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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se pronunció este miércoles sobre la liberación del asesino de la estudiante brasileña Raynéia Gabrielle da Costa Lima, quien fue ultimada a balazos en julio de 2018 en Nicaragua, caso que según el secretario ejecutivo de ese organismo, no debió ser sometido a un procedimiento de amnistía.

“Las violaciones graves de derechos humanos no pueden ser sometidas a un procedimiento de amnistía. Este es un estándar legal interamericano consolidado en diferentes decisiones de la Corte", manifestó Paulo Abrao, secretario ejecutivo de la CIDH, al diario brasileño Folha.

Una resolución del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), notificó este martes a las partes procesales (defensa y Fiscalía), la orden de libertad de Pierson Adán Gutiérrez Solís, amparándose en la Ley 996 o Ley de Amnistía, donde también se solicitó que se archivara el caso y se cancelen los antecedentes penales.

Abrao dijo a Folha que la noticia de la liberación del asesino de la brasileña, hace explícita "la contradicción del Gobierno, que siempre ha argumentado que el asesinato no estaba vinculado a las protestas, (objeto de la ley de amnistía)", para mantener buenas relaciones con Brasil.

Según las declaraciones de Abrao al diario brasileño, aunque el Ejecutivo nicaragüense intentó desvincular la muerte de Raynéia del contexto de las manifestaciones para “preservar las relaciones con Brasil”, no hay duda de que los episodios están interconectados. “Fue un momento en que las fuerzas policiales y los paramilitares respaldados por el Gobierno fueron autorizados para actuar de manera desproporcionada”, aseveró el secretario ejecutivo de la CIDH.

A Raynéia Gabrielle da Costa Lima la asesinaron a balazos cuando regresaba a su casa después de salir de un hospital de Managua, donde hacía sus prácticas de la carrera de medicina.

A Raynéia Gabrielle da Costa Lima la mataron a balazos el año pasado en Managua / Archivo Pierson Adán Gutiérrez Solís, acusado por el asesinato de la estudiante brasileña, durante la audiencia inicial aceptó haber cometido el crimen y fue sentenciado a 14 años de prisión por homicidio y uno por portación ilegal de armas, sin embargo nunca fue presentado por las autoridades, como se acostumbra este tipo de cosos. Todo el proceso judicial se hizo a puerta cerrada.