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La organización Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca + denunció en su boletín mensual, que recoge datos que van del 17 de julio al 27 de agosto de 2019, que han muerto a tiros al menos siete campesinos, en su mayoría de tendencia opositora, en los departamentos Jinotega y Nueva Segovia.

Los nombres de esos campesinos, según la organización, son: Harvin Antonio Suárez Chavarría, Roberto Hernández Mejía, Carmelo Lanzas Pérez, José Benedicto Tinoco Pérez, Walter Antonio Pérez Lúquez, Francisco Rivas y Francisco Blandón.

De acuerdo con el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca +, que obtuvo la información mediante denuncia de los familiares de las víctimas y con el monitoreo de medios de comunicación, los primeros muertos son Harvin Antonio Suárez Chavarría y Roberto Hernández Mejía.

Los cuerpos presentaban impactos de bala y fueron encontrados el 18 de julio de 2019 en la comunidad Rama Mesa, Mozonte, del departamento de Nueva Segovia.

Suárez Chavarría, según lo publicado por el Colectivo, era un militar en retiro y reconocido opositor del Gobierno.

Los otros cinco campesinos asesinados se registraron en tres municipios de tendencia opositora del departamento de Jinotega: San José de Bocay, Wiwilí y El Cuá.

En Jinotega la primera víctima es Carmelo Lanzas Pérez. El cuerpo de este campesino fue encontrado el 23 de julio de 2019 en la comunidad Las Torres, en el municipio San José de Bocay.

.       Braulio Abarca, del “Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca +”. Archivo\END

El reporte del Colectivo Nicaragua Nunca + refiere que el cuerpo de Lanzas fue encontrado con al menos seis impactos de bala, de un arma calibre 38.

Cinco días más tarde, el 28 de julio, fueron encontrados los cuerpos de Benedicto Tinoco Pérez y Walter Antonio Pérez Lúquez, en las comunidades Santa Rosa y El Tabaco, respectivamente, en el municipio de El Cuá, Jinotega.

“Las circunstancias en las que fueron encontrados fueron sospechosas y con características de ejecuciones extrajudiciales, sumarias y arbitrarias”, denuncia el Colectivo.

Quince días más tarde, el 12 de agosto de 2019, fue encontrado el cuerpo de Francisco Rivas en la comunidad Flor de Caña, de Wiwilí, Jinotega.

Según lo documentado por el Colectivo, un grupo de sujetos armados sacó violentamente a Rivas de la vivienda en la que trabajaba, propiedad de Santiago Escobar.

Posteriormente, fue encontrado con impactos de bala en su cuerpo en la ruta hacia “Plan de Grama”, ubicada a unos dos kilómetros de un puesto policial.

El informe mensual del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca + también denuncia 86 detenciones arbitrarias. Imagen referencial. Archivo\END

La última de las víctimas mortales, registradas por el Colectivo en su boletín mensual es Francisco Blandón, quien fue asesinado a balazos por un sujeto que se transportaba en una motocicleta, cuando se dirigía a realizar compras en la comunidad San José Maleconcito, el pasado 27 de agosto en Wiwilí, Jinotega.

SOSPECHOSO

Los defensores de derechos humanos que integran el colectivo calificaron de “suma gravedad” los asesinatos registrados en un mes, ya que consideran que pueden tratarse de “ejecuciones extrajudiciales”, por las características de las víctimas y las circunstancias en las que se dieron los asesinatos.

Además, resaltaron que, en el último caso registrado en Jinotega, el de Francisco Blandón, revela un “patrón de persecución contra opositores”, ya que es el cuarto miembro de una misma familia asesinado en circunstancias similares.

Los otros miembros, Oliver Montenegro y Edgar Montenegro, fueron asesinados en enero y junio de 2019, ambos eran cuñados de Blandón.

Oliver Montenegro, según el Colectivo, fue asesinado el 23 de enero de 2019, cuando se encontraba en su finca, ubicada en la comunidad Caño de la Cruz, de El Cuá, Jinotega.

El segundo fue asesinado el 27 de junio, junto a su hijo Jalmar Zeledón, en la comunidad Trojes, de Honduras, donde se encontraba refugiados, ya que la Policía señaló a Edgar Montenegro de liderar, el año pasado, los tranques de La Marañosa, que fue ubicado en el empalme que conecta el municipio de Wiwilí con el municipio de El Cuá y Pantasma.

Para el Colectivo, todos esos asesinatos son una muestra de que las autoridades alimentan la “impunidad”, puesto que hay un patrón de “no investigación”.

DETENCIONES ARBITRARIAS

El informe mensual del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca + también denuncia 86 detenciones arbitrarias, ejecutadas supuestamente por la Policía y civiles armados.

Braulio Abarca, miembro del Colectivo Nicaragua Nunca +, explicó que, de esas más de 80 detenciones arbitrarias, tiene conocimiento que hay por lo menos unas 10 que no fueron denunciadas por las víctimas, por temor a represalias del Gobierno.

No obstante, Abarca resaltó que de las 86 personas de tendencia opositora que han sido detenidas, más del 50% han sido liberadas horas después del arresto arbitrario e ilegal.

Algunas de las personas que permanecen detenidas, según Abarca, son: Jaime Navarrete y Francisco Hernández.

PERSECUCIÓN, ASEDIO Y AMENAZAS

Asimismo, el grupo de defensores de derechos humanos denunció que en solo 30 días en Nicaragua se han registrado más de 100 incidentes de asedio, amenazas y persecución política contra la población nicaragüense autoconvocada, activistas sociales y contra manifestantes excarcelados, los cuales han sido dirigidos por la Policía Nacional y seguidores del partido de Gobierno.

Algunos de los casos de asedio, amenazas y persecución, expuestos en el boletín del Colectivo, son los de los excarcelados Julio César Alvarado Rizo, Bryan Alemán Olivas, Ricardo Baltodano, Edwin Carcache y la excarcelada política Kisha Cristelia López.

Estos han denunciado abiertamente que son amenazados y perseguidos por agentes policiales, grupos parapoliciales y personas afines al partido de gobierno, quienes llegan a las cercanías de sus casas de habitación para intimidarles y asediarles constantemente, tanto a ellos como a sus familias.