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La Unión de Presos Políticos de Nicaragua (UPPN) realizó la cuarta edición de la feria de artesanías en la iglesia San Juan Bautista, de Masaya, donde unos 20 excarcelados vendieron productos artesanales, para vencer el desempleo en el que los ha sumergido el haber estado detenidos por protestar contra el Gobierno de Nicaragua, desde abril de 2018.

“Nos han limitado el derecho a trabajar a nosotros los artesanos que nos dedicábamos a vender productos de pirotecnia, entonces, ahora tenemos que vender bisutería para poder llevar el sustento a nuestros hogares”, afirmó Ruth Matute, excarcelada el pasado 27 de febrero.

La familia Matute se dedicaba, según la manifestante excarcelada, a fabricar productos de pirotecnia, pero por haber sido detenidos por protestar contra el Gobierno ahora tienen prohibido ejercer ese oficio.

En el taller de pirotecnia que tenían los Matute empleaban de 7 a 8 personas en temporada baja, pero en los últimos tres meses del año llegaban a tener hasta 20 colaboradores, pero ahora todos están en el desempleo y buscando sobrevivir desde iniciativas de carácter informal.

“En Masaya es prohibido para los artesanos hacer una cargacerrada o un mortero, porque para ellos (el Gobierno) eso es terrorismo, así lo dicen, si vos fabricás un mortero sos un terrorista, entonces, nos quitaron nuestra forma de trabajo”, denunció Matute, quien tiene dos hijos que mantener.

En la feria, Matute junto a otros excarcelados, comercializaron productos como tazas, bolsos, llaveros, rosarios, aretes, pulseras, camisas y retratos, la mayoría con los colores azul y blanco o con mensajes de protesta y en apoyo a la lucha cívica y pacífica.

Otra de las participantes fue Ana Cecilia Hooker, excarcelada el 27 de febrero, y explicó que estas ferias, además de representar un medio para laborar y conseguir dinero para sus familias, también son para recordar que aún permanecen nicaragüenses encarcelados, que aún no hay justicia para los asesinados y que todavía hay docenas que siguen exiliados.

En la feria hubo manifestaciones artísticas como bailes típicos y canciones en vivo, amenizadas con marimbas por el grupo local de Los Hermanos Muñoz.

Otro de los artesanos de Masaya que se dedicaba a la pirotecnia y también se siente perjudicado por no poder ejercer su oficio es José Lázaro García López, mejor conocido como Julián “El Monimboseño”, de 75 años, que fue excarcelado el 27 de febrero de este año.

“No nos permiten hacer nuestro trabajo, me quitaron la tradición que venía de mi padre, quien me heredó un taller de pirotecnia, donde hacíamos cargacerradas, morteros, bombas de mano, ahí fue que aprendí a realizar la bomba de contacto, pero ahora tenemos que sobrevivir vendiendo bisutería para llevar la comida a la mesa, me dejaron sin mi manera de subsistir”, lamentó García.

En el taller de Julián “El Monimboseño”, antes de su detención, se empleaban hasta 8 trabajadores, actualmente, todos están en el desempleo o sobreviviendo de trabajo informal.

Parte de los productos que ofrecían los excarcelados. Oscar Sánchez/END

Otros excarcelados que no tenían negocios propios también están afectados por el desempleo. Edwin Altamirano, de 40 años, quien tiene 6 hijos, entre ellos 3 menores de edad, afirmó que las ferias han representado un medio para conseguir llevar a sus hijos para el arroz y los frijoles.

Altamirano fue liberado el pasado 15 de marzo y desde entonces no ha podido conseguir un empleo formal, pues su récord sigue manchado por protestar contra el Gobierno.

“No he logrado conseguir un trabajo. En una ocasión una persona me dio trabajo, pero a los tres días no pude seguir porque la Policía los amenazó, le dijeron que me despidieran porque si no lo hacían les podían cerrar el negocio, entonces, ahora hacemos bisutería que salgo a vender una vez a la semana, porque el asedio no me permite salir en más ocasiones, además participamos de estas ferias”, explicó Altamirano.

Altamirano tiene una lesión en su columna que se la ocasionó un impacto de bala que recibió cuando fue detenido por la Policía Nacional, el 12 de julio de 2018. El asedio contra el excarcelado ha continuado y, el pasado 18 de julio fue detenido por supuestamente “planear un atentado contra el presidente Daniel Ortega y también contra un dirigente del Frente Sandinista, pero horas más tarde, luego de 17 interrogatorios, fue liberado.

En la feria se comercializaron productos como tazas, bolsos, llaveros, rosarios, aretes, pulseras, camisas y retratos. Oscar Sánchez/END

Lo que exige Altamirano al Gobierno de Nicaragua es que le permitan “vivir en paz, trabajar, que nos permitan recuperar nuestra vida, para poder darle un buen futuro a mis hijos, que permitan que Nicaragua vuelva a la democracia”.

Algunos de los excarcelados que participaron y organizaron la feria de artesanías fueron María Adilia Peralta, Ada Patricia Laínez, Carlos Valera Pavón, Emmanuel Salvador Espinoza, Tomás Ernesto Vega, Alberto Juárez y Jorge Luis López Mendoza.

La venta de artesanías culminó a las 2:00 p.m. y los manifestantes excarcelados denunciaron que a su salida los agentes que asediaban la iglesia San Juan Bautista, de Masaya, los amenazaron con apresarlos, golpearlos y violarlos a todos.

La próxima feria, organizada por la Unión de Presos Políticos de Nicaragua, se pretende realizar la próxima semana en la ciudad de Matagalpa, pero hasta el momento no tienen definida la fecha.