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El aumento de las lluvias en el país se debe a que estamos en el período de mayor actividad de fenómenos naturales y de formación de huracanes. Agustín Moreira, meteorólogo del Centro Humboldt, afirmó que septiembre y octubre son los meses de mayores riesgos con las precipitaciones.

Esta es una situación a la que los pobladores deben adaptarse, ya que es el comportamiento típico de estos meses.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de los Estados Unidos, explica que del 1 de junio al 30 de noviembre se establece como la temporada de huracanes, sin embargo, ocurren a menudo ciclones después de esa fecha. El CNH indicó que entre junio y noviembre ocurren el 97% de los fenómenos.

Según las estadísticas de esta organización, desde que comenzaron a registrarse estos fenómenos en 1851 hasta el 2016, la cantidad de huracanes que se han formado es de 1,001, de los cuales 404 ocurrieron en septiembre y 205 en octubre, para cubrir la mayoría.

En Nicaragua, durante estos meses han ocurrido los ciclones más fuertes y mortíferos en las historia de los registros. Por ejemplo, el huracán Félix en 2007 que azotó la Costa Caribe Norte y el huracán Mitch en octubre de 1998.

Moreira explicó que para formar huracanes se debe alcanzar al menos 28 grados Celsius en los océanos. En septiembre se dan los registros de más altas temperaturas en el Atlántico y el Mar Caribe.

El experto explicó que en ambas masas de agua, producto del calentamiento, se producen zonas convectivas, es decir, donde se generan lluvias. Una de estas zonas está entre Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Otra en la zona del Golfo de Honduras, entre Belice y la península de Yucatán. La más significativa está frente a las costas de África, donde se generan las ondas tropicales.

Las corrientes marinas

El comportamiento de las corrientes marinas es muy importante para que septiembre y octubre produzcan muchos huracanes.

Moreira explicó que las corrientes marinas circulan en determinado período y para esta fecha, las mismas trasladan una gran cantidad de agua caliente hacia el Atlántico y el Caribe.

Las corrientes se dividen en frías y calientes, detalló Moreira, y las calientes son la que para esta fecha circulan.

“Con el cambio climático es posible que este año haya una alteración y las corrientes calientes pueden estar más tiempo en el mes de octubre, debido a los retrasos que hemos tenido en la temporada de huracanes”, afirmó.

“El período de huracanes es mayor en septiembre y octubre porque hay más presencia de corrientes marinas de altas temperaturas que favorecen el desarrollo ciclónico”, afirmó.

Después de septiembre y octubre, las temperaturas comienzan a declinar, producto de las corrientes frías.

Estadísticas del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) corroboran que Nicaragua ha sido más afectada en septiembre y octubre por huracanes.

Desde 1892 hasta el 2002 ocurrieron 43 fenómenos entre huracanes y tormentas tropicales, de los cuales 11 se formaron en septiembre y 11 octubre, según datos de la entidad.