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El 60% de los niños, niñas y adolescentes que participaron en un diagnóstico comunitario en Nicaragua desconocen cuándo la migración es regular o irregular, quedando así más vulnerables ante la trata de personas, indicaron la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Los datos se levantaron de abril a junio de este año entre 800 menores de edad de Chinandega, Rivas, Managua y Río San Juan, es decir las zonas más sensibles para la migración, ya sea por ser fronterizas o por tener una alta densidad poblacional.

La OIM y Unicef concluyeron que esta situación de desconocimiento entre migración regular e irregular hace a los menores de edad más vulnerables a ser víctimas de la trata y tráfico de personas.

Ambos organismos presentaron este viernes la campaña "Yo camino", cuyo objetivo es promover cambios de comportamiento, actitudes y prácticas frente a la migración y reducir la vulnerabilidad de los menores de edad ante este fenómeno.

La representante de OIM, Paola Zepeda, dijo que buscan informar y prevenir los peligros de la migración.

La campaña comprende la capacitación de jóvenes de las zonas más vulnerables a la migración, la información en redes sociales, el trabajo con docentes, líderes comunitarios, con los gobiernos locales y funcionarios de migración.

Iván Yerovi, representante de Unicef, señaló que la migración regular o irregular no se va a detener y siempre es un riesgo y, dada la situación de Nicaragua, hay condiciones para un mayor flujo migratorio, lo que deja expuesta a la niñez y adolescencia.

Destacó que si bien los adultos también tienen riesgos, las adolescentes son más vulnerables porque son las principales víctimas de la trata de personas para la prostitución.

"Muchos de estos niños y niñas que migran corren un peligro real de sufrir abusos o de ser detenidos porque no tienen ninguna documentación, porque su estatus legal es incierto", dijo Yerovi.

El representante de Unicef señaló que hay gente que ofrece trabajos bien remunerados, pero las propuestas muchas veces no son ciertas y son para la trata de personas.

Paola Zepeda, presentante de la OIM e Iván Yerovi, representante de Unicef.  Jorge Ortega/END

Menores con temor

Cristian Gabriela Reyes, de 19 años, habitante de Chinandega, consideró preferible no salir del país.

"Recomiendo quedarse y buscar cómo cumplir sus sueños luchando por una vida mejor", dijo.

Por su parte, Bryan Geovany Rodríguez, de 20 años, originario del municipio de El Viejo, departamento de Chinandega, comentó que aventurarse fuera del país es un peligro.

"Los accidentes, la trata de personas y las condiciones en que están latentes. Es mejor emprender a lo interno del país y quedarse", dijo Rodríguez.

El diagnóstico, sin embargo, refleja que la mayoría de los menores de edad tiene disposición a irse de Nicaragua.

El 56.38% de los encuestados por la OIM y Unicef está dispuesto a enfrentar los riesgos de la migración para obtener mejores condiciones de vida, señala el diagnóstico comunitario.

Los resultados forman parte de un estudio sobre los conocimientos, actitudes y prácticas de la niñez y la adolescencia frente a la migración irregular, realizado por la OIM y Unicef.

 Gabriela Reyes, de 19 años, y Bryan Rodríguez, de 20, durante la presentación de la campaña “Yo Camino”.  Jorge Ortega/END

De todos los consultados, el 49% dijo estar dispuesto a aceptar ir al extranjero si les pagan el pasaporte y les garantizan trabajo.

Las razones para que la niñez y la adolescencia migren son la reunificación familiar, la situación económica y el contexto sociopolítico de Nicaragua.

El 49% quiere salir del país para ayudar a su familia, el 22.38% para trabajar y ganar su propio dinero, el 17% por la situación sociopolítica y el 7.88% por reunificación familiar.

Costa Rica, con 53%, continúa siendo el principal país de destino y Estados Unidos se posicionó en segundo lugar (16.63%), refleja el diagnóstico.

El estudio señala que el 45% de los consultados tiene a algún familiar u otra persona que en los últimos 12 meses le ha hecho una propuesta de llevarlos a vivir al extranjero.

Diáspora nica

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la salida de nicaragüenses a otros países no es un fenómeno nuevo y se acentuó en los años ochenta y noventa debido a los conflictos político-militares internos y por las condiciones socioeconómicas del país.

De los 638,958 emigrantes nicaragüenses en 2015, un total de 299,340 residían en Costa Rica para ese mismo año, informa la OIM.

Los datos se levantaron de abril a junio de este año entre 800 menores de edad de Chinandega, Rivas, Managua y Río San Juan. Imagen referncial. Archivo\ENDLa mayoría de nicaragüenses que han emigrado no logran su total regularización en el país de destino (40.6%), prevaleciendo Costa Rica como la principal nación receptora de nicaragüenses irregulares y, en menor medida, Estados Unidos.

Tras la crisis sociopolítica que inició en abril de 2018, la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), en su informe sobre “El Desplazamiento en Centroamérica”, reveló que más de 80,000 nicaragüenses han solicitado refugio o asilo en todo el mundo.

El Servicio Jesuita a Migrantes informó en diciembre del año pasado que, según datos de Migración y Extranjería, entre el 18 de abril al 27 de julio de 2018 se habían emitido 56,150 pasaportes y 15,401 visas de menores de edad, así como 3,402 certificados de movimientos migratorios.