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La Procuraduría General de la República (PGR) de México dejó en libertad a la excónsul de Nicaragua en Tapachula, Namibia del Socorro Fuentes González, argumentando que no comprobaron que ella obtuvo ingresos de los migrantes indocumentados que trasladaba cuando la detuvieron, informaron autoridades de ese país.

A Fuentes González la detuvo la Policía el pasado 23 de junio en San Pedro Tapanatepec, Oaxaca, al sur de México, cuando transportaba en su automóvil a tres migrantes cubanos sin estadía legal.

La exfuncionaria nicaragüense quedó detenida y durante semanas, no se supo de su caso, hasta este martes cuando la PGR confirmó que no será procesada.

Raúl Silva González, director general adjunto de la PGR mexicana, informó a El Nuevo Diario vía correo electrónico que “con relación al caso de la señora Namibia del Socorro Fuentes González fue liberada, porque no se acreditó el lucro”.

Namibia del Socorro Fuentes González. Archivo/END

En una comunicación posterior, vía telefónica, el funcionario mexicano explicó que la exdiplomática nicaragüense pasó a disposición del Instituto Nacional de Migración (INM) y que desconoce su situación actual.

Durante la detención, Fuentes se presentó como cónsul nicaragüense, pero su visa diplomática había expirado el 11 de marzo de 2017.

Al ser interrogada por la Policía, Fuentes González dijo que trasladaba a los migrantes cubanos a un centro de albergue.

Gobierno: fue destituida

Debido a que trasladar migrantes indocumentados es considerado un delito, Fuentes González fue arrestada por las autoridades mexicanas, lo que provocó que el Gobierno de Nicaragua divulgara una resolución del Ministerio de Relaciones Exteriores, con fecha del 16 de febrero pasado, en la que había oficializado su destitución.

El Gobierno nicaragüense también informó que desde el 5 de marzo de 2019 nombró en sustitución de Fuentes González a María de los Ángeles Blandón Salinas.

Reportes de la prensa mexicana señalaron, días después de la detención, que Fuentes González se quejó de haber quedado sin la asistencia consular de Nicaragua y acudió a amistades y las redes sociales para solicitar ayuda.

Fuentes se presentó como cónsul nicaragüense, pero su visa diplomática había expirado el 11 de marzo de 2017. Archivo/END

La exfuncionaria le dijo al diario Cuarto Poder, de Chiapas, que ella era víctima y estaba siendo acusada “de un delito que no se constituye, por no haber elementos”.

El diario informó entonces que la nicaragüense alegó no conocer a los tres cubanos que trasladaba, pero un amigo sí, al que identificó únicamente como Toño, indicando que este apoyaba a los indocumentados para que pudieran permanecer en México con permisos.

El diario El Heraldo, también del estado de Chiapas, informó que activistas de la frontera sur mexicana pidieron un juicio justo para la nicaragüense. El Centro de Dignificación Humana, a cargo del defensor Luis García Villagrán, pidió hacer una pesquisa escrupulosa del caso de Fuentes González, para determinar la intención del traslado de los indocumentados.

“Lamentamos la situación, no estamos a favor ni en contra, pero sí debe esclarecerse esa situación y conducirse con la verdad; muchas veces los activistas trabajamos de la mano con los cónsules y hay situaciones que se pueden entender por otros canales”, declaró en ese entonces Villagrán al diario El Heraldo.