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Luis Almagro, Secretario General de la OEA, confirmó la mañana de este miércoles a través de un informe que presentó en la sesión del Consejo Permanente que mantiene conversaciones con el Gobierno de Nicaragua para trabajar un proceso de reformas electorales que solucione la crisis del país.

El informe señaló que este domingo 25 de agosto, representantes de la Secretaría General se reunieron con una delegación del gobierno nicaragüense para intercambiar “puntos de vistas” sobre el inicio de un proceso de trabajo para las reformas electorales.

El informe de Almagro también confirmó que el gobierno le comunicó el 28 de julio que no continuaría en la mesa de negociación y le propuso retomar los trabajos de las reformas electorales.

Almagro señaló que en los próximos días dará respuesta a la propuesta de trabajar las reformas electorales en Nicaragua.

La Secretaría General dejó claro que el trabajo de una reforma electoral debe ser compatible con la Carta Democrática Interamericana y los demás instrumentos jurídicos interamericanos.

También expresó que se considerarán los puntos pendientes de la agenda consensuada en las negociaciones del diálogo nacional que se efectuó entre el gobierno y la Alianza Cívica.

Es importante mencionar, que el diálogo nacional inició el pasado 27 de febrero y se suspendió el tres de abril.

Ese día, la Alianza Cívica denunció que el Gobierno no cumplió con los acuerdos suscritos en la mesa de negociación.

Hubo conversaciones para reanudar el diálogo, pero se cerraron el 16 de mayo, después de que el Ministerio de Gobernación confirmó la muerte a balazos del manifestante Eddy Montes, en cárcel La Modelo.

El 17 de julio, la Alianza Cívica emplazó al Gobierno de Nicaragua a retomar las negociaciones.

El 28 de julio, el gobierno nicaragüense le comunicó a la Secretaría General de la OEA que no continuaría en el diálogo nacional y planteó el trabajo de reformas electorales.

En la sesión que se realizó hoy en el Consejo Permanente, Luis Almagro pidió que Luis Ángel Rosadilla, enviado de la OEA, quien fungió como testigo y acompañante de las negociaciones del diálogo nacional leyera el informe donde se resume el trabajo de la Secretaría General para resolver la crisis de Nicaragua.

El Nuevo Diario comparte íntegro la lectura del Informe de la Secretaría General de la OEA sobre la crisis en Nicaragua y las conversaciones sobre el trabajo de las reformas electorales:

Quiero agregar antes de pasar a trabajar directamente sobre el proceso de la negociación que es lo que se me solicitaron. Voy a recordar un antecedente previo a esa situación, que refiere a la visita que se realizó por parte de la Secretaría General el día 14 de febrero a Nicaragua.

Para hacer referencia a la misma voy a leer integralmente el comunicado que la secretaría general hizo público el día 15 de febrero:

Dice lo siguiente:

En el día de ayer una delegación de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) estuvo presente en Managua a iniciativa del Gobierno de Nicaragua con la finalidad de mantener conversaciones exploratorias respecto a la situación del país.

En el contexto de los mandatos de los instrumentos jurídicos correspondientes, la delegación de la Secretaría General de la OEA planteó la liberación de los presos políticos, la necesidad de contar con avances en el proceso político electoral y la importancia de considerar las recomendaciones del sistema interamericano, entre otros aspectos.

El 27 de febrero se celebró la primera sesión de la negociación convocada por el Gobierno de Nicaragua, actuando como contraparte en representación del arco opositor, la Alianza Cívica.Archivo/END

Se recibieron las posiciones del Gobierno de Nicaragua sobre los puntos mencionados, al respecto el Gobierno de Nicaragua invocó que a su entender, las personas detenidas han sido objetos del debido proceso y anunció su intención de fortalecer el proceso político electoral hacIa el 2021 en el marco de la constitución y de la ley.

La Secretaría General aguardará en este sentido ante la eventualidad de poder proseguir las negociaciones en el marco de la agenda propuesta por la Secretaría General, al tiempo que se acordó el mantenimiento de un canal de comunicación hacía esos efectos.

Pasemos ahora directamente a la visión sobre el proceso de negociación que traemos para informarles a todos ustedes.

El 27 de febrero se celebró la primera sesión de la negociación convocada por el Gobierno de Nicaragua, actuando como contraparte en representación del arco opositor, la Alianza Cívica.

Dicha mesa de negociación fue convocada con el objetivo de atender y resolver un conjunto de desafíos institucionales, jurídicos, políticos y sobretodo, sociales, derivados de la crisis política, social y humanitaria desatada a partir de abril de 2018, que además impactó severamente en la economía de dicho país.

Las cifras que se manejan sobre los resultados de esa crisis en cuanto a muertes, heridos, destrucción de bienes, personas encarceladas y demás daños, difieren entre distintas fuentes y organismos, pero aún así, tomamos los registros con las cifras menores, ellas por si solas hablan de la profundidad de dicha crisis.

La existencia de esta mesa fue una expresión inequívoca de la necesidad imperiosa de la sociedad nicaragüense, de encontrar caminos que le permitieran entender y superar, en lo posible, la situación surgida de esa reciente crisis.

La construcción de una hoja de ruta y de la agenda a ser tratada en el ámbito de la negociación sumergió su trabajo hasta el día 20 de marzo.

Se ha insistido en diversos análisis que el logro más notable ha sido el haber puesto en la agenda y resolver en un plazo de 90 días, la liberación de cientos de personas, que a raíz de los sucesos del 2018 se encontraban presas, muchas de ellas con procesos judiciales avanzados y sin duda, hay un enorme valor en ese proceso de liberación, valor para las personas liberadas y su familia, valor para la sociedad toda.

La sociedad recibió este proceso de liberaciones como un signo de esperanza, de reencuentro y de paz.

Debe recordarse, que la secretaría general de la OEA accedió a participar como testigo y acompañante de dicho proceso recién el día 21 de marzo, luego del anuncio del Gobierno de Nicaragua, el 20 de marzo, un día anterior, y en el marco de la mesa de negociación sobre su compromiso de liberar en 90 días a los presos.

El mismo 20 de marzo se comunicó públicamente una solicitud de la mesa de negociación para que la OEA diera continuidad al trabajo sobre reformas del sistema electoral, que había quedado en suspenso a mediados del año 2018.

Como ya hemos dicho, el 20 de marzo se acordó la agenda de negociación. Creemos importante, detenerse a observar sobre el contenido de la agenda acordada.

Leemos el documento emanado de la mesa de negociación:

Agenda de negociación:

Los miembros de la mesa de negociación, comprometidos con la paz, la justicia, la seguridad, la democracia, la estabilidad y el progreso de Nicaragua, acordamos la siguiente agenda y sus temas generales.

En orden alfabético, para ser luego desarrollados con amplitud en la mesa de negociación:

• Fortalecer la democracia y reformas electorales para la realización de procesos electorales.

• Fortalecer los derechos y garantías ciudadanas.

• La liberación dentro de un plazo máximo de 90 días, de conformidad con el ordenamiento jurídico del país de todas las personas presas y detenidas en el contexto de los hechos ocurridos a partir del 18 de abril del 2018.

• La verdad, justicia, reparación y no repetición.

• Los mecanismos de implementación de los acuerdos.

Una vez logrados los acuerdos en la mesa de negociación, esta realizará gestiones internacionales para la obtención de apoyos a la implementación de los mismos.

En su momento y de común acuerdo entre las partes se hará un llamado a la comunidad internacional a suspender sanciones para facilitar el derecho al desarrollo humano, económico y social de Nicaragua, favoreciendo a los sectores más vulnerables de la población.

Las partes acuerdan desarrollar a lo inmediato y de manera simultánea los temas de liberación de todas las personas presas, detenidas y de la democracia y reformas electorales.

A juicio de la Secretaría General, los temas acordados en la agenda de negociación son concordantes con las necesidades expuestas en la Carta Democrática (Interamericana). Dicho de otra manera, esta agenda, refleja la conciencia colectiva y acordada entre partes de los desafíos que tiene y digo que tiene y no que tenía Nicaragua.

Por decisión conjunta de la mesa de negociación, el 26 de marzo el Gobierno de Nicaragua en nota formal solicita al Secretario General iniciar el trabajo que llevó adelante del departamento electoral de cooperación y observación en relación con el proyecto sobre reformas al proceso electoral.

La Secretaría General acepta retomar las labores iniciadas en el 2018 designando al señor Cristóbal Fernández, jefe de la sección de cooperación técnica electoral del DECO, como coordinador de los trabajos en esta materia.

En este marco, el señor Fernández realiza una visita exploratoria el 24 de abril y dio una exposición ante el pleno de esta mesa de negociación y ante los testigos y acompañantes, de cuáles serían los criterios para seguir en el desarrollo de ese proyecto de apoyo político y técnico

Entre el 03 y 29 de abril, la mesa de negociación tuvo un impase que solo fue levantado para recibir el informe de Cristóbal Fernández el día 24, al que ya hemos hecho referencia.

Ante esta situación, junto con el Nuncio Apostólico de Nicaragua, Monseñor Waldemar Stanisław Sommertag, también testigo y acompañante de este proceso, entendimos necesario proponer una serie de puntos de compromiso a ambas negociaciones como base de acuerdo para retomar el trabajo en la mesa de negociación.

A partir de esta iniciativa, el 9 de mayo se retoma esta negociación y se trabaja sobre la idea de acordar todos los puntos pendientes de la agenda y una vez concluidos estos acuerdos, firmarlos simultáneamente y hacerlos públicos.

El 16 de mayo, en un establecimiento penitenciario se produce el asesinato del señor Eddy Montes, persona que se encontraba en la lista de detenidos a ser liberados antes del 19 de junio.

Ante este hecho, el viernes 17 no se reúne la mesa de negociación y el día 20 de mayo, la Alianza Cívica informa su retiro de esta hasta que el Gobierno de Nicaragua excarcele a todos los presos políticos de la lista conciliada. Esto está en referencia a lista dada por el Comité Internacional de la Cruz Roja, organismo que la mesa de negociación invitó para que acompañara en el proceso de liberación de todas las personas presas y detenidas.

Esta interrupción generó una paralización del proceso negociador que se extendió sin novedades hasta el 18 de julio, fecha en la cual la Alianza Cívica hace pública su decisión de retornar al proceso en la mesa de negociación, convocando al Gobierno de Nicaragua y a los testigos y acompañantes para el día 31 de julio.

El día 28 de julio, el Gobierno de Nicaragua comunica a la Secretaría General de la OEA que no va a continuar en la mesa de negociación y simultáneamente plantea retomar los trabajos de la reforma político-electorales, en el marco de los acuerdos vigentes entre la secretaría general de la OEA y el Gobierno de Nicaragua.

El día 25 de agosto, se celebró una reunión de la Secretaría General de la OEA y una delegación del Gobierno de Nicaragua, a los efectos de intercambiar puntos de vista sobre cuáles serían los criterios en la eventualidad en que la OEA, tal como lo solicitara el Gobierno de Nicaragua, trabajara en un proceso de reformas político-electorales.

La Secretaría General de la OEA dará respuesta a la nota del 28 de julio en los próximos días, tomando especial consideración de los elementos pendientes de la agenda consensuada oportunamente en la mesa de negociación entre el Gobierno de Nicaragua y la Alianza Cívica, de forma que el fortalecimiento de las instituciones a través de las reformas política-electorales sean absolutamente compatibles con la Carta Democrática Interamericana y demás instrumentos jurídicos interamericanos.