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La incidencia de aire seco en casi todo el país provocó que las lluvias se retiraran del territorio nicaragüense a partir de junio, luego que en mayo arrancara con fuertes precipitaciones.

Agustín Moreira, meteorólogo del Centro Humboldt, explicó que las altas presiones que provocan anticiclones marítimos generan aire seco que evaporan las gotas de agua que se generan en la tropósfera y no caen en la tierra.

“Por eso es que vemos pasar las nubosidades, pero no cae ni una gota de agua”, subrayó.

Dijo que posiblemente esta situación cambie esta semana, ya que se pronosticó la entrada de ondas tropicales que podrían combinarse con bajas presiones.

Para el jueves o el amanecer del viernes podrían ingresar más ondas tropicales al país, dijo Moreira.

El meteorólogo subrayó que el aire seco evita lluvias uniformes, es decir, que en algunos sectores llueve más fuerte y en otros menos.

“El aire seco se forma en la parte superior de la atmósfera, en la tropósfera, a 10 kilómetros de altura”, precisó.

Este fenómeno ha influido en todo el país, pero con mayor fuerza en la zona del Pacífico, así como en la zona del Corredor Seco, en los sectores del centro norte del país.

Temperaturas altas

Moreira mencionó que el aire seco también está provocando altas temperaturas, la máxima oscila entre los 36 y 38 grados Celsius, principalmente en occidente.

No obstante, el experto señaló que las altas presiones que genera el aire seco, al combinarse con las bajas presiones pueden provocar lluvias por el proceso de convección y posiblemente ocurran algunas precipitaciones en ciertos puntos del territorio.

Las bajas presiones han sido muy fuertes, tanto así que han propiciado un déficit de lluvias desde junio.

Las bajas presiones han sido muy fuertes, tanto así que han propiciado un déficit de lluvias desde junio.Archivo/END

Al juntarse con el período de la canícula, entre julio y agosto, está produciendo una resequedad bastante notable en casi todo el país, apuntó Moreira.

“En algunas áreas ha sido predominante, pero en otras ha sido débil, sobre todo en la parte del Corredor Seco y no en el Caribe, donde hay muchas precipitaciones”

No obstante, señaló que este comportamiento climático es algo normal. “Recordemos que hay un fenómeno de El Niño que ha generado condiciones favorables para aire seco, y por ende, anticiclón marítimo”, recalcó.

Añadió que espera que con la temporada fuerte de huracanes, a finales de agosto, septiembre y octubre, las lluvias puedan normalizarse.

Huracanes

Hasta este martes, la Plataforma Interactiva de Aplicación del Clima Tropical (Piact) del Centro Nacional de Alta Tecnología (Cenat) de Costa Rica, indicó que por ahora no hay posibilidades de formación de una tormenta o huracán en el Caribe.

Añadió que espera que con la temporada fuerte de huracanes, a finales de agosto, septiembre y octubre, las lluvias puedan normalizarse. Archivo/END

De hecho, el único huracán que se ha formado fue en las costas de Estados Unidos, llamado Barry.

De acuerdo con esta organización, el fenómeno de El Niño se mantiene en niveles neutros, es decir, no amenaza con fortalecerse y provocar más déficit de lluvias.

A mediados de agosto de 2018, en el Caribe ya se habían formado dos huracanes y dos tormentas tropicales, según datos del Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami.