa que mayor cantidad de trabajadores emplea en tiempos de faena.

Los trabajadores del mar demandaban un nuevo precio para la venta de la libra de camarones y langosta a los empresarios.

Entre los heridos figuran dos varones y una mujer, que se dedicaba al trabajo de piquinera, la que recibió un impacto de bala en el tercio distal, brazo izquierdo con entrada y salida del proyectil, lo que le provocó una fractura en el húmero, dijo uno de los médicos que la atendieron en la sala de emergencias del Hospital Nuevo Amanecer.

En cuanto a los otros dos heridos, Antonio González, de 19 años, y Eugenio Mayorga, de 23, el primero recibió un impacto de bala con entrada y salida en la mano derecha, y el otro también una herida de bala con orificio de salida y entrada en el abdomen.

Vuelcan camionetas

Minutos antes del enfrentamiento, que tuvo lugar a eso de las seis y media de la tarde, los enfurecidos buzos y cayuqueros también desataron su enojo contra los dueños de dos de las principales empresas empleadoras de estos trabajadores del mar, y volcaron dos camionetas tipo Hilux que se ubicaban dentro del muelle, dejándolas atravesadas en la pasada, y, además, lanzaron piedras a las embarcaciones que se encontraban atadas al muelle, exigiéndoles a los ocupantes soltar cabos y anclar en las profundidades.

Cabe señalar que la violencia tuvo lugar luego de que líderes del movimiento de independencia, encabezados por el Wihta Tara, Héctor Williams, acompañado de su asesor Óscar Hodgson, convocaron a los buzos y a los cayuqueros al parque municipal, donde después de una concentración partieron al muelle, donde se armó el alboroto.

Hasta horas de cierre de edición, lo que al inicio era sólo una demanda por lograr un precio justo en el pago de la langosta, se convirtió en una amenaza seria, pues los huelguistas dijeron que quemarían las oficinas de la empresa Copescharle, ubicada en el barrio Los Ángeles.