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La Fiscalía acusó la mañana del lunes por el delito de tráfico de armas a Osman Aguilar Rodríguez, de 38 años, un comerciante que supuestamente apoyó a los estudiantes que se atrincheraron el año pasado en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), para protestar contra el gobierno.

El Ministerio Público señaló a Aguilar Rodríguez, quien es dueño de una miscelánea en el barrio Laureano Mairena, cerca de la Upoli, de presuntamente ser el jefe de una banda de traficantes de armas llamada "Los Caraceños".

Evert Villachica, abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), explicó que defienden a Aguilar Rodríguez porque tienen información de que estuvo atrincherado en la Upoli, el año pasado, durante las protestas.

El abogado no brindó más detalles sobre el tiempo en que el comerciante estuvo en la Upoli y señaló que el proceso tiene un trasfondo "político".

En el mismo caso, la Fiscalía también acusó a José Ruiz Hernández y Enrique Morales.

El Ministerio Público señala que el 7 de julio del 2019 la Policía Nacional capturó a los tres hombres cuando presuntamente se disponían a realizar una transacción por la venta de armas en un centro comercial de la capital.

Según el escrito acusatorio, la Policía arrestó a José Ruíz y Enrique Morales afuera del centro comercial.

Mientras tanto, a Aguilar Rodríguez lo detuvieron en la vía pública, en el barrio Laureano Mairena.

La Fiscalía sostiene que agentes de la Policía Nacional supuestamente encontraron tres fusiles AK-47 en un orificio hecho bajo una cama, en la casa de Aguilar Rodríguez.

Cabe mencionar que aunque la acusación señala que Osman Aguilar, José Ruiz y Enrique Morales pertenecen a un mismo grupo delictivo, sus abogados defensores sostienen que ninguno de ellos se conocía hasta que se vieron en los juzgados.

Fiscalía acusa por por tráfico de armas a Osman Aguilar Rodríguez. Ernesto García / ENDA petición de la Fiscalía, la jueza del Décimo Distrito Penal de Audiencia de Managua, Nancy Aguirre, suspendió el juicio por falta de testigos.

En la audiencia pasaron a declarar dos testigos que, a criterio de las defensas, brindaron testimonios contradictorios.

La jueza programó la continuación del juicio para el próximo 2 de septiembre.