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Nicaragua es el tercer país de la región con mayor prevalencia de matrimonios y uniones tempranas y forzadas, con un 35%, mientras se ha incrementado en un 16.2% la cantidad de niñas que no se casan o se unen por estar embarazadas, según una muestra de Plan Internacional y el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).

El estudio muestral denominado “Matrimonios y uniones infantiles, tempranas y forzadas en América Latina y el Caribe” y "Niñas Adolescentes en Matrimonios y Uniones Infantiles Tempranas y Forzadas (Muitf) en Nicaragua” fue elaborado en ocho países de Latinoamérica y el Caribe.

“Los países con la mayor prevalencia de mujeres de 20 a 24 años que se casaron o formaron uniones antes de los 18 años son República Dominicana y Brasil, con 36%; Nicaragua con 35%, Honduras con 34%, Guatemala con 30%; El Salvador y México con 26%”, dicta el estudio realizado entre 2017 y 2018.

Elena Zúñiga, representante de UNFPA Nicaragua, dijo que las cifras a nivel regional son escalofriantes.

“Se calcula que para el 2030 serán 20 millones de niñas y adolescentes las que serán víctimas de uniones tempranas y forzadas. Si no logramos detener esto, habremos fallado en el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5, de lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas”, expresó.

Johana Chévez Alarcón, asesora de género de Plan International Nicaragua, presentó la muestra MUITF, capítulo de Nicaragua y destacó que con un 22%, el país es el tercero de la región con más niñas y adolescentes que dieron a luz antes de los 18 años, solo superado por República Dominicana, que aparece como el más alto, con el 28%. Detrás de Nicaragua está Honduras, con el 21%.

Chévez señaló que la unión a temprana edad representa desventajas para la menor de edad, porque ella tiene que asumir las responsabilidades del rol social y la violencia de género prevalece. Oscar Sánchez

“Sin embargo, uno de los mitos existentes en la sociedad nicaragüense es que el matrimonio o la unión es producto del embarazo, lo cual no es cierto. En las últimas décadas es más frecuente que las niñas se unan sin mediar un embarazo”, dijo Chévez.

La especialista señaló que los datos de la Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud entre 1995 y 2011 indican que la unión sin maternidad se ha incrementado en un 16.2% entre 1995 (cuatro de cada nueve niñas unidas no eran madres) y 2011 (tres de cada cinco).

El estudio destaca que una de cada siete mujeres de 15 a 24 años de edad se embarazó de un hombre de 30 años o más. Representa una incidencia mayor que en las áreas rurales (una de cada 12) y que entre las niñas mestizas (una de cada 11).

Otra desmitificación con el estudio fue que el Muitf es una práctica que solo se da en las zonas rurales, y si bien es cierto, es más frecuente en esas áreas, también es una realidad en las ciudades. La prevalencia es un 21.9% mayor en las áreas rurales que en las áreas urbanas.

Peor en áreas rurales

En las áreas rurales una de cada dos mujeres de entre 20 y 24 años se unió antes de cumplir los 18 años de edad, mientras que en las áreas urbanas se unió una de cada cuatro.

Chévez señaló que la unión a temprana edad representa desventajas para la menor de edad, porque ella tiene que asumir las responsabilidades del rol social y la violencia de género prevalece. Además, esto reduce las posibilidades de que la niña o adolescente puede continuar estudiando.

El director de Plan Internacional, Gerardo Lara, explicó que lo que está influyendo en las uniones tempranas es la violencia en los hogares, las malas condiciones de vida. Oscar Sánchez/END

El director de Plan Internacional, Gerardo Lara, explicó que lo que está influyendo en las uniones tempranas es la violencia en los hogares, las malas condiciones de vida tienen mucho que ver en la pobreza y los niveles educativos.

“Por supuesto que la normas y costumbres muy arraigadas que tienen las personas influyen. En el colectivo, esas tradiciones y cultura normalizan estas relaciones. Muchas veces las menores de edad pueden tener unión con otros de su misma edad, pero regularmente se unen con parejas mayores”, comentó Lara.

Adilia Amaya, directora del Instituto de Promoción Humana (Inprhu) y representante de la Coordinadora Nicaragüense de ONG que trabajan con la Niñez y la Adolescencia (Codeni) destacó que uno de los grandes problemas tiene que ver con las legislaciones y en este caso la Ley de la Familia, la cual dicta que si bien las mujeres por conciencia propia pueden contraer matrimonio a partir de los 18 años, también se dejó una ventana para que adolescentes de 16 años pudieran casarse con el consentimiento de padres o tutores, lo que deja a decisión de estos su futuro.

Chévez indicó que el objetivo de dar a conocer los resultados de estos estudios radica en hacer conciencia del problema, pero también en concreto se propone el acompañamiento formativo al personal de instituciones del Estado, especialmente a docentes; generar una red de organizaciones por la reducción/erradicación del Muitf; acciones directas con representantes judiciales y líderes religiosos; deconstruir mitos y estereotipos; “reeducación” de los hombres; crear entornos familiares y comunitarios de protección y fomentar modelos diferentes de mujeres.

La muestra se realizó en El Viejo, departamento de Chinandega; Totogalpa y Telpaneca, de Madriz; San José de los Remates y Teustepe, en el departamento de Boaco; Puerto Cabezas, en el Caribe Norte y Bluefields, en el Caribe Sur.

Se desarrollaron 123 entrevistas con niñas que están o han estado en unión, mujeres jóvenes de 18 a 24 años de edad que se unieron antes de cumplir los 18 años y hombres que se unieron con niñas menores de 18 años (maridos-compañeros); 12 entrevistas con la metodología para el estudio de las normas sociales SNAP y 8 grupos focales. En total participaron alrededor de 300 personas en Nicaragua.