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Casi cuatro horas después de que la Organización Mundial de la Salud, OMS, declarara la fase pandémica del virus H1N1, convirtiéndola en la primera pandemia mundial del siglo XXI, el titular de Salud, Guillermo González, advertía que en Nicaragua se enfrentarán, este año, al menos dos oleadas del virus.

La primera, de acuerdo con el ministro, acontecerá entre junio y julio por la influenza estacional proveniente desde el Hemisferio Sur. Y la segunda, entre septiembre y octubre próximos por la misma influenza, pero originada desde el Hemisferio Norte. “Eso implica que habrá incrementos de casos y que se tendrá que mantener la vigilancia, pero pedimos calma”, apuntó.

La fase seis o fase pandémica, emitida ayer por la OMS, indica que el virus no puede ser detenido y que está en marcha una pandemia en el planeta. La OMS estima que el virus circulará por el mundo, durante un año o dos, razón por la cual ha orientado medidas de protección y precaución a los ministros de Salud de todos los países. De momento, la entidad insiste en que no haya cierre de fronteras.

Hasta ayer, el Ministerio de Salud reportaba en el país cinco nuevos casos confirmados con el virus, uno de ellos en Juigalpa, Chontales, que se contagió al tener contacto con una persona de Managua. Con ese caso, las personas registradas con la gripe descrita, a nivel local, totalizan las 56. Aunque sólo 30 de éstos tienen actualmente el virus, pues a 26 ya se le ha dado de alta.

Aparte de Juigalpa, la gripe A se ha identificado en Masaya, Granada, Carazo, Jinotega, León y Managua. Este último departamento concentra casi el 88 por ciento de los casos confirmados, la mayoría en la zona occidental.

Jóvenes los más vulnerables

Los afectados en promedio, según González, están por debajo de los 15 años y están en edad escolar. Hecho que también se visualiza en el resto de los países centroamericanos. Sin embargo, “también hay casos de jóvenes y personas mayores”, aclaró el ministro.

Destacó que continúan con la búsqueda rápida de casos en los barrios de la capital, en las fronteras, en el aeropuerto y en el resto de departamentos donde está el virus. “Estamos haciendo énfasis (con la vigilancia) en los jóvenes porque son los más afectados y estamos pendiente también de los casos asintomáticos”, dijo.

La directora general de la OMS, Margaret Chan, refirió ayer que “el novedoso virus H1N1 infecta preferiblemente a los más jóvenes. En casi todas las zonas donde se registran brotes grandes y persistentes, la mayoría de los casos se han dado en personas de menos de 25 años”.

Pero la mayoría de las infecciones graves y mortales se registran en adultos de entre 30 y 50 años. Chan, aunque recalcó que se está los primeros días de la pandemia, mencionó que el virus se propaga bajo estrecha y minuciosa vigilancia.

“Ninguna pandemia había sido detectada antes con tanta precocidad, ni había sido observada tan de cerca, en tiempo real y desde su inicio. Ello nos fortalece. Pero, por otra parte, también genera una demanda de asesoramiento y de garantías, cuando en realidad disponemos de pocos datos, pues la incertidumbre científica (en cuanto al nuevo virus) es considerable”, reconoció.

Luego señaló: “Es el virus quien dicta las reglas, y éste, como todos los virus de la gripe, puede cambiarlas en cualquier momento, sin ton ni son. Tenemos buenas razones para considerar que, a escala mundial, la gravedad de esta pandemia, al menos en sus primeros días, será moderada. Pero sabemos por experiencia que la gravedad puede variar en función de muchos factores, y de un país a otro”.

Además, “el número de muertes registradas en todo el mundo (de momento) es pequeño, aunque cada una de ellas es un hecho trágico, y tenemos que prepararnos a que haya más. No obstante, no se prevé un aumento súbito y espectacular del número de casos graves o letales… pero hay que estar alertas pues el virus podría mutar y combinarse con cepas más virulentas”, planteó.

Hospitalización por hacinamiento

El titular de Salud, Guillermo González, aclaró que la mayoría de personas que se han hospitalizado, a nivel local, a causa del virus H1N1 o gripe A, ha sido por razones “sociales”. “Se hospitalizaron porque sus familias eran numerosas y dormían en conjunto (compartían el mismo cuarto) entonces para evitar contagios se aislaron en las unidades de salud. No fue por cuadros clínicos severos”, insistió.

“En segundo lugar, alrededor del 85 por ciento de la carga de enfermedades crónicas se concentra en los países de ingresos bajos y medianos… por eso, aunque la gravedad de la pandemia parece moderada en los países relativamente ricos, es prudente prever que el panorama se ensombrecerá cuando el virus se propague a zonas donde los recursos son limitados, la atención de salud es mala y donde se registra una elevada prevalencia de otros problemas médicos”, alertó.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expuso en tanto que la alerta “se ha elevado, pero es sólo una declaración sobre la propagación geográfica de la enfermedad. No es en sí misma causa de alarma”.

Además, adelantó que las vacunas para frenar el virus estarán listas hasta septiembre próximo. Pero, de acuerdo con expertos en el tema, sólo cubrirán a mil millones de personas.