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Organizaciones ambientalistas y de desarrollo sostenible sugirieron este jueves que el Gobierno decrete estado de emergencia en varias zonas de Nicaragua afectadas por la falta de lluvia.

Las organizaciones, agrupadas en la Alianza Nicaragüense ante el Cambio Climático, informaron que hay una afectación general por la sequía, pero los lugares con mayores problemas están en el Corredor Seco.

Víctor Campos, director del Centro Humboldt, organización que pertenece a la alianza, dijo que en la zona de Chinandega norte hubo mala cosecha de postrera en 2018 y este año tampoco hubo cosecha de primera por la sequía.

“Esa gente, podríamos decir que tiene más de un año sin producir alimentos”, subrayó.

Campos considera que el Gobierno debe de valorar cuál es la situación actual, debido a las condiciones irregulares de la temporada lluviosa.

Precisó que no tienen el dato preciso de cuánta gente ha sido afectada en Chinandega y otros lugares, pero el Gobierno debería tener esas valoraciones.

FAO advirtió

Campos afirmó que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió sobre esta situación desde el año 2018.

“Ellos emitieron un boletín advirtiendo que habrían dificultades y hacían la recomendación de mantenerse alerta. Lo menos que puede hacer el Gobierno es valorar la situación y valorar seriamente decretar un estado de emergencia, sino nacional, al menos en las zonas de mayor afectación”, afirmó Campos.

Las organizaciones, agrupadas en la Alianza Nicaragüense ante el Cambio Climático, informaron que hay una afectación general por la sequía, pero los lugares con mayores problemas están en el Corredor Seco.Archivo/END

Honduras y Costa Rica ya decretaron emergencia por sequía y déficit hídrico.

La alteración al ciclo vegetativo de las plantas ha sido alterada, porque si no llueve lo suficiente, el grano no es lo suficientemente bueno y los rendimientos bajan, explicó el director del Centro Humboldt.

Bernis Cunningham, director del Centro Nicaragüense de Conservación Ambiental, señaló que el tema de la sequía fue uno de los principales que abordaron durante el encuentro “Nacional Nicaragua vulnerable”, que se realizó el miércoles.

Cunningham afirmó que llevarán el tema de la sequía al foro centroamericano sobre vulnerabilidad.

Mala distribución

En el primer período de lluvias, entre mayo y julio, las precipitaciones rondaron la norma histórica o normal, aseguró Manuel Campos, especialista del Centro Humboldt.

En el caso del Pacífico, la norma de las precipitaciones están entre 600 y 700 milímetros en esos 3 meses, precisó Campos.

Sin embargo, la mayor cantidad de precipitaciones cayó en mayo, duplicando lo esperado para ese mes.

Las cifras registradas en mayo llegaron a 500 milímetros. Las abundantes lluvias fueron provocadas por una fuerte área de baja presión en las costas del Pacífico del país, lo que causó mucha humedad a partir del 22 de ese mes.

Sin embargo, Campos detalló que en junio se cerró el grifo y cayó la mitad de lo que debería haber caído.

“De 190 milímetros que debió haber llovido, cayó entre 80 y 90 milímetros”, aseguró.

Señaló que para julio las lluvias estuvieron muy por debajo de lo normal, ya que llovió menos de la mitad en comparación a la norma.

“La norma para julio es de 250, pero cayó menos de la mitad, similar a las lluvias de junio”, detalló.

En el primer período de lluvias, entre mayo y julio, las precipitaciones rondaron la norma histórica o normal, aseguró Manuel Campos, especialista del Centro Humboldt.Archivo/END

El experto aseguró que las lluvias en el primer período lluvioso, de mayo a julio, se acercaron a la norma, sin embargo, la distribución de las lluvias fueron irregulares; la mayoría se concentró en mayo.

En el caso del segundo período lluvioso continúan monitoreando el comportamiento de las lluvias, según Campos. Pero encontraron que la canícula se extiendo más de su tiempo, que se establece entre el 15 de julio al 15 de agosto.

“Las lluvias se están regulando hasta ahora”, aseveró Campos y agregó que en término de precipitaciones, la cantidad que ha caído hasta ahora es similar a la registrada en 2018, aunque la distribución ha sido peor.

Cierre complicado

Jurgen Guevara, especialista del Centro Humboldt, indicó que se espera que septiembre sea relativamente normal, sin embargo, un mes no es suficiente para compensar el déficit del primer período.

“Octubre, noviembre y diciembre se visionan con una mayor irregularidad en las lluvias”, precisó.

Guevara indicó que el déficit puede ser de 150 milímetros de lluvias en esos 3 meses y puede generar riesgo para la siembra de postrera.

Añadió que en zonas como Mozonte, Jalapa y sectores de occidente se perdió toda la cosecha de primera.

“El próximo año las familias pueden tener riesgos en la seguridad alimentaria”, advirtió.

Pozos afectados

Guevara precisó que examinaron alrededor de 60 pozos en Somotillo y Villanueva, departamento de Chinandega. El primer análisis lo hicieron en abril de este año y los nivel de agua eran bajos, lo que es relativamente normal, porque es verano.

Volvieron a monitorear los mismos pozos en agosto y encontraron que los niveles del agua estaban muy por debajo de lo que estaban en abril.

“Eso es atípico porque en agosto se supone que con las lluvias la recarga de los acuíferos es suficiente”, expresó.

La atmósfera no se ha recuperado de los efectos del fenómeno de El Niño, que oficialmente se dio por terminado en agosto, y esto está provocando dichas irregularidades, afirmó Guevara.