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Arlen Espinoza, quien vive en una de las calles principales del barrio Tierra Prometida de Managua, cuenta que la semana pasada su hija sufrió vómitos y otros parientes padecieron dolor de cabeza, síntomas que atribuye a que justo en la esquina de su cuadra se acumula una charca con agua que proviene de la zona sur de la zona.

Espinoza afirma estar consciente del riesgo para la salud de su familia por existir un foco de criaderos de mosquitos tan cerca de su vivienda, sobre todo, ahora que los casos de dengue muestran un aumento a nivel nacional, al punto de obligar al Ministerio de Salud (Minsa) a decretar la alerta epidemiológica.

“En el barrio ha habido sospechas de dengue, en mi familia no, pero sí en otras casas a consecuencia de esas aguas”, dijo Espinoza, pero la charca que le genera zozobra no es el único elemento que pone en riesgo el bienestar de las familias en este barrio del Distrito III de la capital. También hay algunas áreas montosas y basura acumulada en cauces, sitios ideales para la proliferación del Aedes aegypti, el mosquito transmisor del virus del dengue.

Aunque la municipalidad ha efectuado trabajos para eliminar las charcas y recoger la basura acumulada, el problema se sigue presentando, afirmó Espinoza.

Esta charca preocupa a los habitantes de la calle principal del barrio Tierra Prometida. Nayira Valenzuela/END

Entre el domingo y el lunes último en los centros asistenciales atendieron a 581 personas sospechosas de dengue, de las cuales 36 tenían el virus. El mayor número es de Managua con 16, Jinotega 13 y Masaya 4.

En el puesto médico que funciona en el barrio Tierra Prometida explicaron que en los últimos días atendieron en promedio a una persona por día con síntomas de fiebre, la mayoría niños y adolescentes.

Esos pacientes con cuadros febriles fueron remitidos al Centro de Salud Edgard Lang, donde les hicieron pruebas de laboratorios para determinar si alguno estaba afectado por el virus.

Cuando una persona es diagnosticada con dengue, el tratamiento consiste en la aplicación de suero oral, medicamento para la fiebre y reposar.

Agua corre en la calle

Roberto Rostrán vive en Lomas de San Judas y afirma que allí una de las principales preocupaciones es un charco de agua cerca de su casa.

“Ese charco se originó después que instalaron unas tuberías y en lugar de hacer una coladora, se decidió por instalar un manjol, el cual colapsó y provoca que el agua corra por la calle”, explicó Rostrán.

Considera que es cuestión de tiempo para que la salud de los pobladores se deteriore, en esta zona.

“Las autoridades envían brigadas para fumigar, pero eso de nada sirve si no se arregla lo del charco en la calle”, comentó Rostrán.

Eylin Jirón dice que usa mosquitero durante las noches y repelentes a base de humo. Afirma que, además, han botado trastes y utensilios dañados que pudieran acumular agua en los patios.

Según el Minsa, la cifra de muertes se mantiene en ocho personas, aunque el año pasado para este mismo período solo se había confirmado un fallecimiento por dengue. Nayira Valenzuela

Kolver Ortiz y Mayda Rodríguez dicen que también han optado por cortar el monte y los árboles, y fumigar en las noches con insecticida.

El Ministerio de Salud informó este lunes que, del 29 de julio al 4 de agosto, sus brigadistas han efectuado 253,486 visitas a hogares a nivel nacional, para aplicar larvicida en las aguas y fumigar.

En la última semana de julio se reportó que en las primeras 30 semanas del año hubo 2,232 reportes sospechosos de dengue y 370 casos confirmados.

Según el Minsa, la cifra de muertes se mantiene en ocho personas, aunque el año pasado para este mismo período solo se había confirmado un fallecimiento por dengue.