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Tras dos intentos fallidos del diálogo nacional, el cual llegó a su fin sin encontrar una solución a la crisis que afecta a los nicaragüenses desde abril de año pasado, la comunidad internacional sigue apostando a esta medida como la solución más viable al conflicto.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se sumó este martes a más de una decena de países y organizaciones que han solicitado en los últimos meses a Nicaragua retomar el diálogo, sin embargo el Gobierno nicaragüense lo rechaza.

Estados Unidos y la Unión Europea en aras de ejercer presión para la reanudación del diálogo, el cual está suspendido desde el pasado 20 de mayo tras dos intentos fallidos, han advertido al Ejecutivo de Nicaragua que de no restaurarse las negociaciones aplicarán más sanciones.

Actualmente 12 funcionarios nicaragüenses señalados por violaciones a derechos humanos y corrupción están sancionados por Estados Unidos y la Unión Europea trabaja un marco jurídico para imponer sanciones al Gobierno de Daniel Ortega.

Reino Unido, Alemania, España, Brasil, México, Panamá, Costa Rica Guatemala y El Salvador han manifestado su apoyo al diálogo como única solución pacífica a la crisis nicaragüense que ha dejado más de 300 muertos, miles de heridos, cientos de detenidos y decenas de miles de exiliados ante amenazas, asedio, intimidación y persecución por haber participado en las protestas antigubernamentales que estallaron en abril de 2018.

Desde que inició la crisis la Organización de Estados Americanos (OEA) ha llamado al Estado de Nicaragua a solucionar el conflicto a través del diálogo, creando en agosto de 2018 un Grupo de Trabajo conformado por 12 países (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EE.UU., Guyana, México, Panamá y Perú), los cuales también han expresado su respaldo al diálogo.

Como última medida hace dos semanas la OEA creó una Comisión de Alto Nivel para seguir presionando al Gobierno de Ortega.

Otro que ha mostrado su respaldo en solucionar la crisis nicaragüense a través del diálogo es el papa Francisco, quien en varias ocasiones ha solicitado resolver los problemas de Nicaragua por las “vías pacíficas”.

Luego del 31 de julio el Gobierno no se ha vuelto a pronunciar sobre el diálogo. Foto: Cortesía/END.

"Pienso particularmente en la amada Nicaragua, cuya situación sigo de cerca, con el deseo de que las distintas instancias políticas y sociales encuentren en el diálogo el camino principal para empeñarse por el bien de toda la nación", afirmó el papa Francisco, en un discurso al cuerpo diplomático acreditado ante el Vaticano en enero de este año.

El Consejo de Seguridad de la ONU, el Parlamento Europeo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), la Comunidad Jesuita, el Sistema de la Integración Centroamericano (SICA), la diáspora nicaragüense, la Nunciatura Apostólica, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), Human Rights Watch (HRW), Amnistía Internacional, la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y otras de organizaciones de derechos humanos también han solicitado a Nicaragua restablecer el diálogo y buscar reformas que favorezcan la participación política y elecciones libres en el futuro inmediato.

Ante a todos estos llamados el Gobierno de Nicaragua ha cerrado las puertas al diálogo pese a que 17 meses después de que estallara la crisis un informe de la ONU documentara que las violaciones de derechos humanos, las detenciones arbitrarias y la falta de libertad de expresión y de prensa continúan en el país.

El pasado 30 de julio, el Gobierno de Nicaragua envió una carta al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, informándole que el diálogo estaba concluido pese a que la contraparte (Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia) manifestó su voluntad de continuar con las negociaciones. Esta carta también fue enviada al Vaticano.

La última reunión entre la delegación gubernamental y la Alianza Cívica ocurrió el 16 de mayo pasado y a partir del día 20 de ese mes las negociaciones quedaron suspendidas.

La última reunión entre la delegación gubernamental y la Alianza Cívica ocurrió el 16 de mayo pasado. Foto: Cortesía/END.

Durante las negociaciones del diálogo el Gobierno de Nicaragua firmó dos acuerdos en los cuales se comprometía a liberar de forma definitiva a todos los manifestantes presos y garantizar las garantías constitucionales de forma definitiva, pero la oposición ha denunciado en varias ocasiones que estos acuerdos no se han cumplido.

Aunque hubo liberación de los líderes de las protestas antigubernamentales, todavía permanecen en las cárceles más de un centenar de personas a quienes la oposición califica como “presos políticos”.

Luego del 31 de julio el Gobierno no se ha vuelto a pronunciar sobre el diálogo, pese a que la coalición opositora y la comunidad internacional siguen presionando para resolver la crisis de forma pacífica a través del diálogo.