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El gremio de taxistas de Managua quedó temeroso y asegura encontrarse en una situación de vulnerabilidad, luego de que el taxista Henry Antonio Álvarez, de 45 años, muriera de un balazo en la cabeza la noche del jueves, a manos de dos sujetos que se hicieron pasar por pasajeros.

De acuerdo con los familiares del conductor asesinado, la Policía Nacional les informó que se trató de un robo y que al oponerse, los delincuentes le dispararon a Álvarez en la cabeza.

“No conocemos a ese taxista, pero ya escuchamos la noticia. Estamos chiva (preocupados) porque uno se anda ganando la vida y que te maten”, expresó Irving López, de 40 años, propietario de dos taxis, mientras conversaba con tres de sus colegas en el barrio Camilo Chamorro, en Managua, sobre lo ocurrido.

Vidal Almendárez, presidente de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxis (Fenicootaxi), dijo que desde hace algunos meses atrás hay una falta de seguimiento de parte de las autoridades policiales a las actividades delictivas y consideró que hay una situación de inseguridad en Nicaragua.

“El tema de la inseguridad no es solo de una vía, de taxistas que son asaltados y asesinados por delincuentes, sino que también supuestos taxistas comenten delitos contra los pasajeros”, reconoció Almendarez.

En Managua circulan unos 12 mil taxis legales.

El presidente de Fenicootaxi aseguró que como una de las cooperativas que opera a nivel nacional, no es la primera vez que han insistido ante el Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma) y la Policía Nacional que deben trabajar en conjunto para tratar de disminuir los niveles de inseguridad.

Los cooperativistas aseguran que no solo los taxistas corren peligro por los delincuentes, sino también los pasajeros. Archivo /END“Decir que esto (crimen) lo va a evitar en un 100% es imposible, pero sí de alguna manera se puede hacer algún esfuerzo conjunto para tratar de minimizar el asunto”, enfatizó Almendarez.

Exigen más acciones

Por su parte, José Solórzano, propietario del servicio de taxis Hermanos Solórzano, también manifestó su preocupación ante lo ocurrido y lamentó el actuar de la Policía Nacional en los últimos meses.

“La Policía en este país no está actuando para nada, los taxistas estamos prácticamente desprotegidos, llega (la Policía) más rápido si sacás una bandera azul y blanco a que les digás que una persona te sacó un cuchillo o una pistola”, criticó Solórzano.

Ante la misma inseguridad, Solórzano manifestó que ellos ya no están brindando el servicio de taxis nocturno, a menos que los clientes conocidos llamen personalmente a los cadetes.

Turno nocturno con más riesgos

A pesar de que en la actualidad muchos taxistas han optado por no trabajar el turno nocturno, porque después de la 8:00 de la noche la demanda de usuarios está limitada, otros salen a rebuscársela, comentó Almendarez.

Sin embargo, indicó que aunque hay mucho más riesgo de noche, los taxistas también han sufrido asaltos y secuestros de día.

La socióloga y experta en seguridad, Elvira Cuadra, explicó que debido al contexto de la crisis que está viviendo el país, las situaciones de violencia e inseguridad han incrementado tanto en las zonas urbanas como en las rurales.

Por lo tanto, hay sectores de la población más sensibles que otros, como es el de los taxis, que suben pasajeros y no saben quiénes son realmente, indicó la especialista.

Los taxistas aseguran que también están sufriendo asaltos durante el día. Archivo / ENDAdemás, señaló que en los últimos meses quienes comenten los asaltos son grupos de personas, lo que indica que están más organizados.

“Hay más armas de fuego involucradas en ese tipo de asaltos y en las muertes que a veces resultan de ese tipo de acciones; hay un cierto nivel de planificación, entonces sí hay un incremento, digamos, sensible en la violencia y en la inseguridad”, aseguró.

Algunos no denuncian

De acuerdo con el presidente de Fenicootaxi, existe un subregistro de asaltos al gremio de los taxistas, pues algunos que han sufrido este tipo de percances no denuncian.

“La gente ha perdido el interés de denunciarlo, porque saben que eso no va a prosperar, que no hay un interés de darle seguimiento al caso”, mencionó Almendárez.

Cuadra coincide con el cooperativista en que la responsabilidad en estos casos es de las autoridades públicas.

“En este caso es la Policía (la responsable), porque en la medida de que no atienden estos casos o que los atienden con deficiencia, entonces se incrementa la impunidad y la inseguridad para la gente”, añadió Cuadra.

Agregó que todas las personas que se circulen por diferentes razones en la noche están más expuestas a este tipo de situaciones.

“Ahí lo que se requiere es que realmente la Policía cumpla con su papel y que sea eficiente desarmando y previniendo ese tipo de casos”, insistió Cuadra.

Medidas de seguridad

Almendarez manifestó que muchos taxistas que realizan el turno nocturno toman sus propias medidas de seguridad, pero no son suficientes.

Entre esas medidas están no circular por sectores peligrosos y otros optan por armarse con alguna herramienta para defenderse, pero como el taxista va manejando, queda totalmente expuesto, indicó.

“Creo que lo único que puede haber es un plan con las autoridades para que disminuya esta situación delictiva”, consideró Almendarez.

Vidal Almendarez (izquierda), presidente de Fenicootaxi, considera que la Policía no está actuando eficientemente contra los delincuentes.Archivo/END

Sin embargo, Cuadra, especialista en seguridad, mencionó que hay medidas de seguridad específicas que pueden tomar las cooperativas, como organizar un sistema de comunicación interna.

“De tal manera que les permita saber y poder dar seguimiento a quienes estén trabajando en cada turno, más o menos en qué sector se están moviendo. Algunos elementos de ese tipo que les permita prevenir algunas situaciones de asaltos y robos”, recomendó Cuadra.

“La Policía es el tema crucial en la seguridad, sin embargo también debe involucrarse el Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma) y el gremio”, añadió Almendarez.

Armados

Con las acciones de represión en el periodo más duro de la crisis, de alguna manera se alentó la conformación de estos grupos (delictivos) y el uso de las armas de fuego, manifestó la especialista en seguridad, Elvira Cuadra.

Agregó que “eso ya quedó más o menos instalado en ciertos grupos de personas, por eso es que estamos viendo incremento en la violencia e incremento de las armas de fuego en los casos de delincuencia común”.

Consideró que la misma Policía es la institución obligada a desarticular a los armados.

“Se hizo a inicio de los años 90 (tras la guerra civil de los años 80) y seguramente lo van a volver a hacer si hay voluntad política. Se puede hacer sobre todo porque mucha de esta gente actuó conjuntamente con la Policía en las llamadas ‘operaciones limpieza’. De alguna manera ellos saben o tienen idea quiénes son y cómo actúan o funcionan”, expresó la especialista.