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En las últimas semanas, los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica se han cruzado notas diplomáticas de reclamo, primero por la muerte del nicaragüense Henry Ruiz López en territorio costarricense, abatido el 12 de agosto por la fuerza pública de ese país en respuesta a supuestos disparos de un grupo de contrabandistas, según la versión oficial. Después, Costa Rica protestó porque el 26 de agosto, durante una supuesta incursión del Ejército nicaragüense a su territorio, resultó muerto el nicaragüense Rubén Amado Loáisiga Rodríguez en territorio costarricense.

El exembajador de Nicaragua en Costa Rica, Mauricio Díaz, analiza en esta entrevista cómo se pueden superar los últimos roces entre estas naciones.

¿Cómo interpreta la nueva tensión en las relaciones entre estos países vecinos?

Históricamente la relación Nicaragua–Costa Rica ha estado signada por conflictos de esta naturaleza que generalmente tienen origen en las situaciones de inestabilidad social que hemos vivido en el pasado. No hay que olvidar lo que pasó en la década de los años 80, o desde antes, en tiempos de la lucha contra la dictadura de Somoza, donde el tema de la porosidad fronteriza siempre fue bien delicado, acusaciones de uno y otro lado. Costa Rica acusando a Nicaragua, Nicaragua acusando a Costa Rica; el uso del territorio para agredir a Nicaragua, etcétera. Estos últimos hechos hubo un muerto que dio pie a que Nicaragua dijera que había un crimen de lesa humanidad del lado tico, ahora aparece la acusación del lado tico diciendo que el Ejército nicaragüense incursionó en su territorio y hay otro muerto, desgraciadamente, también nicaragüense, porque pareciera que siempre las víctimas las ponemos nosotros. Creo que esta está tensionando más las relaciones bilaterales y podría eventualmente ser un caso que se lleve a la Organización de Estados Americanos (OEA) o en última instancia a Naciones Unidas. Son temas bien delicados, se atrincheran las posiciones. Es bien difícil asumir imparcialmente una posición mientras no sepamos cuál es la realidad. ¿Cuál es la realidad? Eso es difícil dejárselo a los actores. Yo no puedo decir que la versión oficial de Costa Rica sea la verdadera o la del Ejército de Nicaragua.

Antes de este incidente se consideraba que entre ambos países estaban afectadas las relaciones. ¿Esto lo empeorará o ya no tiene ningún efecto?

Todo esto está tensando más la relación, hay que recordar que hay dos solicitudes de beneplácito de embajadores de Nicaragua para Costa Rica que han pasado al frízer, las han congelado. Una fue la embajadora Hilda Bolt, que guardó silencio, le aplicaron silencio administrativo y ahora hay un nuevo candidato que, según entiendo, Costa Rica prefiere no darle ninguna respuesta, mucho menos después de estas situaciones que se están viviendo. Lo interesante de este fenómeno es que a pesar de todo esto, las relaciones sociales y económicas bilaterales se mantienen en niveles de normalidad.

¿Afectará esta situación a la comunidad nicaragüense en Costa Rica?

Por supuesto que sí, en última instancia esto también eleva los niveles de resentimiento, hay sectores que alientan la xenofobia. Hay gente que culpa a nuestros compatriotas de las cosas malas que pasan en Costa Rica, aunque las estadísticas indican que no es así; los nicaragüenses no son los responsables de los altos índices de delincuencia.

Las autoridades costarricenses han señalado al Ejército de Nicaragua.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro. Archivo/END

Es difícil para mí, como un observador externo, adscribir alguna de esas posiciones; sus razones tienen los ticos para estar responsabilizando al Ejército, sus hipótesis deberían ser demostradas y no solamente una acusación al aire. Pero todo esto se inscribe en el tensionamiento binacional, en el problema de que aquí vivimos en un estado policial.

Por la relación histórica que existe entre ambos países, ¿cómo podría terminar esto?

Es una buena pregunta, esperamos que la sangre no llegue hasta el río y que dialoguen las partes, pero si no hay diálogo interno, no sé cómo pedirle que dialoguen con otro país. Realmente, habrá que esperar qué otros elementos suministran las partes, para ver de qué se trata esto; en general, lo que hay que evitar es que esto sirva para alimentar más el conflicto.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, ya comentó sobre el tema.

Almagro hizo una referencia, indica que está informado. Él no se pronunció sobre el fondo, realmente habló de la forma. Imagino que está manejando información primaria, en última instancia podría ser que la OEA también puede intervenir. El papel fundamental de la Carta Democrática es preventivo, desgraciadamente no ha servido para prevenirnos de la instalación de las dictaduras en la región, pero para eso nació la Carta Democrática.

La OIJ y la policía nicaragüense han informado que están investigando. ¿cómo conciliar sus versiones?

Cada país va a dar su versión, pero tal vez sea lo más aconsejable que se investigue al margen de las investigaciones oficiales. Lo que pasa es que estos países tratan de evitar la presencia de organizaciones de carácter supranacional, porque entonces se considera que es injerencia en los temas internos de cada nación.

¿Qué cabría en situaciones de este tipo, qué dictan las normas internacionales?

Esto va a depender de las voluntades de los dos Estados, ellos podrían ponerse de acuerdo perfectamente en crear una comisión mixta entre ambos, eso puede ser el primer paso. Mientras tengamos relaciones tensas yo lo veo difícil.

El exembajador de Nicaragua en Costa Rica, Mauricio Díaz, analiza en esta entrevista cómo se pueden superar los últimos roces entre estas naciones.Orlando Valenzuela/END

¿Es casi seguro que este tema llegue a la OEA?

Existe un órgano jurisdiccional centroamericano, que es la Corte Centroamericana de Justicia, pero Costa Rica no reconoce la jurisdicción de la Corte. Cuando ha habido situaciones de ese tipo en el pasado, uno de los Estados, el que se considera ofendido, generalmente pide el auxilio de la OEA. Ya ha habido tensiones en el pasado por mojones, amojonamiento, pérdidas de mojones, reposición de mojones en la frontera común, entonces se ha recurrido a la OEA directamente. Cualquiera de los Estados le pide al secretario general que desarrolle iniciativas para ayudar a resolver una situación de este tipo, pero yo me vuelvo a lo que debería imponerse, debería imponerse una solución debidamente consensuada, pero como está tan tenso esto, no veo yo a los dos Gobiernos poniéndose de acuerdo para crear una comisión mixta por ejemplo, cada quien se va a atrincherar en su versión, hay un atrincheramiento en las versiones oficiales de cada Estado.

¿Y con el SICA?

Probablemente suba directamente a la OEA. Me parece que Costa Rica tiene muchas reservas con el SICA, no ha ratificado el tratado por el cual se creó la Corte Centroamericana. Ellos (Costa Rica) están más presentes en los aspectos técnicos, comerciales del SICA que en los aspectos políticos. Costa Rica está más en Secretaria de Integración Económica Centroamericana que el SICA, por sus reservas. Aquí ha habido tensiones por el río San Juan, entonces Nicaragua hacía uso de la Corte Centroamericana y Costa Rica le negaba jurisdicción para intervenir en esos asuntos. Si es que se llega a un mayor tensionamiento, a lo mejor entra a jugar Almagro, ahorita lo tocó marginalmente en el Consejo Permanente; significa que uno de los Estados le habrá puesto queja, imagino que ya le dijeron esto está pasando.