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El prolongado déficit de lluvias, que comenzó en junio y se extenderá en agosto, provoca que algunas zonas productivas del norte de Nicaragua tengan problemas, lo que se debe a la influencia del fenómeno de El Niño, que se esperaba no fuera tan fuerte, indicaron expertos.

La proyección es que en los próximos meses se registren pocas lluvias.

La Mesa Nacional de Gestión del Riesgo (MNGR), organización que vigila el impacto de los fenómenos climáticos en la población, reportó que en el municipio de San Isidro, Matagalpa, algunas comunidades sufren serios daños en sus cultivos, principalmente de maíz y frijol.

Denis Meléndez, director de la MNGR, confirmó a El Nuevo Diario que el pasado 30 de julio visitó algunas comunidades de San Isidro, Matagalpa, y constataron la pérdida de los cultivos debido a las escasas lluvias.

Precisó que los registros de los pluviómetros en algunas de las comunidades indicaron que del 1 al 30 de julio llovió solamente dos veces y la suma total de esas precipitaciones llegó a 38 milímetros.

“Esto torna la situación complicada, porque con estos niveles de lluvia se vuelve casi imposible tener éxito en las actividades agrícolas”, dijo.

Indicó que el ganado también está en condiciones precarias en esta zona y algunos productores están vendiendo las vacas.

Meléndez afirmó que en tres comunidades, San Andrés, El Bocón y El Plan, las pérdidas de los cultivos de maíz y frijoles son totales.

“Los rubros perdidos, principalmente, fue el maíz y el frijol, asimismo sorgo”, detalló.

Los productores han informado a las respectivas alcaldías de sus municipios sobre la situación que están pasando y aún no han recibido respuestas. Imagen referencial. Archivo/END

“Las quebradas están secas y solo se pueden observar lechos de piedras”, añadió.

Meléndez señaló que en otras comunidades, las pérdidas están entre el 70% y el 75%.

El director de la MNGR aseguró que solo en la comunidad de San Andrés hay al menos 700 personas que podrían ser afectadas.

La ausencia alargada de lluvia se debe a que este periodo terminó chocando con la canícula, entre julio y agosto. Imagen referencial. Archivo/END

“El daño es considerable”, sostuvo y agregó que los productores de la zona le informaron que son alrededor de 1,500 manzanas de cultivos las que se han perdido en aproximadamente 40 comunidades.

Meléndez afirmó que las cosechas que se perdieron totalmente en las tres comunidades iban a ser destinadas para autoconsumo y también para el comercio.

Explicó que los productores han informado a las respectivas alcaldías de sus municipios sobre la situación que están pasando y aún no han recibido respuestas.

También manifestó que han recibido noticias de problemas en los cultivos en comunidades en el norte de Chinandega, parte de León y centro-norte del país.

Déficit se fusionó con canícula

En tanto, el Centro Humboldt, otra de las instituciones que vigilan el comportamiento climático, apunta a que la ausencia alargada de lluvia se debe a que este periodo terminó chocando con la canícula, entre julio y agosto.

Mario Montoya, oficial del cambio climático de esta organización, precisó que productores de Managua prevén tener pérdidas bajas.

Ante esta situación, reveló que recogerán datos de las lluvias y hablarán con los productores para buscar soluciones.

Montoya indicó que junio presentó déficit de precipitación y en esta etapa es cuando los cultivos necesitan mayor cantidad de agua.

“Generalmente el primer ciclo productivo es mayo, junio y julio y se sabe que entre julio y agosto hay una pausa para sacar la producción, ya que las plantas necesitan agua en la etapa de crecimiento, no de germinación”, detalló.

Aseguró que “junio fue muy malo, aunque mayo comenzó bueno, en junio se cerró la llave”.

El ganado también está en condiciones precarias en estas zonas. Imagen referencial. Archivo/END

Indicó que el Centro Humboldt registró el ingreso de 10 ondas tropicales en todo ese mes, sin embargo ninguna incidió mucho en la producción.

Subrayó que las pocas lluvias en julio se deben al comportamiento de la canícula, algo normal para dicho periodo. No obstante, el problema es que el déficit de junio se unió con la canícula.

El experto puso como ejemplo del impacto del déficit de lluvia, la zona de Las Segovia, (Madriz, Estelí y Nueva Segovia) donde la norma histórica de junio es de 120 a 180 milímetros de lluvias, sin embargo en los datos del Centro Humboldt registran 100 milímetros para este mes.

“Los más relevante es que en junio se presentaron entre 10 a 15 días consecutivos sin lluvias, en la mayoría del país”, precisó.

El escenario podría complicarse ya que los pronósticos son que posiblemente la canícula se extienda a finales de agosto, de acuerdo con las proyecciones que brinda el Comité Regional de Recursos Hidráulicos, indicó Montoya.

Mencionó que, según las expectativas de esta organización, en agosto se esperan lluvias por debajo de lo normal, en septiembre precipitaciones con algún déficit y octubre lluvias en el rango de lo normal.

El déficit prolongado entre junio y agosto son consecuencia de la influencia del fenómeno de El Niño, recalcó Montoya.

Con este fenómeno atmosférico, las altas presiones tienden a alejar la humedad, por lo que muy difícilmente se presentan lluvias, planteó Montoya. Otra característica es que los vientos alisios, que soplan de este a oeste, aumentan, lo que influye en la resequedad del ambiente.