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El presidente Daniel Ortega solicitó al gobierno de Perú la emisión de un salvoconducto a favor del líder indígena Alberto Pizango Chota, a quien el mandatario nicaragüense otorgó asilo político, confirmó el canciller Samuel Santos.

Pizango, líder de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), se encuentra refugiado desde el lunes en la Embajada de Nicaragua en Lima.

Está acusado por el gobierno del presidente Alan García de promover desórdenes y de instigar los enfrentamientos en los que perdieron la vida 33 personas, en la población amazónica peruana de Bagua, durante el fin de semana.

Se le acusa de los delitos de sedición y homicidio calificado, y ataque a las fuerzas armadas.

Los indígenas que encabeza Pizango promueven paros indefinidos en las comunidades selváticas de Perú, desde mediados de abril, los que han implicado el corte de las carreteras, tomas de yacimientos petroleros y de gas, así como el bloqueo de ríos.

El conflicto se centra en el rechazo de los indígenas peruanos a reconocer 10 decretos legislativos promulgados por el gobierno de García, para promover la inversión privada en territorios aborígenes, y que son considerados inconstitucionales. Piden, además, ser consultados sobre las decisiones que afecten sus tierras.

Pizango dijo recientemente a AFP: “Sentimos que el gobierno, y no solamente éste, siempre nos ha tratado como ciudadanos de segunda categoría, nos ha excluido”.

Santos dijo la mañana de este martes, que como una muestra de solidaridad hacia la comunidad indígena, Ortega dio “instrucciones directas” para otorgarle asilo político a Pizango.

“Por instrucciones directas de él (Ortega), el gobierno de Nicaragua le ha concedido el asilo político”, afirmó el canciller.

Esta decisión, según él, ya fue notificada al gobierno de García, a través de la Embajada de Nicaragua en Lima.

Depende de Lima

“También, por instrucciones del presidente Ortega, (se pidió) que le den el salvoconducto para que pueda venir a Nicaragua”, dijo Santos, quien comentó que el arribo de Pizango al país, “depende del gobierno peruano, con la velocidad con que otorgue el salvoconducto”.

Embajada de Perú cierra por protesta

Los enfrentamientos violentos que se suscitaron el fin de semana en una zona amazónica del Perú, entre indígenas y efectivos de la Policía, y donde murieron al menos 33 personas, provocaron este martes en Managua, enérgicas protestas frente a la embajada de ese país sudamericano.

Un centenar de manifestantes llegaron hasta la sede diplomática la mañana de ayer, y con pancartas y consignas alzaron la voz en contra del gobierno del presidente Alan García. La embajada peruana se vio obligada a cerrar sus puertas.

Las manifestaciones fueron provocadas como una “muestra de solidaridad” hacia la comunidad indígena reprimida en ese país sudamericano, aseguraron los organizadores de la marcha.

Entre las organizaciones que reclamaron estaban el Comité de Solidaridad con Venezuela, miembros de los Consejos del Poder Ciudadano, el Movimiento Indígena de Monimbó, y el organismo Pro Paz Mundial.

La calle en residencial Bolonia, donde se encuentra ubicada la embajada, quedó bloqueada.

Jorge Luis Bustamante Chávez, ciudadano peruano, tomó el micrófono frente al portón de la embajada, y leyó un comunicado, con el que exigió al gobierno de García respetar los derechos de las comunidades indígenas y “la soberanía de nuestra Amazonía”.

“Condenamos al gobierno de Alan García, al haber enviado miembros de la Policía Nacional a matar a sus hermanos indígenas, y causar más de una docena de policías fallecidos”, leyó Bustamante, bajo la mirada de los guardas de seguridad de la embajada.

En el comunicado, los protestantes agradecieron “la decisión soberana de gobierno nicaragüense de otorgarle asilo político a nuestro hermano Alberto Pizango Chota”.

La Embajada de Perú tenía prevista una conferencia de prensa en horas de la mañana este martes, pero se vio obligada a cerrar sus puertas ante la manifestación.

Intentamos conocer la posición de dicha sede diplomática ante estos sucesos, pero en sus oficinas no respondieron los teléfonos.