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El alcalde de Mulukukú, Apolonio Fargas, podría regresar a la cárcel después de casi dos meses de haber sido excarcelado, porque existe una orden de captura en su contra.

La Policía Nacional y civiles armados lo buscan desde el viernes, cuando simultáneamente llegaron a su casa y a tomarse la sede de la Alcaldía.

Familiares de Fargas señalaron que la Policía Nacional llegó el viernes a las 6 de la mañana alegando que tenían orden de aprehensión contra el alcalde, quien pertenece al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y no estaba en su vivienda.

Los oficiales, sin presentar orden de allanamiento, ingresaron a la casa, afirmaron testigos a través del PLC.

Según el diputado del PLC, Walter Espinoza, los agentes botaron los portones de la casa, quebraron persianas, se llevaron documentación personal y otros papeles, entre estos las escrituras de la finca, de la casa y de unos solares. También se llevaron dos computadoras personales y causaron daños en la vivienda.

La vivienda de Fargas fue rodeada por policías y civiles armados encapuchados.Cortesía/ END

La familia informó que a eso de las 6 de la tarde del viernes desalojaron la vivienda, donde tenían retenido a Luis Fargas, hijo del alcalde, con su esposa y su niña de tres años.

Espinoza, quien por años se desempeñó como concejal en la Alcaldía de Managua y hoy tiene una diputación, dijo que es inaudito lo que la Policía Nacional está haciendo en la Alcaldía de Mulukukú, en el Caribe Norte de Nicaragua.

“Apolonio tenía poco que haber regresado, nunca hubo sentencia firme en su caso, por lo que seguía siendo el alcalde electo, pero sufría de persecución por parte de la Policía y este viernes las amenazas se concretaron. Allanaron su vivienda y la municipalidad, porque el gobierno no quiere tener una alcaldía del PLC”, relató Espinoza.

Señalamientos

Apolonio Fargas ha sido señalado por el Ministerio Público como supuesto autor intelectual y material del ataque al puesto policial de la comunidad Sislao Paraska, comarca Pueblo Nuevo, que ocurrió el 11 junio del 2018.

Un año después, a Fargas lo excarcelaron bajo la Ley de Amnistía.

Según la familia de Fargas, se comunicaron con él y aseguran que está bien, pero refugiado en un lugar secreto y no pretende regresar, dado los sucesos y los intentos de captura.

Apolonio Fargas (izquierda) al ser detenido el año pasado. Archivo/END

El secretario general de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, dijo que Fargas lo llamó telefónicamente cuando ocurría el allanamiento, la mañana del viernes, y le pidió que interpusiera la denuncia formal para elevarla a nivel internacional.

“Como recordará, hace dos meses salí de la cárcel y sobre todo ha habido una persecución política. La semana pasada recibí orden de la Contraloría General de la República (PCR) para hacer auditoría y pedí una prórroga porque acabo de llegar y estaba revisando lo que ocurrió en mi ausencia”, le dijo Fargas a Carmona, vía telefónica.

Cuando fue encarcelado en 2018, a Fargas lo sustituyó en el cargo de alcalde la señora Silgia Gómez, quien informó que durante el operativo policial le presentaron una orden de allanamiento solicitada por la Contraloría General de la República (CGR) y le hicieron firmar un documento de ocupación de bienes que incluía computadoras y documentación municipal.

Según Gómez, el allanamiento policial parecía un “secuestro”, porque los mantuvieron encerrados en contra de su voluntad y sin sus teléfonos celulares.