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Acorralados, ignorados y amenazados. Así dijeron sentirse los 24 campesinos que protestan desde hace dos semanas con una huelga de hambre, en demanda de promesas incumplidas de pago por rezar a favor del gobierno de Daniel Ortega en la pasada campaña electoral.

Ayer, luego que la Policía Nacional reforzara días antes la valla metálica que impide el paso al Parque El Carmen, frente a la casa-oficina-despacho del presidente Ortega, se abrió el paso vehicular de la zona, lo que obligó a los campesinos a replegarse más a las orillas de la calle.

Algunos de ellos, según denuncia de los líderes de la protesta, quisieron llegar al parque y sentarse en las banquetas bajo la frondosa sombra de los árboles, o nada más buscar agua, pero supuestamente policías y civiles de la seguridad presidencial les impidieron el paso y los regresaron al sitio de la protesta, frente a la Universidad Central de Nicaragua. Una patrulla policial permanece a menos de 50 metros del sitio.

Los pasan insultando

Los campesinos denunciaron que ahora algunos vehículos particulares que han pasado por la zona lentamente, les han gritado insultos y amenazas de agresiones por pernoctar en el lugar, en protesta contra la Administración sandinista.

“Un carro blanco ha pasado tres veces despacito, y cada vez que pasa (sus ocupantes) nos dicen barbaridades y nos amenazan de que en la noche nos van a sacar a vergazos”, dijo una de las señoras que permanecía arrimada a la malla de la universidad cercana.

Además, denunciaron que Altagracia Solís, la dirigente del grupo de ex bananeros afines al gobierno que permanecen en el campamento frente a la Asamblea Nacional, les ha mandado a amenazar con “joderlos” por “la traición al partido”.

“CPC nos tienen fichados”

Los quejosos denunciaron a EL NUEVO DIARIO que la dirigente orteguista se ufana de tener contacto directo “con el comandante” y de poseer visa estadounidense para viajar y quedarse allá en caso que “la quieran joder”.

“Ella nos ha mandado razón de que ni nos acerquemos al campamento, y que tengamos cuidado cuando lleguemos a nuestras comunidades, que ya los CPC nos tienen fichados como traidores”, dijo otra señora de la protesta. Los campesinos, entre los cuales figuran 12 mujeres mayores de 50 años, exigen al gobierno el pago de servicios por haber orado y protestado a favor del gobierno de agosto de 2008 a febrero de 2009 en nueve rotondas de Managua.

“No estamos pidiendo que nos regalen nada, estamos pidiendo que nos paguen por el trabajo que hicimos, porque era un acuerdo de trabajo”, dijo Leopoldo Casiano Mendoza, líder de la protesta.