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La familia Reyes Alonso denunció este domingo el asedio, persecución y amenazas de muerte por parte de policías, antimotines y grupos afines al gobierno, en los últimos 8 meses.

La médico María Eugenia Alonso relató que el pasado viernes 6 de septiembre, tres patrullas repletas de policías y antimotines, llegaron a instalarse frente a su casa ubicada en la Villa 23 de Julio, en la ciudad de León; por horas los ofendieron, gritaron y amenazaron por ser “golpistas”, como oficialmente se califica a quienes participaron en las protestas del 2018.

Esas acciones han afectado mentalmente, físicamente y emocionalmente a todos los integrantes de esta familia, que temen por su seguridad; incluso, el 24 de agosto, la mamá de la doctora Alonso sufrió un derrame cerebrovascular y ahora se encuentra en recuperación.

“Todas las personas que hemos protestado contra este régimen corremos peligro, no exagero al decir que muchas familias somos atacadas, asediadas a diario en León”, confirmó Alonso.

Bárbara Reyes Alonso, hija de la doctora, reveló que meses atrás el asedio y la persecución era de forma esporádica, no obstante, ahora aumenta y su abuela de 94 años ha ido la más afectada con relación a su salud.

“Nos pasan amenazando con armas, nunca nos han disparado, pero sí, nos han tirado balines, piedras. A finales de julio destruyeron el techo porque eran bloques los que tiraban, si no nos cayeron encima las piedras es porque quedaban en el cielo raso y así lo han venido haciendo en todo este tiempo, ya nos tiene destruida la casa”, relató la doctora Alonso.

“Yo creo que si hubieran entrado nos matan, o lo que pretenden es sonsacarnos para que nosotros agredamos a algún policía y tener motivos para rafaguearnos como lo hicieron con el joven de Guadalupe (Bryan Murillo López)”, añadió.

Persecución y discriminación

Los dos hijos de María Eugenia Alonso son estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León), y desde el inicio de la crisis participaron en las protestas y marchas antigubernamentales.

“Desde el 19 de abril de 2018 nuestra familia empezó a protestar, los estudiantes lo estaban haciendo de forma pacífica, pero la policía empezó a dispararles, a tirarles bombas lacrimógenas y detener a los jóvenes”, recuerda la doctora Alonso, quien participó en el primer plantón realizado el 20 de abril de 2018 frente al hospital de León.

Bárbara Reyes Alonso, de 21 años, fue impactada en la garganta por un balín.

A Diego Reyes, de 25 años, se le fue borrado su historial académico con 5 años en Ingeniería en Sistema, mientras que Bárbara, es estudiante activa del cuarto año de Odontología, pero el rechazo de los maestros es notorio. Además, cuenta que algunos compañeros se han tenido que alejar de ella para evitar el acoso policial.

Recibieron amenazas de quemar su casa, de parte de miembros simpatizantes del partido sandinista.

“Estamos pasando por todo esto y no vemos porque, solo falta rafaguearnos”, lamentó la doctora Alonso.

“Nosotros procuramos vivir en medio de la normalidad que podemos, a nosotros nos asedian tanto por la participación en las protestas y por nuestra trayectoria antisandinista que hemos tenido toda la vida. Ellos tienen las armas, pero nosotros tenemos a Dios y todo esto debemos denunciarlo”, agregó la galena.

Asedio

De acuerdo con la doctora Alonso, quien es toxicóloga, el pasado 15 de marzo, cuando liberaron a un grupo de excarcelados de León, ella junto a un grupo de opositores salieron a recibirlos y sacaron sus banderas azul y blanco, esta acción cívica, provocó que el comisionado departamental llegará a casa de ella para amenazarla.

“El comisionado Fidel Domínguez llegó a mi casa con un montón de antimotines con armas en mano y me dijo que si volvía hacer lo que hice a mediodía (sacar la bandera) quien me echaba presa era él”, comentó.

El 27 de abril de este año se encontraban en la parte frontal de su casa, reunida con los demás familiares, cuando fueron rodeados por paramilitares.

“Mi esposo se acercó a ellos y les preguntó qué pasaba, (pidió) que nos dejaran de asediar que solo queríamos estar tranquilos en familia, eso parece que no gustó y llamaron a la policía”, contó.

Según Alonso, el comisionado departamental volvió a llegar a su vivienda. “En un segundo llegó Fidel Domínguez, como con 80 efectivos, eran antimotines y policías, por seguridad a los niños, nos metimos y mi mamá del miedo, una señora de 94 años, desesperada por meterse a la casa se dobló el pie y se fracturó el fémur. En esa ocasión estuvo la policía fuera de la casa hasta las 3:00 de la mañana”, aseguró.

“Yo hago responsable al comisionado Fidel Domínguez y al Gobierno de todo lo que les pase a mis hijos, a Ramón Reyes, a la familia de mi hermano Adán Alonso”, señaló Eugenia Alonso.

Alcalde de león los mandó a llamar

La familia del hermano de la doctora Alonso, Adán Alonso Flores también denunció asedio y persecución de parte de autoridades policiales.

Hace dos semanas, Alonso Flores hizo una publicación en sus redes sociales, señalando al alcalde de León Róger Gurdián como responsable de los delitos de lesa humanidad cometidos en la ciudad, por los que fueron citados a su oficina.

“Hablamos con el alcalde, lo que quiso aclararnos es que él no tenía nada que ver con lo que había pasado en León para que no lo señaláramos así, entonces, aprovechamos y le pedimos que como máxima autoridad parara esas persecuciones contra nuestras familias y nos dijo que eso era cosa de la Policía y que él no tiene autoridad en ellos”, contó Alonso.

La familia pide a los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales presionar de alguna manera para que el asedio termine.

“La gente de abajo lo que queremos es que el tirano se vaya, queremos respuestas contundentes de la OEA, de la ONU de la CIDH para que este gobierno deje de cometer los crímenes que sigue cometiendo”, expresó la doctora Alonso.