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Los “ajustes y reformas” anunciados por Daniel Ortega en su discurso del 19 de julio, requieren de la legitimidad que solo daría una negociación en el diálogo nacional con la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), afirmó este sábado el opositor Carlos Tünnermann.

Tünnermann dijo a El Nuevo Diario que la Alianza Cívica tiene un acuerdo con la Organización de Estados Americanos (OEA), que indica que las reformas electorales deben pasar por la mesa de negociación con el gobierno.

Ese convenio fue “confirmado por la secretaría general de la OEA y por el director de asuntos electorales de la OEA, el doctor Cristóbal Fernández”, aseguró.

Ortega, según la Alianza Cívica, “dio a entender” en su discurso del viernes “que ha cerrado las puertas a la negociación” y que la reforma electoral se realizará de manera “unilateral”.

Carlos Tünnermann , miembro de la Alaianza Cívica. Archivo\END

“¿El diálogo con quién? Con los campesinos, artesanos y todos los que quieren trabajar por la paz y por desarrollar el país. Es el único diálogo que tiene cabida. En su momento vendrán las elecciones, en el 2021”, expresó Ortega frente a miles de simpatizantes del FSLN, en la plaza San Juan Pablo II, en Managua, al conmemorar los 40 años de la revolución sandinista.

Pero, Tünnermann afirmó que las eventuales reformas electorales deberían ser conocidas y debatidas en la mesa de negociación, e incluiría una consulta amplia con los partidos políticos y sectores de la sociedad civil.

Reconoció que hay un memorándum de entendimiento entre el Gobierno y la OEA. Cuando se firmó ese memorándum, explicó Tünnermann, “no estaba funcionando la mesa de negociación”, ni había estallado la crisis social en el país, por lo que luego “la secretaría general de la OEA puso como condición que fuera conocida por la mesa de negociación esa reforma electoral”.

Dijo que, si Ortega pasa encima de ese acuerdo, se corre el riesgo de que la OEA decida no continuar con dicho memorándum.

Bosco Matamoros, analista político. Archivo\END

La Alianza Cívica propuso esta semana, mediante una carta dirigida al canciller Denis Moncada, retomar el diálogo el próximo 31 de julio y para Tünnermann, lo que Ortega dijo en su discurso del 19 de julio no es una repuesta oficial a esa misiva.

“No es una respuesta a la carta, sus palabras fueron un discurso de plaza, aunque una repuesta oficial de parte de la cancillería no hemos recibido”, aseveró.

El analista político Bosco Matamoros reconoció que la reforma electoral “implica un proceso de diálogo en el que es requerida la participación de la Alianza Cívica, porque es la que tiene el respaldo internacional”.

“En este momento todo pasa a través de la reforma electoral, la democratización comienza con el proceso electoral, pero esa reforma electoral necesita también de una forma u otra la bendición o el bautizo de la Alianza”, dijo Matamoros.

El analista político consideró que Ortega no renunciará a un proceso dialogado de reformas electorales, “porque necesita el concurso de la OEA, porque el gobierno está aislado internacionalmente”.

Matamoros agregó que la Alianza Cívica debería proponer una fecha para anticipar las elecciones.

“¿Por qué la Alianza no fijó una fecha de anticipo electoral? La propuesta podría ser elecciones en noviembre del 2020, no es la fecha que propone el gobierno, ni la que quieren unos exaltados que dicen que se vaya ya Ortega, es una fecha intermedia”, valoró.

Según Matamoros, la reforma electoral y las elecciones deben ser prioridad.

“En cuanto al tema de la justicia ¿Justicia con quién? ¿Con cuáles tribunales? Hablan de reparación, pero ¿bajo qué condiciones? Esas será tarea del próximo gobierno, no es tarea de este momento”, analizó.

Añadió que “la próxima Asamblea (Nacional) que resulte electa es la que va a legislar para diseñar el nuevo Estado de Nicaragua”.

“Ortega no puede rechazar comisión de la OEA”

La Alianza Cívica expresó en un comunicado este sábado que las expresiones de Ortega el 9 de julio “van en contra de la resolución de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA)”, aprobada el 28 junio, y en la que llamó al Gobierno a un diálogo de buena fe, efectivo y sincero.

Tünnermann comentó que la posición oficial de Ortega sobre el reinicio del diálogo posiblemente se conozca hasta que el Consejo Permanente de la OEA nombre a la comisión de alto nivel, que realizaría gestiones para encontrar una solución a la crisis de Nicaragua, según la resolución de este Consejo aprobada el pasado 28 de junio.

“Él (Ortega) debe estar claro que si no recibe a esa comisión (de la OEA) las consecuencias para el país pueden ser muy graves. Si la recibe, pero no llega a nada con esa comisión, entonces en la OEA podrían continuar con la aplicación del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana, que incluye la posible suspensión de Nicaragua de la OEA”, enfatizó.

El proceso para formar dicha comisión iniciaría la próxima semana, según el integrante de la Alianza Cívica.

En un pronunciamiento la Alianza Cívica advirtió que si las reformas electorales se hacen fuera de la mesa de negociación no tendrán credibilidad, así como tampoco los resultados electorales que se generen.