• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Isaac Emmanuel Mora, de 17 años, quien el pasado domingo había sido reportado como desaparecido por sus familiares, pasó tres noches y cuatro días en la intemperie, luego de extraviarse al abordar un bus equivocado.

El adolescente, quien se dirigía de la casa de su bisabuela, ubicada en Nandaime, a la vivienda de sus padres, tenía que abordar un bus que cubre la ruta Rivas-Peñas Blancas, sin embargo tomó uno que se dirigía a las zonas costeras Tola.

Luego de subirse al bus, el adolescente se durmió y cuando se percató que había tomado la ruta equivocada, ya era demasiado tarde.

“Por mi prisa subí al bus equivocado y luego me quede dormido y desperté en un lugar totalmente desconocido, para mí”, explicó Isaac Mora.

El adolescente solo llevaba el dinero justo para pagar el pasaje, razón por la cual al bajarse del bus equivocado, decidió caminar para buscar ayuda, sin embargo su idea no le resultó provechosa, debido a que se perdió en el trayecto.

Al percatarse que la oscuridad de la noche se acercaba y que él seguía perdido, Isaac Mora decidió buscar un lugar seguro para resguardarse en la noche y tras caminar varios kilómetros, logró llegar a una zona costera de playa Gigante, ubicada a unos 15 kilómetros del casco urbano de Tola.

“Ahí enfrenté frio, piquetes de zancudo y la lluvia. De lejos miraba las luces de las casas y el lunes al amanecer empecé a caminar, pero no encontré ayuda, quizás porque soy muy tímido y nervioso, relató el adolescente.

Según Isaac Mora, mientras recorría la zona costera, ninguna de las personas a las que recurrió para pedir ayuda quisieron prestarle un celular para llamar a sus padres y decirles que estaba pedido.

“A mí me daba pena pedir ayuda porque soy muy tímido.Lunes y martes seguí durmiendo en el monte, tomando agua de un río que me encontré y comiendo nancites y jocotes que había cortado en casa de mi familia en Nandaime. También comí restos de cascara de sandía que me encontraba en las costas”, detalló Isaac Mora.

Al amanecer del día miércoles, el adolecente decidió movilizarse a otra zona, debido a que estaba aburrido de permanecer en el mismo lugar a la espera de ayuda. Tras varias horas de trayecto logró salir a la carretera adoquinada que une el casco urbano de Tola con el sector de Playa Gigante.

En ese trayecto, se encontró con un motociclista, quien se percató que atravesaba dIsaac Emmanuel Mora 7 Lesber Quintero ficultades. El motorizado se detuvo le ofreció un aventón.

“Aproveché para decirle que me había perdido, que yo vivía en Sapoa, Cárdenas, cerca de la frontera de Peñas Blancas, pero me comentó que no andaba mucha gasolina y me dejó hasta donde él se dirigía”, detalló el adolescente, sin precisar el lugar.

De acuerdo con el relato del joven, después un hombre que circulaba en un carretón halado por caballo, le ofreció traslado hasta el mercado de Rivas, donde inició nuevamente a caminar sobre la carretera Panamericana sur en dirección a Sapoa.

Cuando Isaac Mora se encontraba el kilómetro 114 de esa carretera, a eso de las 5:00 de la tarde del miércoles, una pareja que habita cerca de su casa y que se transportaban en un vehículo, lo lograron observar.

Al ver las condiciones en las que estaba el adolescente, la pareja primeramente lo llevó a comer y luego lo trasladaron a su casa.

Los padres del menor agradecieron a Dios ya que mientras estuvo desaparecido pasaron momentos difíciles.

“Pensábamos muchas cosas, incluso que quizás lo tenían secuestrado, pero Dios estuvo resguardándolo y lo apoyó con tres ángeles que se le aparecieron en medio de la dificultada que vivió”, expresó el pastor Erlis Otilio Mora, padre del joven.