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El asesinato del taxista Henry Álvarez Khin, de 60 años, el 22 de agosto pasado en una calle del barrio Venezuela en Managua, está vinculado con actividades del narcotráfico, según la acusación del Ministerio Público.

El crimen sucedió "cuando los acusados (Norman Membreño Dávila y Sergio Avilés), se disponían a realizar una transacción de estupefacientes con la víctima (Henry Álvarez)", señala la acusación de 20 páginas por asesinato agravado presentada por la Fiscalía.

En el extenso escrito acusatorio no se dice qué motivó la discusión entre los tres hombres (de los dos acusados y la víctima).

En la misma acusación presentada en el Juzgado Séptimo Distrito Penal de Audiencia, la Fiscalía formula cargos contra Mario José Weelki, por el ilícito de encubrimiento.

 Henry Álvarez Khin, taxista asesinado. Archivo/END

Mario Weelki es quien escondió la pistola nueve milímetros marca Makarov con la cual Norman Membreño disparó a la cabeza de la víctima estando dentro del vehículo, según la acusación.

Polvo blanco

Dentro del taxi que conducía la víctima, la policía encontró 60 bolsitas plásticas transparentes conteniendo polvo blanco, según la acusación fiscal.

De las 60 bolsitas que presumiblemente contienen cocaína, 56 estaban ocultas en la carcasa del timón y cuatro en un compartimento que está entre el asiento del conductor y del acompañante, explica el documento acusatorio.

Traslado del cuerpo del taxista asesinado. Archivo/END

Entre los testigos ofrecidos por la Fiscalía para demostrar la culpabilidad de los acusados, hay dos que dirán en juicio que después de la detonación del disparo que terminó con la vida del taxista Henry Álvarez, Sergio Avilés Baldelomar "se quedó aproximadamente un minuto buscando estupefacientes en los compartimentos del taxi".

Mientras Norman Membreño, señalado como autor directo del crimen y quien también enfrenta cargos por portación ilegal de armas de fuego, se marchó de la escena del crimen después de matar a Henry Álvarez, según los testigos propuestos por el Ministerio Público.

Reos se incriminan

El juez Séptimo Distrito Penal de Audiencia de Managua, Abelardo Alvir, por un momento suspendió la audiencia, porque los tres acusados se recriminaban mutuamente, negaban haber participado en el crimen y Mario Weelki hasta reclamó a sus abogadas diciéndoles: "Cómo permiten que digan mentiras de nosotros", refiriéndose a la acusación fiscal y agregó: "A ustedes solo les interesa sacarnos el dinero".

Imagen referencial. Archivo\END

En medio de las recriminaciones, el señalado como autor directo del crimen negó los cargos moviendo la cabeza de un lado a otro y diciendo: "Eso es mentira".

Por su parte, Sergio Avilés, visiblemente molesto con Norman Membreño, afirmó que su "pecado" es habitar en la misma casa que vive el hombre señalado de haber cometido el crimen.

Por los hecho ante narrados, el juez Abelardo Alvir les dictó la prisión preventiva a los tres acusados y les programó audiencia inicial para el próximo 4 de septiembre.