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El aviso de la Unión Europea este jueves sobre la posible aplicación de sanciones a funcionarios nicaragüenses, se puede interpretar como un ultimátum al gobierno de Daniel Ortega, comentó Mario Arana, del directorio de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), y Edgar Parrales, exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Funcionarios de la Unión Europea (UE) revelaron a la Agencia Francesa de Prensa (AFP) que trabajan en el marco jurídico para imponer sanciones al Gobierno nicaragüense por la crisis de derechos humanos, una medida que busca aumentar la presión para promover el diálogo con la oposición.

El 14 de marzo de este año, la Eurocámara urgió a la UE a adoptar "un proceso escalonado de sanciones" contra el Gobierno de Nicaragua hasta que se restablezcan "plenamente" los "derechos humanos y las libertades fundamentales".

La propuesta ya pasó por los órganos encargados de América Latina y de Relaciones Exteriores del Consejo de la UE, según la información de AFP, no obstante, hay tres documentos de trabajo que se mantienen en secreto y una lista vacía donde se agregarían nombres de funcionarios específicos a sancionar.

El objetivo sería para presionar al gobierno de Ortega a retomar el diálogo, dijeron los funcionarios a la agencia de noticias.

Impacto fuerte

Edgard Parrales dijo que el impacto de las sanciones europeas sería enorme para los miembros del Gobierno, ya que ellos tienen muchos intereses y bienes en Europa.

“Esas sanciones tendrían un efecto compartido con las sanciones que han aplicado Estados Unidos y Canadá a miembros del Gobierno”, afirmó Parrales.

A su criterio, la Unión Europea valorará la disposición que tenga el Gobierno nicaragüense para cooperar con la comisión de alto nivel que acaba de conformar la OEA en busca de una solución a la crisis.

El aviso de la Unión Europea este jueves sobre la posible aplicación de sanciones a funcionarios nicaragüenses, se puede interpretar como un ultimátum al gobierno de Daniel Ortega. Cortesía/END

“La cooperación que muestre con la OEA podría pesar para aplicar o no las sanciones”, indicó el exdiplomático.

Parrales subrayó que la Unión Europea ha sido más paciente con Ortega y su círculo, a diferencia de EE. UU. y Canadá que han sido más rápidos en aplicar sus sanciones.

Quieren soluciones

Arana considera que estas sanciones van dirigidas posiblemente al círculo del poder que rodea al presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo.

El representante de la ACJD espera que el anuncio tenga efecto positivo en el proceso de reformas electorales, aunque para llegar a esto se necesita retomar el diálogo, entonces, debe de reabrirse las negociaciones entre el Gobierno y la Alianza.

“En concreto, la Unión Europea no quiere que el Gobierno esté ganando más tiempo, sino que busque verdaderas soluciones”, explicó Arana.

Las sanciones fueron advertidas y “mientras el Gobierno no muestre un compromiso con soluciones de fondos, estamos expuestos que estas sanciones les caigan a Nicaragua”, indicó.

“El Gobierno solo ha procrastinado y, dando largas al asunto, no ha avanzado nada porque no quiere y eso le está costando económica y socialmente al país”, afirmó Arana.