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Sin la presencia de autoridades municipales ni personalidades nacionales, la imagen de Santo Domingo de Guzmán concluyó su entrada a la capital alrededor de las 7:30 p.m., con el ingreso a la iglesia que lleva su mismo nombre al norte de la ciudad.

El retraso de una hora en el ingreso a la iglesia Santo Domingo se debió a la falta del cordón policial alrededor de la imagen como se había garantizado en años anteriores.

En 2018, no hubo presencia policial, pero la imagen ingresó a la iglesia que lleva su mismo nombre, antes de las 6:00 de la tarde.

Esta vez aunque hubo presencia policial, la cantidad de devotos fue mucho mayor, por lo que la falta de un perímetro de seguridad alrededor de la imagen provocó que el trayecto de la Centroamérica a la rotonda Cristo Rey durara poco más de tres horas.

Sin políticos ni personalidades

En el sector de Gancho de Caminos, en el mercado Oriental, la imagen es colocada en un “barco” que esta vez no contó con la presencia de autoridades municipales.

Como el año pasado, la mayordomía de estas fiestas agostinas la llevaron sacerdotes católicos, a causa de la crisis sociopolítica.

Inicio de la procesión en la iglesia de Las Sierritas de Managua. Isidro Hernández/END

Por otra parte, en el trayecto de la imagen, a bordo del barco que la Alcaldía de Managua construyó, hacia la iglesia Santo Domingo, hubo algunos inconvenientes con comerciantes ambulantes que aún ofrecían sus productos pese a que la imagen se acercaba.

A menos de 200 metros de llegar a la iglesia, la policía obligó a los comerciantes a retirarse y no retardar más el recorrido.

Al cierre de edición, la Cruz Roja contabilizaba, según medios afines al partido de gobierno, 101 atenciones brindadas entre la noche del 31 de julio y las 12:00 p.m. de este jueves.

Misa en la madrugada

La bajada en procesión festiva de la imagen de Santo Domingo de Guzmán desde la parroquia en Las Sierritas hasta el centro de Managua tuvo un desarrollo altamente positivo, valoró el sacerdote Boanerges Carballo, uno de los mayordomos de estas fiestas religiosas.

“Es la oportunidad para recordar y no perder de vista que Dios es padre y todos somos hermanos y que en todo momento y lugar debemos tratarnos como tal, los hermanos se respetan, se tratan con dignidad”, fue el mensaje de Carballo, durante la homilía previa a la salida de la imagen del Santo Domingo de la iglesia de Las Sierritas.

La imagen del santo sobre la carretera a Masaya rumbo al centro de Managua. Isidro Hernández/END

Cuando la procesión entraba al centro de Managua, Carballo valoró “la actividad, la procesión y participación de la gente como altamente positiva”.

“Avanzamos como lo teníamos planificado y hemos visto la buena voluntad de las personas, la piedad y la devoción con que participan”, sostuvo.

Comentó que hubo algunos incidentes, pero no de mayor trascendencia. “Ha habido sus problemitas, pero se avanzó tal como lo teníamos previsto”, añadió Carballo.

Convergen promesantes

Eduardo Antonio Céspedes Quijano tiene 8 años de viajar desde Panamá a Managua para pagar su promesa a Santo Domingo de Guzmán.

Céspedes, con su cuerpo y cara embadurnada de aceite negro, acompañó la procesión de Santo Domingo bailando al ritmo de filarmónica desde la iglesia de Las Sierritas hasta el templo en Managua.

Promesantes bailan vestidos con trajes típicos. Isidro Hernández/END

Él es originario de Managua y hace 10 años pidió a Santo Domingo interceder por su esposa embarazada para que ella y su bebé que estaba por nacer no perdieran la vida por serias complicaciones que los médicos detectaron.

Este 1 de agosto, Céspedes cumplió 10 años de agradecerle a Santo Domingo, pero durante los últimos 8 años ha tenido que viajar desde Panamá, lugar donde migró por una mejor oportunidad de trabajo.

Esos son los testimonios que cada 1 de agosto florecen durante la procesión del santo, que en esta oportunidad contó con una mayor participación de la gente, según valoró del tradicionalista José Alarcón, conocido como “Chepe Largo”.

“Hemos tenido mucho orden, con pocos problemas. Hemos tenido más participación de la gente, hay más gente que el año pasado, la devoción, la fe, une al pueblo, y eso es lo que ha prevalecido este 1 de agosto”, expresó el también directivo del Comité de Tradicionalistas que organizan las actividades propias de la fiestas patronales de Managua.