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La llamaremos Carmen. Es matemática, tiene 67 años de edad y su capacidad intelectual todavía no está afectada; de vez en cuando, durante las terapias, habla de lo necio que eran sus estudiantes de secundaria en un colegio privado de Managua.

Dio clases hasta que se retiró a los 60 años, luego entró en un cuadro depresivo que la llevó a consumir muchas pastillas para dormir.

La exprofesora de matemática sufre hoy un proceso de demencia que puede terminar en alzhéimer. Ella es una de las más de 250,000 personas en Nicaragua que podrían padecer esta enfermedad.

Su médico, Milton López Norori, gerontólogo y máster en Geriatría, asegura que la cantidad de personas que viven con la condición de la exprofesora y con alzhéimer está incrementando en el mundo y en Nicaragua.

“Vivimos una pandemia de demencia y enfermedades tipo alzhéimer, que es muy importante atender”, afirmó el experto, quien señala que eso le motivó a él y a otros especialistas en el tema a crear un centro para personas que viven con esta enfermedad y para sus familiares y quienes cuidan de ellas.

López es miembro de la Fundación Alzheimer de Nicaragua (Faden), a cargo del centro que desde hace meses brinda atención a pacientes con demencia, como la profesora Carmen, a quien ayudan para evitar el deterioro acelerado de habilidades básicas como la ubicación y la memoria.

El médico afirmó que de 60 tipos de demencia, el alzhéimer es la más común en personas mayores de 60 años.

Terapia cognitiva

Hace 17 años la fundación inició impartiendo talleres educativos sobre la enfermedad de Alzheimer y hace 3 meses abrieron un local de atención llamado “Sergio Palacios”, ubicado en el kilómetro 11 de la carretera a Masaya.

López Norori explicó que el alzhéimer no tiene cura, pero las terapias cognitivas, el tratamiento con fármacos y el buen cuidado del paciente ayudan a que estas personas tengan una mejor calidad de vida durante su enfermedad.

“Sin estas acciones, ellos (los pacientes) rápidamente se deterioran mentalmente”, subrayó.

El especialista aclaró que en el centro no dan tratamiento con fármacos, por ser muy costoso. Sí ofrecen terapia cognitiva, una metodología para enseñar a los pacientes a reforzar habilidades básicas como la ubicación en el tiempo y el espacio, distinción de colores, motricidad y memoria.

Cada terapia puede durar entre 1 y 2 horas, todos los días durante 4 o 6 semanas, precisó.

“Cuando termina esta etapa se le vuelve a hacer otra evaluación, para ver si hubo mejoría, y si no, el paciente necesita más terapia”, explicó.

López Norori afirmó que en el primer mes de funcionamiento, el centro tuvo solo un paciente. Ahora tienen entre seis y ocho pacientes.

“En Nicaragua no se ha hecho un estudio de prevalencia de esta enfermedad”, comentó el experto, al señalar que según datos a nivel latinoamericano, entre 5% y 8% de la población de cada país padece algún tipo de demencia, incluido el alzhéimer.

Aseguró que en Nicaragua posiblemente entre 250,000 y 300,000 personas tienen la enfermedad o les está comenzando y no se dan cuenta.

Neurodegeneración

López Norori dijo que a las personas que llegan preocupados por su salud mental, se les hace una evaluación que determina si tienen alzhéimer u otro tipo de demencia. Si es negativo el resultado, les dan consejería; y si tienen o les está comenzando, les hacen las terapias cognitivas. Este fue el caso de Carmen.

Milton López Norori, gerontólogo y máster en geriatría.Isidro Hernández/END

María Alejandra López es una de las sicólogas de Faden, que atiende a la maestra jubilada. Relata que la profesora tiene antecedentes de depresión, abusaba de las pastillas para dormir y eso le produjo un deterioro cognitivo.

“Ella tiene diagnóstico de demencia tipo cerebrovascular, es decir, tuvo un accidente cerebrovascular, un derrame”, reveló.

La sicóloga precisó que su deterioro ha ocurrido en un período de dos años, desde el 2017 cuando recibió el diagnóstico de su demencia. La enfermedad le afectó la memoria, al grado que tiene un déficit cognitivo moderado.

“Ella tiene dificultad en la memoria reciente, pero sabe quiénes son sus hijos y su esposo. Lo reciente se le olvida. Por ejemplo, puede estar aquí (en el centro), pero no recuerda las actividades que hicimos”, informó.

La paciente tiene además dificultades con la orientación y para saber las fechas, el mes y el año.

Sin embargo, “conserva bien la capacidad numérica, porque es licenciada en matemáticas”, indicó López.

En relación a eso, la terapeuta dijo que en ocasiones, durante las sesiones, Carmen repite que sus alumnos fueron muy necios, lo que evidencia el nivel de presión a los que se exponen los maestros.

María Alejandra López, sicóloga.Isidro Hernández/END

“Lamentablemente, la enfermedad de la profesora es neurodegenerativa y va avanzando con el tiempo”, dijo López, quien aclaró que el trabajo de los especialistas es evaluar qué funciones no han sido afectadas para estimularlas y cuáles están en déficit para tratar de recuperarlas un poco.

La experta afirmó que la paciente puede terminar padeciendo alzhéimer.

Las señales

Los expertos de Faden identifican 10 señales de advertencias, para detectar algún tipo de demencia como el alzhéimer.

La primera señal son los cambios de memoria, que dificultan la vida cotidiana. Segundo, la dificultad para planificar o resolver problemas; el impedimento para realizar tareas habituales en la casa, trabajo o tiempo libre. Otra señal es la desorientación del tiempo y lugar.

También está la incapacidad para comprender imágenes u objetos que se relacionan. Otro indicador son los problemas con el lenguaje oral y escrito.

Dejar objetos fuera de lugar y ser incapaces de reubicarlos es otra señal de cuidado, así como la falta de juicio para tomar decisiones; la inactividad social y laboral y los cambios de humor y de personalidad.

¿Qué ofrece Faden?

El doctor Milton López Norori afirmó que Faden es la primera institución no gubernamental debidamente acreditada, que ofrece atención a personas con alzhéimer y otras demencias.

Dentro de los servicios que brindan están: evaluación neurocognitiva de martes a jueves, de 8:00 a.m. a 12:00 p.m. Este consiste en estimular las habilidades cognitivas como la memoria, la atención, el razonamiento abstracto y la creatividad. El costo de esta asistencia es C$150 por sesión.

Faden también ofrece evaluación médica los martes de 9:00 a.m. a 12:00 p.m. En este aspecto, realizan un test para determinar si una persona tiene alzhéimer o al menos síntomas de esta enfermedad. El costo de la evaluación es de C$300.

Cada 15 días, los sábados, realizan grupos de ayuda mutua con charlas para los familiares o personas que trabajan como cuidadores de gente con alzhéimer y otras demencias. Este servicio es gratis, indicó López Norori.

Al menos 40 personas llegan a las charlas para recibir información sobre cómo manejar familiares que tengan alguna demencia y espera que esa cifra se incremente cuando las personas vayan conociendo más estas enfermedades, expresó el médico.

Ligia Pasquier, nutricionista.Isidro Hernández/END

La nutrición puede ayudar

Ligia Pasquier, nutricionista e investigadora de la relación de la alimentación con el desarrollo del sistema nervioso, afirmó que este requiere una gran cantidad de nutrientes para desarrollarse y evitar enfermedades degenerativas como el alzhéimer.

El sistema nervioso necesita específicamente nutrientes importantes como los ácidos grasos, entre ellos los Omega 3 y 6, explicó la experta, indicando que esos elementos están en los alimentos de forma líquida y se pueden encontrar en semillas de girasol, ajonjolí y el aceite de oliva, además del pescado.

“La función de estos nutrientes es mejorar la formación del sistema nervioso y optimizar la transmisión del impulso de los nervios”, subrayó.

Pasquier dijo que las vainas de mielina, una capa aislante que se forma alrededor de los nervios, esenciales del sistema nervioso, deben estar recubiertas con las grasas esenciales que tienen los alimentos que mencionó antes.

Estos nutrientes solo pueden adquirirse a través de los alimentos, ya que no se fabrican artificialmente, recalcó la especialista.

El calcio es otros de los factores importantes para prevenir el alzhéimer, debido a que ayuda a la transmisión de los pulsos nerviosos, afirmó Pasquier.

De igual forma, los antioxidantes evitan que las células se oxiden.

“Según diversos estudios, si hay deficiencia de nutrientes, el cuerpo en general no va a funcionar bien, pero no ingerir ácidos grasos esenciales, como el Omega 3 y 6 y antioxidantes, provoca un mayor riesgo de presentar alzhéimer”, aseveró la nutricionista.

Sin embargo, el exceso de ácidos grasos y en general una mala dieta, también aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades degenerativas.

La nutricionista recomendó preparar platillos sin condimentos fuertes y recomienda de 5 a 6 tiempos de comida. Imagen referencial. Archivo/END

“El alzhéimer podría estar asociado a una mala alimentación”, aseguró, indicando que una dieta balanceada incluye 50% de carbohidratos, 20% de proteínas y 30% de grasas.

El alzhéimer es una enfermedad que viene predispuesta en los genes, pero una mala alimentación es un factor importante, comentó Pasquier.

“La buena alimentación ayuda a contrarrestar enfermedades degenerativas”, enfatizó.

La dieta de una persona con alzhéimer no difiere mucho de una para persona sana, agregó.

En dependencia de la etapa de la enfermedad, recomiendan determinar si la persona tiene alteraciones en el funcionamiento de su boca, pérdida de piezas dentales, disminución de la salivación o pérdida de apetito.

“Hay algunos que pueden olvidar que ya comieron y puede ser que coman menos o más”, dijo.

La nutricionista recomendó preparar platillos sin condimentos fuertes y recomienda de 5 a 6 tiempos de comida. También aconseja utilizar platos hondos y de un solo color, ya que los pacientes acostumbran a confundir los alimentos.

Contra el olvido

Este 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzhéimer, por lo que la Fundación Alzhéimer de Nicaragua (Faden) realizará el zumbatón “Bailemos en contra del olvido”, de las 7:30 a.m. a las 10:00 a.m. en el parque de la Plaza Once, en el kilómetro 11 de la carretera a Masaya.