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Cinco testigos presenciales, de los cuales cuatro son miembros de la familia de Seylit Parrales, ofreció este jueves la Fiscalía para demostrar en el juicio la culpabilidad del hombre que ahora enfrenta cargos por femicidio frustrado.

Los cinco testigos relatarán en el juicio programado para el próximo 15 de octubre "los momentos de horror", expresó el fiscal auxiliar, Julio Bolaños.

La oferta probatoria de la Fiscalía fue presentada en la audiencia inicial al juez Tercero Especializado en Violencia de la capital, Edén Aguilar.

La abogada defensora de Yerol Álvarez Rojas y el propio acusado de femicidio frustrado, insistieron en la audiencia inicial que el ataque que casi mata a Seylit Parrales Selva se debe a problemas mentales y pidieron una valoración siquiátrica.

Durante la audiencia inicial, la abogada Lorena Vallejos, defensora de Álvarez, señaló que él tiene antecedentes de tratamiento en el hospital siquiátrico, pero no mostró ningún documento que lo confirmara.

Yerol Álvarez. Ernesto García/END

Vallejos pidió nuevamente que Álvarez sea examinado por un siquiatra forense.

"Ayer (miércoles) tuve una recaída y los compañeros de celda me auxiliaron", respondió Álvarez, al ser preguntado por el juez Edén Aguilar si había sido llevado al médico forense.

En algunos momentos de la audiencia inicial y posterior a la misma, el acusado (Yerol Álvarez) lloró.

El juez Edén Aguilar ratificó la prisión preventiva y explicó que no han cambiado las circunstancias por las cuales dictó la privación de libertad en la audiencia preliminar.

Álvarez llegó a casa de Seylit Parrales Selva, donde habita con su familia y tras esperar que el papá de ella saliera, saltó un muro de una casa vecina y con una navaja procedió a atacarla, propinándole ocho cuchilladas en diferentes partes del cuerpo, las que la enviaron a la sala de cuidados intensivos de un hospital.

Las heridas causaron lesiones de segundo grado en el colon, intestino delgado y glándula tiroides, según el dictamen emitido por la forense Claudia Molina.

Durante el ataque, también resultó herida su hermana, Ruth Parrales, cuando se metió a defenderla, sufriendo cortaduras en las manos y golpes en otras partes del cuerpo.

Antes del ataque, Seylit había estado recibiendo llamadas amenazantes de parte de Álvarez, en las que le aseguraba que la llegaría a matar y que no le importaba ir a la cárcel.

En el intercambio de información y pruebas, la Fiscalía ofreció como testigo a la víctima del ataque, Seylit Parrales, quien narrará lo sucedido y el maltrato al cual la sometía Yerol Álvarez, de quien se separó semanas antes de ser apuñalada.

En el mismo documento, el órgano acusador propone como prueba el dictamen médico legal, donde se asegura que las heridas hechas con la navaja pusieron en peligro la vida de la víctima.

El Ministro Público también presentará como prueba en el juicio el arma utilizada por el acusado para ejecutar el delito.