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A como todos los años, centenares de personas se congregaron en las afueras del atrio de la patrimonial basílica catedral, a las 6:00 p.m. de este 14 de agosto en celebración de la Gritería Chiquita o de Penitencia.

Se apreció un fuerte operativo policial en el contorno del edificio religioso y en los alrededores del parque central Máximo Jerez.

A diferencia de años anteriores, se registró poca quema de pólvora e incluso no hubo quema de toros encuetados, tampoco se instaló ninguna tarima para el acostumbrado concierto musical dedicado a la Gritería Chiquita, lo único que se logró apreciar fue el baile de gigantonas.

El clero diocesano, así como autoridades locales participaron de la solemne eucaristía a las 5:00 p.m., oficiada por el obispo César Bosco Vivas, quien aprovechó la ocasión para agradecer a las comunidades religiosas el respaldo recibido durante sus 28 años al frente de dicha Diócesis, que a partir del 24 de agosto será ocupada por el obispo Sócrates René Sándigo.

Este año, alrededor de 14 altares gubernamentales con la imagen de la Virgen María, se instalaron en el costado norte de la catedral, donde centenares de personas realizaron largas fila para obtener obsequios. Es la primera vez que se ubican en dicho lugar, debido a que la vía noroeste del parque central Máximo Jerez fue remodelada en calle peatonal.

Desde el año pasado, debido a la crisis sociopolítica, muchos feligreses en distintos sectores de la ciudad, optaron por celebrar la Gritería de Penitencia en horas del mediodía, con el objetivo de garantizar seguridad a la población.

León se ubica a 25 kilómetros al suroeste del volcán Cerro Negro. Archivo/END

El padre Bismark Acevedo, párroco del templo Nuestra Señora de Dolores, recordó que en sus inicios, la Gritería de Penitencia tenía una característica única, se reparten rosarios, novenas, estampillas religiosas, que nos vinculaban con la oración y el fortalecimiento de nuestra fe.

“Invito a mantener esa costumbre tan hermosa, esa piedad, esos canticos propios de la Purísima, en crear esos altares, que León de una manera muy especial se luce año con año”, dijo el padre Acevedo luego de concluida la eucaristía.

Se apreció un fuerte operativo policial en el contorno del edificio religioso y en los alrededores del parque central Máximo Jerez. Archivo/END

León se ubica a 25 kilómetros al suroeste del volcán Cerro Negro, hizo erupción entre julio y agosto de 1947, situación que alarmó a la ciudadanía que junto al obispo de esa época, monseñor Isidro Augusto Oviedo y Reyes, que rogó y suplicó a la Virgen María su intersección para que cesara dicha erupción, que se paró el 14 de agosto, en víspera de la fiesta de la Asunción de la Bendita Virgen María, y desde entonces en señal de agradecimiento y promesa, se celebra la Gritería de Penitencia.