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En los últimos 30 días se han registrado 19 retenciones de opositores en Nicaragua y en el caso más reciente la Policía Nacional detuvo al amanecer de este lunes a cinco activistas y feministas nicaragüenses que se encontraban colocando pancartas en varios puntos de Managua, denunciaron organizaciones, entre esta la Alianza Cívica.

Amelia Urbina, Guissel Ortega, Mirna Blandón, Tamara Dávila y Neyma Hernández, son las personas retenidas durante cinco horas el lunes.

Tamara Dávila afirmó que durante estuvo retenida en la Policía fue irrespetada dos veces por los agentes, quienes primero le dieron una palmada en la cabeza para obligarla a que se agachara y después la hicieron sentir incomoda con supuestos piropos.

Dávila, Ortega y Urbina fueron fotografiadas e interrogadas, les preguntaron qué hacían y hacia dónde iban, igual que las otras dos activistas; fueron obligadas a desvestirse y colocarse el traje azul que usan los prisioneros, denunciaron.

“Nosotras somos activistas y queremos libertad en Nicaragua, entonces la policía nos detuvo luego que colocamos unas pancartas, pero ya no teníamos nada en el vehículo. Además, andar una bandera (nacional) no es un delito”, afirmó Dávila.

Tamara Dávila afirmó que durante estuvo retenida en la Policía fue irrespetada dos veces por los agentes. Jorge Ortega/END

Blandón explicó que, luego de ser detenidas por unos agentes motorizados, fueron llevadas en una patrulla hasta el Distrito I de la Policía, donde permanecieron hasta las 8:00 a.m., luego que los agentes decidieron llevarlas a la Dirección de Auxilio Judicial, conocido como el “Chipote nuevo”, donde luego de media hora de fotografías e interrogatorios, las dejaron ir.

La activista consideró el actuar policial como “parte de la intimidación que ejecuta el Gobierno. No hayan cómo detener a un pueblo que está decidido a luchar por sus derechos, entonces, el mensaje es que en la próxima las dejamos presas”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al conocer de la retención de las cinco mujeres, a través de Twitter, llamó al Estado de Nicaragua a “cesar cuanto antes la represión persistente de la protesta social en la crisis de derechos humanos en Nicaragua”.

Otros casos

Unas 24 horas antes de la retención de las cinco activistas, la excarcelada Olesia Muñoz y el opositor Ermis Morales fueron retenidos por agentes de Migración y Extranjería de Nicaragua en Sapoá, cuando regresaban de una gira informativa en Costa Rica.

Muñoz y Morales, que padecen de diabetes, fueron retenidos durante seis horas sin posibilidad de consumir alimentos, fueron interrogados, fotografiados, requisados sus pertenencias y les decomisaron 200 pequeñas cruces de madera que portaban en sus maletas, las cuales pretendían regalar en Nicaragua.

El pasado 13 de agosto, corrieron igual suerte en la frontera sur el excarcelado Freddy Navas y Kenia Gutiérrez, así como Medardo Mairena y Pedro Mena, cuando regresaban de Costa Rica por el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, ambos permanecieron retenidos por autoridades de Migración y por más de una hora.

Navas y Gutiérrez indicaron que además de la retención, fueron rodeados en la estación de buses de Managua por agentes motorizados de la Policía. En la frontera a ambos les pidieron la documentación y sus pasaportes, los requisaron a ellos y sus pertenencias, revisaron los teléfonos, tomaron fotos, videos y los interrogaron.

El líder estudiantil y también excarcelado Byron Estrada Corea, el pasado 12 de agosto, fue retenido cuando regresaba de una gira informativa en Costa Rica, en el puesto fronterizo de Peñas Blancas.

Esta se convirtió para Estrada en la segunda retención, ya que el pasado 10 de agosto, cuando iba hacia el territorio costarricense, fue retenido durante media hora por agentes de Migración.

No obstante, el 12 de agosto la retención fue más extensa, duró más de dos horas y fue ejecutada por agentes antidisturbios de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP) de la Policía. El joven excarcelado fue interrogado, sus pertenencias fueron requisadas, le quitaron el celular y fue fotografiado de perfil y de frente.

El líder estudiantil Max Jerez, miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, también fue retenido por agentes de Migración, el pasado 10 de agosto, en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, cuando se disponía a ingresar a Nicaragua.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) también se ha pronunciado en contra de las recientes retenciones. Los defensores nicaragüenses advirtieron que se debe a una “nueva frase de recrudecimiento del hostigamiento y la persecución contra ciudadanos opositores de Nicaragua, con una tendencia marcada a violentar el derecho constitucional de libre movilización”.

Un menor de edad

Unas de las más graves retenciones registradas el pasado 2 de agosto por los defensores de derechos humanos de Nicaragua, es la que sufrió el menor de edad de iniciales B.J.P.P., que pasó cinco días encerrado en la estación policial de Masaya, sin justificación alguna, mezclado con reos adultos y sin poder ver a su familia.

El menor de 15 años, según la denuncia de la madre, fue golpeado, interrogado y amenazado durante cinco días, solo porque los agentes policiales buscaban cómo conocer quienes continúan lanzando bombas de contacto por las noches en la ciudad de Masaya.

Entre las primeras retenidas por la policía en los últimos 30 días, fueron Ana Patricia Toruño, Patricia Abaunza, Alma Nubia Delgadillo y su hija Michell Delgado, oriundas del departamento de León, quienes el 23 de julio colocaron una docena de globos azul y blanco en el segundo piso de una casa, en conmemoración al Día Nacional del Estudiante, por lo que pasaron tres horas detenidas.

La abogada Yonarqui Martínez, reconocida defensora de manifestantes encarcelados, fue la primera en despuntar las cifras de retenidos injustificadamente en los últimos 30 días. Martínez fue llevada el 20 de julio pasado, junto con su vehículo, al depósito vehicular, donde la retuvieron por más de 48 horas, sin tener ninguna multa. Ella fue puesta en libertad inmediatamente.