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Nicaragua llegó al punto en el que podría gestionar su inserción al campo internacional de semillas de calidad certificadas para la producción de granos alimenticios, valoró Wilson Hugo, oficial agrícola para el Desarrollo del Sector Semillas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El funcionario de la FAO señaló que uno de los desafíos más grandes es entender los motivos de los agricultores que no adoptan variedades nuevas o no utilizan semillas del sistema formal.

Wilson estuvo recientemente en Nicaragua realizando una consultoría para elaborar una estrategia de desarrollo o de mejoras para el sector semillerista nicaragüense y compartió algunos puntos de vista en esta entrevista con El Nuevo Diario.

¿CUÁL FUE EL PROPÓSITO DE ESTA MISIÓN DE LA FAO?

Trabajo en la Unidad de Semillas y Recursos Genéticos que tiene su sede en Roma, donde laboro con un equipo vinculado a la conservación y el uso sostenible de los recursos genéticos y el desarrollo del sector semillerista.

En Nicaragua realizamos una misión de evaluación del sistema semillerista a pedido del Gobierno. Como productor final queremos tener una estrategia de desarrollo o de mejoras del sector semillerista de Nicaragua.

Hasta el momento, lo que hemos encontrado son muy buenas noticias, ha habido un avance muy grande del profesionalismo y del trabajo de la Unidad de Producción de Semillas Certificadas en el IPSA (Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria).

Ha habido un avance en Nicaragua en la producción de semillas, afirma Hugo Wilson, experto de la FAO. ARCHIVO/END¿EN QUE ASPECTO SE CENTRARON?

Estamos enfocándonos un poco más a en la instrucción internacional, con lo que sería la acreditación del laboratorio de análisis de semillas de Nicaragua para poder tener análisis de reconocimiento internacional para futuras exportaciones y futuros trabajos de acreditación de sistemas de certificación a nivel internacional.

Los temas de atención hoy son toda la parte de la agricultura familiar, que trabaja con semillas que están un poco alejadas de lo que es el sistema de control de calidad, para poder apoyarlos, para poder trabajar con ellos es que estamos tratando de desarrollar una estrategia.

Mencionamos la posibilidad de poder cambiar de alguna manera el marco legal de Nicaragua para poder reconocer formalmente las variedades criollas, las cuales están en una etapa muy adelantada en Nicaragua de identificación, registro y conservación y falta la formalización solamente.

¿QUÉ DIFICULTADES SE LOGRARON OBSERVAR PARA EL DESARROLLO DE ESTE TEMA?

Uno de los desafíos más grandes es entender los motivos de los agricultores que no adoptan variedades nuevas o no utilizan semillas del sistema formal de semillas. ¿Cuáles son los motivos? Si es por un sistema de costos, si es que sus semillas son mejores o que no sienten necesidad de cambiar de variedad, es un poco un desafío para entender exactamente cuáles son los motivos de los agricultores en ese sentido.

¿PARA CERTIFICAR EL LABOROTARIO DEL IPSA, ¿QUÉ PASOS DEBEN DARSE?

Ahí se contacta a una organización que existe, es una asociación de científicos a nivel mundial que se llama Asociación Internacional de Analistas de Semillas, que tiene la sede en Zúrich.

Ellos presentan todo tipo de apoyo técnico a los laboratorios para prepararlos para el examen, porque en pocas palabras es lo que hacen. Luego de sus diálogos técnicos, sus capacitaciones y sugerencias, el laboratorio es sometido a examen con muestras y luego cada seis meses se somete a examen y si pasa esos ensayos de análisis, que no son sencillos, entonces se otorga una acreditación y el laboratorio recibe documentos en blanco con hologramas y números de serie para el laboratorio de Nicaragua, para llenarlos con los resultados de los análisis que sean solicitados por los clientes del exterior, para decirlo de alguna manera, esto es con respecto a la calidad de la semilla.En la agricultura familiar, se trabaja con semillas que no cuentan con buena calidad, según la FAO. ARCHIVO/ENDSi la semilla está viva, está sana, si es la variedad que se dijo y que no tiene contaminantes, básicamente esos son los cuatro pilares que observa.

¿EN QUÉ BENEFICIA ESTO AL PRODUCTOR DE NICARAGUA?

En los trabajos que realiza la FAO de apoyo al desarrollo del sector semillerista, la inserción internacional casi nunca es mencionada, porque no es el factor limitante al desarrollo de un sector semillerista.

Solamente en los países en los cuales todos los pilares ya están presentes y el desarrollo se ve y se avanza en la producción de semilla de calidad, recién ahí se inicia a conversar sobre el tema de la inserción internacional y Nicaragua está en ese punto en el tema de semilla, está muy bien organizado en algunos temas específicos, podría hasta capacitar a gente de otros países, ha avanzado mucho, entonces llegó el momento de pensar en la inserción internacional a través de lo que es la Federación Internacional de la Semillas o de la certificación con la acreditación de la OECD (Organización de Cooperación y Desarrollo Económico) o lo que es la acreditación del laboratorio de semillas, que va a ser lo primero.

EN NICARAGUA EXISTE LA LEY DE PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DE SEMILLAS ¿QUE HABRÍA QUE ACTUALIZARLE A ESTA LEY?

Lo que necesita la ley es una instrucción por parte del sistema político sobre algunas decisiones para insertarlas en el nuevo texto. Por ejemplo, el reconocimiento de las variedades criollas, de facto se está haciendo, falta la formalización.

La obligatoriedad o no de la certificación de la semilla no está clara y, además, la autoridad nacional semillerista, que es el IPSA, podría llegar a ser empoderada para llegar a definir de forma autónoma si algunas especies necesitan certificaciones obligatorias por la presencia de un problema grande en la agricultura, o si otras especies no lo necesitan porque no hay un problema de calidad grave en el país.

Los registros de variedades, para los cultivos grandes como lo es arroz, frijol y maíz, es clarísimo que se necesita.

Nicaragua necesita trabajar en los registros de variedades de semillas, señala la FAO. ARCHIVO/ENDPero cuando uno empieza a tallar en los detalles de especies menores, especies subutilizadas, entonces, ¿se les debe exigir certificaciones? En este caso es posible que estemos previniendo que se desarrollen otras especies, porque le estamos poniendo exigencias legales desde antes que se desarrollen. Se debe valorar si las exigencias de certificación deben ser para cuando esa especie sea ya de grandes cultivos para evitar que ocurran daños o afectaciones a la calidad.

Cuando hay semillas que se están iniciando como especies nuevas, la idea es facilitarlas y no llenarlas de normas.

¿CUANDO TERMINARÍAN LAS OBSERVACIONES?

Continuaremos desde Roma con un apoyo permanente. Se trata de elaborar una estrategia y una ruta de trabajo de los aspectos que identifiquemos como los necesarios a pulir.