• León, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Este 14 de agosto, la Gritería Chiquita o de penitencia en honor a la Asunción de María, llegó a su 72 aniversario.

Algunos feligreses se deciden a viajar hasta las faldas del volcán Cerro Negro y participan de la denominada Peregrinación de Fe, que cumple su octava edición.

Jacinto Salinas, gestor cultural y ex funcionario de turismo en León expresó que la peregrinación al Cerro Negro es una actividad que tiene un objetivo religioso, cultural y turístico. A las 8 de la mañana se congregan en la plaza San Sebastián y luego se trasladan a las faldas del coloso para celebrar la novena de la Purísima a las 12 del mediodía.

Cambios de la Gritería Chiquita

Desde el año pasado, debido a la crisis sociopolítica que se agudizó desde abril, muchos feligreses optaron por celebrar estas fiestas en horas del mediodía, el objetivo es brindar seguridad a las personas que se desplazan por calles de la ciudad visitando los altares construidos en las casas.

La gritería de penitencia es una expresión religiosa cuyo inicio se debió a una de las erupciones del Cerro Negro. José Luis González/END

Monseñor Manfredo Penzke, rector del Santuario Nuestra Señora de la Merced explicó que lo importante no es el horario de celebración, pero la tradición siempre ha sido a las 6 de la tarde.

“Que se siga celebrando con su mismo espíritu, de penitencia y de conversión, recordar que es una gritería de penitencia, en honor a María Santísima. Hay que pedir a la Virgen María, que se mejore la situación en que vivimos, que siempre tratemos de vivir en amor, que nos perdonemos y que actuemos según el amor y la justicia”, resaltó monseñor Penzke.

Este año será la última ocasión que la eucaristía en honor a la Asunción de María en la patrimonial básica catedral será presidida por el obispo Cesar Bosco Vivas, quien renuncio a su cargo de acuerdo al código canónico, y en su lugar fue nombrado el obispo Sócrates René Sándigo.

Arreglos de bienvenida y despedida

Manuel Ramírez, uno de los arreglistas de altares de la ciudad de León, quien tiene 8 años de construir los altares en casa de monseñor Silvio Selva, vicario de la diócesis, expresó que el altar que elaboró este año fue motivado por la despedida del obispo Vivas y la bienvenida del obispo Sándigo.

Este año será la última ocasión que la eucaristía en honor a la Asunción de María en la patrimonial básica catedral . José Luis González/END

Ramírez destacó que en el centro del altar fue colocada la imagen de la Asunción de María, rodeada por ángeles y adornada con un rosario gigante, para despedir a Vivas y brindar la bienvenida a Sándigo.

La gritería de penitencia es una expresión religiosa cuyo inicio se debió a una de las erupciones del Cerro Negro, en 1947, donde el pueblo leones, convocado por el obispo de esa época, monseñor Isidro Oviedo y Reyes, oró a la Virgen de la Asunción para que detuviera la furia del coloso, y en promesa se celebraría una gritería de penitencia.