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El embajador de la Unión Europea (UE) en Nicaragua, Kenny Bell, dijo en su discurso de despedida ante el cuerpo diplomático en Managua que siguen dispuestos a contribuir a “una salida pacífica a la crisis actual”, destacó la importancia de mantener el diálogo entre gobierno y oposición y agregó que están listos para “reaccionar” ante un deterioro de los derechos humanos.

Bell sostuvo que gobierno y oposición en Nicaragua deben trabajar para establecer la institucionalidad, al tiempo que recordó que sigue vigente la resolución del Consejo de la UE.

“El Consejo subraya su disposición a utilizar todos sus instrumentos políticospara contribuir a una salida negociada pacífica de la crisis actual y reaccionarante un mayor deterioro de los derechos humanos y el estado de derecho”, indicó Bell.

El embajador de la Unión Europea en Nicaragua, Kenny Bell / Archivo El diplomático brindó un discurso la noche del viernes ante el cuerpo diplomático acreditado en Managua, que le organizó un cóctel de despedida.

Agregó que la UE seguirá cooperando con Nicaragua en las áreas en las que hay más necesidades para la población, como “educación, agua y saneamiento, seguridad alimentaria, temas productivos”, y también mantendrán su respaldo a “la sociedad civil, ayudando a las víctimas de violencia, promoviendo los derechos humanos”.

La UE ha analizado la crisis de Nicaragua muy de cerca, enviado a eurodiputados a este país y también a funcionarios de Estado, en especial de Alemania, para ofrecer el respaldo en la búsqueda de una solución pacífica a la crisis.

La tónica propuesta por la UE ha sido la de un diálogo que ayude a establecer un estado de derecho e institucional.Sobre esa línea es que se pronunció Bell, quien remarcó que no hay que confundir timidez con diplomacia, sino que ha llegado el momento de hablar “francamente”.

Para Bell, el diálogo en Nicaragua identificó cuatro áreas clave: liberación de presos; garantías y libertades; reforma electoral; y justicia.

“Para mí estas áreas constituyen todo un proyecto para renovar la institucionalidad del país. Reto pues a todos a juntarse para abordar estos temas críticos para el futuro, llegar a establecer prioridades comunes para el país; allí está el desafío que debe plantearse hoy”, dijo Bell a gobierno y oposición.

Bell recordó un episodio en Inglaterra conocido como el de Peterloo, que consistió en un movimiento para exigir el voto para todos y reformas al sistema electoral.

Kenny Bell, embajador de la Unión Europea en Nicaragua / Archivo Ocurrido hace 200 años, Bell detalló que en aquel momento la caballería embistió a los protestantes, dejando entre 11 y 22, incluidos mujeres y niños.

Bell explicó que recordó aquel episodio británico “no para buscar paralelos, sino para tirar una lección, y llevarnos a la reflexión que debemos todos levantar la cabeza y pensar en el futuro: qué mundo queremos, qué Europa queremos, qué Nicaragua queremos. Porque la gente, la historia, el futuro, recordará. Pensar en mañana es pensar en los jóvenes. Las víctimas de violencia, los exiliados, los que no han podido seguir su educación; el porvenir del país”.

El diplomático aclaró que la “comunidad internacional puede ayudar, pero no nos cabe resolver los problemas de Nicaragua”.“El derecho, el privilegio y la responsabilidad final y total están con ustedes. Y tengo confianza que encontrarán el camino”, dijo Bell.

En su discurso, Bell anunció que su sucesor llegará a Nicaragua después de septiembre, aunque la UE todavía no anuncia quién será el funcionario.

Ante el cuerpo diplomático, Bell también recitó parte del poema Cantos de Vida y Esperanza, de Rubén Darío, para hacer un llamado a la franqueza.

Sostuvo que para la UE el diálogo en Nicaragua es “indispensable”.