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Ondearon en las rotondas de Managua banderas que ahora les resultan ajenas y hasta lejanas. “Nos vamos a morir de hambre”, dicen las 24 personas que tienen 15 días de estar plantadas a al menos 100 metros de la Secretaría del Frente Sandinista, desde donde gobierna el presidente Daniel Ortega.

A ellos, la mayoría casi ancianos, les está estrictamente prohibido acercarse a la nueva “casa de gobierno”, ni siquiera al Parque El Carmen pueden pasar, dicen los oficiales de la Policía Nacional.

Ayer por la tarde, el secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, Marcos Carmona, llegó a ese lugar para entregar una carta que responsabiliza al presidente Ortega si se llegara a morir de hambre alguna de estas personas.

Carmona quiso pasar a entregar la misiva con la compañía de cinco de los huelguistas, pero los oficiales de la Policía que resguardan el lugar impidieron que los ex rotonderos siquiera se acercaran al Parque El Carmen.

“Ellos saben que no pueden pasar”, dice uno de los policías. Luego el jefe de los oficiales, Pedro González, explica que como son huelguistas, tienen que estar ubicados en su lugar del plantón. “Además”, dice otro oficial, “ellos ya fueron recibidos en su momento, no pueden pasar a cada rato”.

En fin, por más que insistieron los de la CPDH, los ancianos no pudieron pasar por el parque público llamado El Carmen, y Carmona caminó solo hasta la Secretaría a entregar la segunda carta, que hace un llamado al presidente Ortega para que atienda los reclamos de los ex rotonderos.

Reciben carta a orillas de un cauce

Pero hay otro detalle, la carta de la CPDH fue recibida a la orilla de un cauce que está a escasos tres o cuatro metros de la Secretaría. El recepcionista, Léster Albarca, la recibió allí porque tampoco quisieron dar acceso a los medios de comunicación.

Entonces, Albarca ubicó su cuaderno de registro en el concreto de las barandas vehiculares laterales del puente que está sobre el cauce, e hizo las firmas de recibido.

Los ex rotonderos sólo vieron la escena desde muy lejos, a más o menos 100 metros de la Secretaría del Frente Sandinista. Ayer en la madrugada, cinco de ellos fueron llevados en ambulancia a un hospital, con dolores en el estómago, debido a la huelga de hambre que están haciendo para que se les pague su dinero por banderear en las rotondas capitalinas.

Un periodista le pregunta a uno de los ancianos llamado Leopoldo Casiano Mendoza: “¿Y si nunca le responden a su reclamo?”

“Y si no nos responden aquí vivimos para siempre. Si aquí esto es grande, y si no, nos tomamos el parque aunque ellos no quieran. Y si nos morimos que nos entierren, si de todos modos nos vamos a morir”, fue la repuesta determinante de don Leopoldo, uno de los ancianos que tiene 15 días en huelga de hambre.