• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Ramón Muñoz es el director de la Red Internacional de Derechos Humanos (RIDH), la cual desde hace 11 años está autorizada para acceder al Consejo de la ONU y acreditar a defensores del exterior.

En los próximos meses, dice Ramón Muñoz, trabajarán para que en marzo de 2020 el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) apruebe una resolución “más fuerte” sobre la crisis sociopolítica de Nicaragua, que empezó en abril del 2018.

Sin embargo, lo más importante es restablecer un diálogo con el gobierno, para lograr el reingreso de la misión de la ONU, expulsada en agosto del año pasado, afirma.

En esta entrevista con El Nuevo Diario, Muñoz explica cómo cabildean para lograr que el tema de Nicaragua esté en la agenda de la ONU. La RIDH es una ONG con sede en Suiza y se le reconoce como una institución de utilidad pública con vocación internacional.

¿Es cierto que el tema de Nicaragua ha dejado de ser relevante en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU?

No creo que esté dejando de ser relevante. Lo que pasa es que el Consejo de Derechos Humanos funciona con una agenda que se divide en tres reuniones anuales, como la reunión próxima del Consejo es en el mes de marzo de 2020, es ahí donde se abordará de manera profunda el tema de Nicaragua, porque lo que sucedió en este momento es que se presentó el informe de la Alta Comisionada para Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, que tuvo mucha relevancia por las denuncias de violaciones a derechos humanos y sus recomendaciones. Entonces, en este momento se discutió el informe y se abrió un debate, pero este debate coincidió con negociaciones que se están comenzando a adelantar sobre la situación de Venezuela, pero el tema de Nicaragua ya pronto será objeto de nuevas discusiones diplomáticas, las cuales inician como una preparación para lo que pueda suceder en el mes de marzo de 2020. Lo que se tiene que hacer entonces es ir preparando digamos la estrategia y la acción para continuar actuando y, seguramente, podría terminar aprobando una resolución. No creo que el tema vaya a perder relevancia, todo lo contrario, en este Consejo ha tenido mucha importancia el tema de Nicaragua. La oficina no va a dejar de darle relevancia y el Consejo tampoco, yo sé, de buena fuente, que los diplomáticos están preparándose para comenzar a discutir, en el mes de octubre, toda una estrategia para seguir impulsando el tema de Nicaragua en la próxima sesión, que es en el mes de marzo.

¿Qué acciones han ejecutado como RIDH para mantener en plena vigencia, ante el Consejo de la ONU, el tema de las violaciones a derechos humanos en Nicaragua?

Hemos estado trabajando con varios defensores de derechos humanos y víctimas de violaciones de derechos humanos que han visitado Ginebra. Estamos en contacto permanente con nuestra contraparte; la Comisión Permanente de Derechos Humanos de Nicaragua. Además, estamos presentando, constantemente, información al ordenatorio sobre violaciones a derechos humanos, estamos presentando varios casos concretos sobre detenciones arbitrarias ante el Grupo de Trabajo de Detención Arbitraria, para que estos sean estudiados por ellos y emitan una opinión al respecto. También vamos a presentar los casos de las desapariciones forzosas y estamos empezando a trabajar los expedientes con nuestra contraparte.

Por otro lado, les hemos permitido a los defensores y a las víctimas presentarse ante el Consejo, pues las hemos acreditado. Además, hemos concretado reuniones entre ellos y la Alta Comisionada, para que hablaran con ella durante una larga ronda, aproximadamente, durante unos 45 minutos. Ahora, en esta semana, hablaremos con otras misiones diplomáticas poniéndolos al día sobre la situación de violaciones a derechos humanos en Nicaragua. Asimismo, en la semana entrante estaremos en Bruselas con entidades de la Unión Europea y misiones diplomáticas de la Comisión Europea para actualizarlos sobre la situación de derechos humanos en Nicaragua. Por otro lado, también estamos terminando un estudio que se realizó en meses pasados sobre la situación de los migrantes nicaragüenses en Costa Rica, Honduras y Panamá, para visibilizar algunas necesidades que hay que atender de manera urgente. Cuando regresemos a Ginebra vamos a seguir reuniéndonos con misiones diplomáticas y estamos tratando de coordinar otras acciones con otras organizaciones. Es importante también que se sepan que nosotros trabajamos para que la resolución anterior se aprobara y digamos que llevamos esa iniciativa.

¿Cómo fue el proceso para presentar esa primera iniciativa de resolución?

Las propuestas las hacen los Estados, pero digamos que la propuesta inicial nosotros la lanzamos a través de una carta firmada por un número grande de organizaciones no gubernamentales de Nicaragua, que firmaron nuestra solicitud, además de otras organizaciones de Europa y el mundo, fue firmada por unas 120 organizaciones, eso se lo llevamos a varias delegaciones del Consejo de Derechos Humanos, a los miembros del Consejo, para solicitarles que asumieran la situación de Nicaragua y comenzaran a pensar en la posibilidad de aprobar una resolución. Toda esa petición digamos que fue acogida con preocupación por los Estados y todo ese proceso duró un tiempo largo hasta que se aprobó la resolución.

Michelle Bachelet junto a exmanifestantes presos. Tomado de Twitter\END

Ahora, ya una vez obtenida esa resolución, estamos listos para volver a participar en todo el proceso de negociación que se hará en marzo, pero hay que preparar desde ahora las condiciones y hacerse escuchar por las delegaciones diplomáticas para convencerlas de actuar, que yo creo que están convencidas, lo que habría que ver es cuál sería el contenido de la resolución, porque estamos esperando que sea más fuerte que la anterior, que implique más acciones de parte de la Oficina de la Alta Comisionada y algunos de los relatores de las Naciones Unidas. También estaríamos escribiéndole al secretario de las Naciones Unidas, a eso de enero, para que se pronuncie sobre la situación de Nicaragua. Estamos muy activos.

¿Qué tan probable es que se apruebe esa resolución en marzo de 2020?

Creo que es muy probable que la resolución se apruebe, desde luego en la vida nada es 100% seguro, porque la composición del Consejo va a cambiar, va a traer nuevos miembros y van a quedar otros, pero la composición que va a quedar de acuerdo a las candidaturas que se están presentando, seguramente, va a permitir la aprobación de una resolución para Nicaragua nuevamente. Algunas delegaciones ya nos han informado que están comenzando a trabajar y que, próximamente, en el mes de octubre se van a reunir, nos van a recibir y van a hablar entre ellos para comenzar a trabajar este tema. Vamos a seguir trabajando con los que votan y los que no votan, para que apoyen la iniciativa porque los miembros del Consejo son 47 y se necesita algún número importante de votos. La posibilidad de la aprobación es muy grande.

¿Cuántos votos se tendría que lograr para que se apruebe una nueva resolución sobre Nicaragua en el Consejo de la ONU?

En primer lugar, la resolución se aprueba esté o no de acuerdo Nicaragua, pero lo ideal es que el Gobierno esté anuente a aceptarla. Ahora, con los votos como son 47 miembros, si un número importante de ellos vota, así no sean todos, no se necesita un 50% más uno, lo importante acá es que el número favorable sea mayor que los votos en contra.

Las propuestas las hacen los Estados, pero digamos que la propuesta inicial nosotros la lanzamos a través de una carta firmada por un número grande de organizaciones no gubernamentales de Nicaragua. Archivo\END

¿Cuál es el proceso una vez presentada la resolución?

Se negocia todo en el Consejo de marzo, que es la sesión principal, y en los últimos dos o tres días del Consejo se somete a votación, pero eso se va a trabajando durante todo este tiempo.

Usted dice que buscan una resolución más fuerte que la anterior. ¿Qué aspectos deberían incluirle a esta posible nueva resolución?

Hay que pedir una acción muy concreta de un informe más permanente en seguimiento, monitoreo y supervisión, hasta tanto se obtenga colaboración de parte del Estado de Nicaragua. Mi esperanza, no sé si vaya a ser así, pero lo que vamos a negociar con los estados, porque ellos también tienen opiniones y van a hacer propuestas y puede que no sean las mismas nuestras, pero hay que llegar a un acuerdo, y es que la acción sea a largo plazo, es decir, que no haya un solo informe, que se vaya a instalar una oficina en el país, que se permita el ingreso de los relatores o que se solicite a algunos relatores específicos y hacer un seguimiento especial a la situación de Nicaragua, pero lo más importante en este momento es permitir un diálogo con el Gobierno para que la Oficina pueda regresar, pero creo que hay que seguir trabajando hasta que esto se logre. Pero vamos a ver qué forma toma esto a finales de año y de aquí a enero haya una ruta para la aprobación de la resolución. Nuestro deseo es que estén un par de defensores nicaragüenses presentes en este proceso de negociación de la resolución.