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Monseñor Rolando José Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, expresó el riesgo y “peligro inminente” al que se expusieron feligreses del municipio de Terrabona, Matagalpa, quienes se dispusieron a protegerlo ante la presencia de sujetos armados en el lugar por donde iba a pasar, un caso que se suma a una serie de amenazas y agresiones contra la Iglesia católica.

El obispo relató que en horas de la tarde de este miércoles concluía su visita pastoral en Terrabona y los feligreses le advirtieron que había sujetos armados en la salida de la comunidad.

Álvarez narró a periodistas que algunos campesinos vinieron a su encuentro para decirle que en la carretera que va hacia Terrabona se ubicó un grupo de armados que estaban escondidos a ambos lados de la vía.

“Estaba dispuesto a continuar ante la insistencia de los campesinos que querían acompañarme, porque ellos miraban un peligro, un riesgo inminente, quise dejar que ellos lo hicieran, toda la comunidad se vino prácticamente custodiándome junto al equipo de trabajo”, dijo Álvarez.

Dijo que los habitantes de la zona, que son parte de la iglesia, lo dejaron sorprendido por su valentía.

“No tienen miedo, me quedé admirado de la gente que expone su vida ante un grupo tan nutrido de gente armada, me sorprendió la gente con tanto armamento, andaban con típico pinto militar”, expresó el obispo.

“Armados hasta los dientes”

Añadió que ese grupo de personas que estaban afuera de la comunidad tenían “armamento AK-47 y hasta estaban hasta los dientes de municiones”.

Álvarez dijo que cuando los campesinos se acercaron al lugar, los armados huyeron hacia los cerros cercanos.

Álvarez dijo que el suceso está documentado en videos y que muy pronto los va a divulgar en las redes sociales de la Diócesis de Matagalpa.

Dijo que sus feligreses se alarmaron porque nunca habían notado la presencia de grupos vestidos de militares “con armas tan pesadas y con municiones cubriéndoles todo el pecho”.

“Esto es grave, por eso digo que quienes lo hicieron no sé si están conscientes de la gravedad escandalosa, no por mí, sino por la población que estaba ahí molesta y que se enfrentó, sea del género que sea la gravedad es siempre fuertísima”, dijo el obispo.

El religioso sugirió a las autoridades, en especial al Ejército de Nicaragua, hacer una auditoría militar en la zona.

El cardenal Leopoldo Brenes, quien se encuentra en una reunión del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), en Colombia, envió una nota de solidaridad con el obispo Álvarez y lamentó que este tipo de situaciones estén sucediendo en el país.

Ataques a la Iglesia

Esta semana, el obispo de la Diócesis de Estelí, Juan Abelardo Mata, fue denunciado ante la Policía de ese departamento por un trabajador del Estado que afirma que fue víctima de injurias y calumnias de parte del religioso.

El denunciante es Reinaldo José Obregón Rodríguez, quien el miércoles por la tarde dijo ante la delegación policial de Estelí, que durante una homilía en la catedral de esta ciudad, el pasado 23 de junio el obispo Mata se refirió a él citándolo como un parapolicía que durante las protestas mató a su propio hijo.

Mata ya había sido víctima de amenazas de muerte en anteriores ocasiones y en julio de 2018 el vehículo en el que se movilizaba cerca de Ninidirí, recibió varios disparos y le poncharon las llantas.

El padre Edwin Román, párroco de la iglesia San Miguel Arcángel, de Masaya, ha denunciado en varias ocasiones que ha sido amenazado de muerte, algunas veces por policías y se ha quejado del asedio que sufre de parte de los agentes.

A mediados de este mes, simpatizantes del Gobierno atacaron a pedradas una misa que celebraba en la Catedral de León en memoria del exseminarista Sándor Dolmus, donde resultaron al menos dos heridos.

Otros templos, entre los que se cuentan la Catedral de Managua, han estado siendo víctimas de asedio constante y sacerdotes de este templo han señalado que elementos de civil han llegado hasta dentro del mismo a tomar fotos y videos, incluso a religiosos y en ocasiones han cerrado el paso a las misas.

El padre Juan de Dios García, representante de la iglesia Santiago, en la ciudad de Jinotepe, Carazo, denunció en mayo del año pasado, que estuvo recibiendo amenazas de muerte y era víctima de una ola de desprestigio moral.

Según el párroco, las amenazas en su contra comenzaron después de que abrió las puertas de la iglesia a los jóvenes universitarios cuando eran atacados durante las protestas en abril de 2018.

El Departamento de Estado de Estados Unidos divulgó a mediados de junio un documento denominado “Informe Internacional de Libertad Religiosa”, en el que detalla las violaciones en esta materia cometidas por el Gobierno de Nicaragua desde abril de 2018 contra la Iglesia católica y las violaciones a la libertad de culto.

Organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos también han denunciado las amenazas y asedio contra miembros de la Iglesia católica de Nicaragua, lo que representa una violación a la libertad religiosa.

Pence Condena ataques a la Iglesia

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, denunció este viernes que continúan ataques de parte de los gobiernos de Nicaragua y Venezuela contra líderes de la Iglesia católica en sus países.

En una conferencia sobre libertad religiosa realizada en el Departamento de Estado, Pence cuestionó a las autoridades de ambos países, por hostigar a miembros del clero y de la jerarquía Católica.

El vicepresidente dijo que las autoridades en Nicaragua “continúan su ataque a la fe y a los derechos humanos”.

“El régimen reprime violentamente la disidencia, ataca a los opositores y condona a los matones que reprimen e intimidan a los líderes de la Iglesia católica por defender la democracia y la libertad religiosa”, apuntó sobre Nicaragua.