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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo en su discurso central del acto del 19 de julio que habrá “ajustes y reformas” electorales, pero sin un diálogo con la Alianza Cívica y sin adelantar las elecciones, las cuales están programadas para el 2021.

Al celebrar el 40 aniversario de la Revolución Popular Sandinista, Ortega aseguró que el único diálogo que acepta es con los que “quieren trabajar por la paz”.

“¿El diálogo con quién? Con los campesinos, artesanos y todos los que quieren trabajar por la paz y por desarrollar el país. Es el único diálogo que tiene cabida; en su momento vendrán las elecciones, en el 2021”, declaró Ortega en la plaza San Juan Pablo II, en Managua.

Ortega respondió así a una carta que le envió esta semana la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, en la cual le plantean la necesidad de volver a la mesa de negociaciones, proponiendo como fecha de reinicio el 31 de julio.

Los llamados al diálogo también los han hecho diferentes países a través de sus presidentes y en foros internacionales, como los de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La Unión Europea igual ha hecho constantes llamados a reanudar el diálogo.

“Nosotros ya estamos preparados para ganar esas elecciones y se harán las reformas dentro del marco de la Constitución para que aquí nadie venga a quejarse después que les robamos las elecciones. La Constitución es clara, hay elecciones en noviembre de 2021”, dijo Ortega, quien está en el poder desde el 2007.

En su discurso, transmitido en cadena nacional, Ortega afirmó que “se harán la reformas y ajustes correspondientes en el marco de la Constitución”, sin precisar cuáles.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua. Archivo/ENDLa oposición ha llamado a un adelanto de las elecciones para resolver la crisis que estalló en abril del año pasado, que ha dejado más de 325 muertos.

REACCIONES

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, dijo que del discurso de Ortega del 19 de julio “no esperaba nada diferente”.

Según Aguerri, Ortega mostró que su “talón de Aquiles” está en el tema económico, pues se declaró en contra de las sanciones.

“Sin embargo, creo que perdió una oportunidad al querer venderse como inflexible, porque eso solo va a seguir aumentando el problema. Inclusive, pueden venir nuevas sanciones muy pronto, más pronto de lo esperado, producto de ese discurso”, valoró Aguerri.

Mientras, Kimberly Breier, Subsecretaria de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, dijo en un tweet que la población no olvidará los hechos represivos que comenzaron el 18 de abril del año pasado.

CONTRA LAS SANCIONES

En su discurso, Ortega se refirió a las sanciones que Estados Unidos y Canadá han impuesto a algunos funcionarios de Nicaragua, calificándolas como delitos de orden internacional.

“Para que se aplique una sanción, debe estar fundamentada en el derecho internacional. El Estado que actúa de esa manera está cometiendo delitos de orden internacional. Es insostenible, son los pueblos los que sufren. ¡Cómo se juega con la vida de los pueblos!”, expresó el presidente nicaragüense.

Igual que en el discurso del 19 de julio del 2018, Ortega volvió a manifestarse contra lo que él llama un “intento de Golpe de Estado que ocasionó pérdidas, por los mismos intereses de quienes asesinaron a Sandino”.

“A la destrucción que causó pérdidas económicas, el intento de golpe, le quisieron llamar levantamiento popular, aquí tuvimos paciencia. Tuve la paciencia de Job. Se fue descubriendo que no hubo tal levantamiento popular, que eran los mismos intereses de quienes asesinaron a Sandino, los somocistas que se juntaron para derrocar al gobierno sandinista. Quedó claro, con ellos y detrás de ellos, siempre la mano del imperio”, expresó Ortega.

Daniel Ortega en la celebración del 19 de julio. AFP/END

LA IGLESIA

Pese a informes del exterior y las denuncias de representantes de la iglesia Católica de Nicaragua sobre el acoso, amenazas y agresiones que reciben de parte del Gobierno, Ortega señaló que no existen restricciones en el país para las denominaciones religiosas.

“Aquí no hay restricción para ninguna iglesia, ni católica ni evangélica, ya que es derecho del pueblo optar para qué iglesia ir”, subrayó, mientras hacía alusión de su participación en las religión católica desde su infancia.

En el acto tomó la palabra Ralph Drollinger, un miembro de iglesias evangélicas que vino en representación de pastores de Estados Unidos, quien aseguró que traía saludos a Ortega de senadores del país norteamericano.

“Les traigo saludos de mis alumnos estudiantes de biblia del Senado de Estados Unidos. Saludos también de los miembros de la Cámara Baja de los Estados Unidos. Les traigo saludos también de los estudiantes de la biblia del Gabinete de la Casa Blanca”, afirmó Drollinger.

Una fuente del gobierno de Estados Unidos informó que Drollinger, quien habló este viernes en Managua en el acto del FSLN, no representa al Estado ni a la política oficial estadounidense.

“Él solo es parte de un grupo que promueve el estudio de la Biblia”, dijo una fuente gubernamental de Estados Unidos, desligándose de las declaraciones que hizo Drollinger.

MÁS ALLÁ DEL GUIÓN

José Adán Aguerri comentó que Ortega sigue apostando a la unilateralidad y que es muy pronto para sacar una conclusión sobre si es una posición cerrada, porque en política nada está escrito.

El jurista José Pallais, negociador titular de la Alianza Cívica en el diálogo, comentó que Ortega en el discurso de este viernes “está evadiendo su responsabilidad y está ocultando él mismo la realidad, porque, para que la gente pueda trabajar y los campesinos y los obreros y todo el pueblo de

Nicaragua puedan trabajar, debe haber condiciones y las condiciones solo se pueden lograr a través de un acuerdo político”.

Agregó que negarse al diálogo “es propiciar más desempleo, mayor deterioro económico y profundizar la crisis”.

NINGÚN PRESIDENTE

El acto oficial del 19 de julio de este 2019 no contó con ninguno de los presidentes de los países que normalmente acompañan a Ortega y solo llegaron delegados de esos gobiernos.

Los presidentes de Bolivia, Venezuela y Cuba estuvieron ausentes este año en Mangua.

Al acto hicieron presencia con sus discursos la vicepresidenta del Gobierno de Venezuela, Delcy Rodríguez; Salvador Antonio Valdés Mesa, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de ministros de Cuba, y el presidente de Osetia del Sur, Anatoli Bibilov.